(Sobre que
más de 4.400 sacerdotes fueron acusados de pedofilia sólo
en EEUU y la cifra sigue aumentando escandalosamente)
Socerdotes de falsa eucaristía
camuflados con célica franquicia
que a oscuras cometen la impudicia
de abusar con hipócrita empatía.
Religiosos de cutre dinastía,
pervertidos en busca de caricia
que quiebran con sacrílega malicia
la tierna e inocente simpatía.
Resúltanos extraño, un sortilegio,
que a la vista de tal común suceso,
ciertos padres estimen privilegio,
e incluso sacrifiquen todo ingreso,
por llevar a sus hijos a un colegio
que aún privado, es público el obseso.