EL KAYAK ESQUIMAL
EL
KAYAK ESQUIMAL

En
el círculo polar Ártico, donde la noche y el día juegan a confundir los
sentidos, entre un frío infinito de desiertos helados, tundras interminables y
mares encrespados, vive un pueblo único, insólito y enigmático: el esquimal,
que asienta sus poblados cerca del mar o en las desembocaduras de los ríos, siempre
en
contacto con el agua y el frío, lo que da a este pueblo unas características
peculiares y les ha obligado a desarrollar elementos y técnicas, que les
permitieran sobrevivir en estas condiciones; por eso diseñaron
una embarcación perfectamente adaptada al medio y a las condiciones que les
rodean. Es el kayak. Un admirable ejemplo
de laboriosidad e inteligencia y un elemento fundamental para la vida de este pueblo.
Desde
el kayak cazaban grandes mamíferos marinos: ballenas, morsas y focas,
que
les suministraban la alimentación básica, el aceite para las lámparas con que
calentarse, pieles para los vestidos y para recubrir sus embarcaciones,
materiales con los que fabricar sus arpones, sus cuerdas, sus hilos de costura,
sus utensilios de trabajo, etc.. Los cazadores debían poseer un kayak propio y
ser expertos en su manejo antes de casarse y formar una familia. Su construcción se realizaba de manera
personalizada, según las medidas del kayakista, el cual seguía muy de cerca todo
el proceso de elaboración.
Dada la vital
importancia que tenía el kayak, este era un objeto mítico, al que se le
guardaba una especial consideración.