Un bucle mental II
Hace un par de semanas sufrí como un bucle mental. Sí, ya sé que hace tiempo tuve otro.
Nos fuimos de despedida de soltero a una casa rural que habíamos alquilado. Bueno más que casa era una finca, porque aquello era gigante. Por tener, tenía hasta patos... Tranquilos, todos siguen perfectamente, salvo que los hayan tenido que encerrar por la Gripe aviar.
Aquella casa era tan grande que podías pescar, pasear en barca e irte a un lugar donde no te encontrase nadie. Esto que en principio puede parecer interesante, en nuestro no lo fue tanto, porque uno de la despedida desapareció y no lo encontramos hasta el día siguiente.
Por unas horas, parecía una película de esas americanas, donde un grupo de amigos se van a una casa y empieza a desaparecer gente a los que luego encuentran asesinados... Lo cierto, es que si que desaparecieron algunas personas, pero fue por diferentes motivos. Sólo nos preocupo el primero, por su evidente estado etílico, pero una vez que ayudamos a salir del río a otro amigo que se había caído al río (junto con una cámara digital, su móvil, cartera, tabaco, etc... ), vimos que allí no había nadie más y ya nos quedamos tranquilos. Total que le podía pasar a un tío borracho en medio del monte. Además ni teníamos linternas para poder buscarle, así que convenimos en que al día siguiente ya aparecería.
Lo cierto, es que no escribía este tema para hablaros de lo que fue una despedida, más o menos con algunas cosas típicas, pero en muchas otras cosas muy diferente. Si no para comentaros la sensación que sentí cuando desperté en una cama que no conocía. No había luz en la habitación, pero mi oído en seguida me hizo saber donde estaba, incluso cuando estaba todavía un poco aletargado por los efectos del alcohol. Lo primero que escuche es a un energúmeno golpeando una recipiente metálico, aquello sonaba como un ruido infernal, después de tropezar con una mesa y hacerme sangre en el pie, abrí la puerta y no recuerdo que dije, pero sí recuerdo que el ser humano que estaba allí dejó de hacer ruido (no sé si ya os he comentado alguna vez que tengo mal despertar, sobre todo cuando me aporrean la puerta cacerola en mano).
Dormir fue imposible, porque una vez espabilado, podía oír claramente la misma música que escuchaba al acostarme, un cd de Los Rodríguez, sonando y sonando toda la noche. Creo que le comenté a alguien que ese cd ya lo habíamos escuchado como un par de veces, pero tampoco le di mayor importancia, cada uno estaba a lo suyo. Lógicamente nadie le dio importancia, por lo cual estuvo sonando toda la noche y por la mañana seguía sonando, ya que nadie reparo en ella y había gente que todavía no se había acostado.
Fue un despertar raro, como si todavía fuera de noche y el tiempo no hubiera avanzado. Esa sensación que sueles tener cuando crees haber dormido cinco minutos, pero realmente llevas durmiendo bastantes horas. ¿No os ha pasado alguna vez?

1 Comments:
Erreeeeeee, ¿Qué tal? He vuelto a retomar mi blog y me alegro de saber que sigues por estos lares.
Siempre hay que celebrar despertar en una cama que no es la de uno, sobre todo si lo haces jnto a alguien que has conocido la noche anterior...jajajajajaja.
Un besito wapo.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home