LA BAIDARKA

LA BAIDARKA

 ( KAYAK DE LAS ISLAS ALEUTIANAS )

 

En las aguas del océano pacífico, donde se sitúa  la frontera que divide el clima ártico y el oceánico, allí,  donde el viento sopla sin descanso y la tierra se estremece cada poco, unos hombres de aspecto feroz avanzan a golpe de remo en medio de la niebla. Van  armados con arpones que llevan sobre sus botes de piel de león marino; el único sonido que se escucha es el chapoteo rítmico que provocan las palas de madera con que propulsan sus embarcaciones. Son los cazadores Aleutianos. Se aproximan sigilosamente a sus presas y cuando estén a la  distancia justa, colocarán el arpón  con la punta de marfil en el propulsor y lo lanzarán, con tal maestría, que será extraño que no cobren la pieza.

 


  En las islas Alueutianas  se desarrolló un tipo de kayak que, por su singularidad, merece un estudio aparte. Fueron los Rusos, llegados en el siglo XVIII a Alaska, quienes dieron el nombre de Baidarkas a estos botes que, desde hacía miles de años, surcaban las aguas del archipiélago de las Aleutianas.  Los Aleuts eran conocidos por su gran habilidad  en la caza de mamíferos marinos desde sus embarcaciones,  por este motivo fueron cruelmente explotados por los comerciantes rusos (promyshlenniki) , que los obligaban a cazar nutrias marinas para vender sus pieles en el mercado chino. Tan abusivas matanzas provocaron la extinción de esta especie en algunas de estas zonas.

 Por su diseño, el "iqyax"como denominaban los aleutianos a las baidarkas, son consideradas las más perfectas que realizaron los constructores árticos. Es un kayak esquimal con algunas modificaciones en su diseño, para responder a las condiciones que se presentan en la zona donde fueron empleadas. Estas embarcaciones, que podían ser de una, dos o tres plazas, variando su longitud entre 5,30 m. la monoplaza, 6,60 la biplaza y 7,56 m. la triple, fue creada para navegar durante todo el año, a favor o en contra de las mareas, en  zonas de fuertes vientos y en medio de olas de tamaño considerable. Hoy en día, se desconocen muchas características de los antiguos iqyax, que se están reconstruyendo a partir de restos de embarcaciones   encontradas, de dibujos antiguos, de escritos y de relatos orales.

 

 

Las islas Aleutianas son barridas por vientos  constantes, por este motivo, las baidarkas eran construidos de manera que sobresalieran muy poco del mar, con el fin de que el viento les afectase lo menos posible.

 Una de las características que llamó  la atención a los primeros navegantes que llegaron a estas islas era la rapidez que desarrollaban estos botes; se conocen escritos que relatan cómo desde los veleros observaban a los iqyax navegar contra corriente y mantenerse sin dificultad a la par de estos. Este hecho estaba motivado por las características de la embarcación, pero también, por la técnica de remo y la fortaleza física que distinguía a estos hombres. Un estudio realizado sobre el húmero  de un cazador aleut, demuestra que poseía una musculatura en los brazos muy superior a los de un ser humano normal; además de esto, su circulación sanguínea y su capacidad pulmonar estaban muy adaptadas al tipo de ejercicio que desarrollaban.

 

 

Es de destacar también otra de las particularidades que tiene esta embarcación: la flexibilidad, que se conseguía dividiendo la quilla en tres piezas, las regalas  limitaban esa elasticidad, parte de la cual era consecuencia también de las piezas de marfil que incrustaban en el armazón interior de madera. Parece que dentro del barco colocaban dos piedras , una a proa y otra a popa, movidas a conveniencia para que su posición variase la flexión del kayak. Este cimbreo, que en principio puede parecer negativo, se cree que hacía que el bote fuese más cómodo para el kayakista y más rápido para navegar entre las olas.

 

 

En cuanto a su apariencia, es muy curiosa la forma bífida de su proa, que puede ser abierta o cerrada. El tipo de proa abierta dejó de realizarse tras la llegada de los rusos y no se sabe ciertamente qué beneficios podía tener para la navegación este diseño bífido, si era simplemente cuestión estética o lo que pretendía  era asemejarse a la forma de una nutria marina. Lo cierto es que este tipo de proa, cerrada y curvada hacia arriba en dos lenguas, es una seña de identidad inequívoca de las baidarkas.

 La popa de la mayoría de las embarcaciones árticas mantenían, por lo general, una cierta simetría con la proa; en el caso del iqyax es diferente, rematando con un corte brusco y plano que, al parecer,  favorece la velocidad

proa bífida cerrada

    proa bífida abierta                                                 popa plana

  Los anoraks que utilizaban los cazadores Aleutianos, llamados chigdax, estaban realizados con intestinos de foca o de león marino cosidos en bandas horizontales, las mangas se ataban a las muñecas para impedir que entrase el agua durante la navegación y disponía también de una capucha, que se ceñía con un cordón. Para proteger los ojos del sol, portaban unas vistosas viseras de madera que,  además, indicaban el estatus del que la portaba.  

 

    

       El remo que empleaban era de madera y tenía una longitud de        2,55 m.; con dos cucharas asimétricas de 9,5 cm de ancho, que decoraban con colores  rojo y negro.

 

 

Los pueblos que habitan  las zonas árticas o subárticas,  no dejan de sorprendernos ante la cantidad de conocimientos e ingenio que han tenido que desarrollar  para sobrevivir en semejantes condiciones. El  kayak esquimal es una pieza fundamental para la subsistencia de estos pueblos, su creación y desarrollo muestran, de forma inequívoca, la gran capacidad inventora que tiene el ser humano a la hora de responder ante las condiciones de existencia más extrema. Esta embarcación es un prodigio tecnológico que fue evolucionando en cada zona según lo demandaban las condiciones de navegación, de acuerdo siempre con las leyes de la hidrodinámica. ¡Qué lucidez la de los cazadores árticos a la hora de proyectar modificaciones a sus barcos y qué perfección llegó a alcanzar su obra! Hoy en día, con los conocimientos científicos que poseemos y con los medios y materiales de que disponemos, difícilmente podríamos superar su creatividad.

LOS ALEUTIANOS