Jesucristo es Dios hecho hombre

CRISTO ES DIOS

 

Con esta afirmación categórica quiero, de alguna manera, enterrar cualquier duda que te pueda surgir respecto a la divinidad del Hijo. Si eres una persona a la que los llamados "Testigos de Jehová" le han predicado y te sientes atraído hacia Cristo, tienes que considerar que ellos han cambiado las Escrituras para adaptarlas a sus creencias: EL CONSIDERAR A CRISTO HIJO DEL PADRE, PERO NO DIOS.

La Biblia de los testigos, conocida como la "Biblia del Nuevo Mundo", está traducida a su vez del inglés, llamada "Versión Interlineal del Reino". Esta Biblia tiene una particularidad importante y es que contiene tres traducciones:

Es entre la traducción literal y la versión definitiva donde existen grandes diferencias, puesto que añaden palabras, en principio para completar el sentido, pero que cumplen la función de cambiarlo por completo. Esto ocurre, por ejemplo, en este pasaje: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho... Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad." (Juan 1.1-3 y 14). Queda claro que Cristo es Dios, pues el Verbo, la Palabra estaba antes de la creación y ésta hecha para que la Gloria de Dios se presentara al mundo y éste tuviese la oportunidad de arrepentirse gracias Su Sacrificio, de Dios hecho hombre, por el perdón de nuestros pecados. Este sentido si que aparece en la versión literal de la traducción del griego, pero en la versión definitiva añaden una letra "a" (en inglés "a" es "un") después del Verbo, quedando así: "...y el Verbo era un Dios", eliminando la posibilidad de que el Padre y el Hijo sean uno. ¿Son los Testigos, por lo tanto, politeístas?, ¿en cuantos dioses creen?, ¿son el Padre y el Hijo dioses distintos?, ¿existen dioses mayores y menores?...

Esto mismo ocurre en otros pasajes, como: "El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten" (Colocenses 1.15-17). El sentido es claro para afirmar la plena divinidad de Cristo, pero ellos, de nuevo, en su versión definitiva añaden una palabra "otras", quedando así el pasaje: "...Porque en él fueron creadas todas las otras cosas". ¿A qué otras cosas se refieren?, ¿crea el Padre unas cosas y el Hijo otras?, ¿actúa cada uno por su cuenta?...

No son, estos dos ejemplos, los únicos en los que existen diferencias substanciales entre cualquier Biblia (católica, protestante, ortodoxa...) y la de los "Testigos". Si quieres conocer más sobre este tema aquí tienes dos enlaces:

La traducción del Nuevo Mundo

Refutación de las principales doctrinas de los Testigos de Jehová

Por mi parte he hecho una relación de pasajes de las Escrituras en los cuales podemos demostrar que el Hijo, Jesucristo, es Dios hecho hombre:

"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz." (Isaías 9.6). Este sin duda es Cristo, el Verbo hecho hombre.

"Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad." (Colocenses 2.8-10)

"E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria. " (1ª de Timoteo 3.16)

"Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo" (1ª de Juan 5.6-10)

"Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él." (Lucas 8.38-39)

"Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él." (Romanos 8.9)

"de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén." (Romanos 9.5)

"Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo" (2ª de Corintios 2.17)

"Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios." (2ª de Corintios 4.3-4)

"En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos." (Isaías 6.1-5)

Tiene relación con el siguiente pasaje:

"Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos. Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y yo los sane. Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él. Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga." (Juan 12.36-42)

"Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios" (Isaías 44.6)

Relacionado con los dos siguientes:

"Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso." (Apocalipsis 1.8)

"He aquí yo vengo pronto [Cristo], y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último" (Apocalipsis 22.12-13)

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo" (Hebreos 1.1-2)

"He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros" (Mateo 1.23)

"Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?. Jesús le dijo: ¿por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios" (Lucas 18.18-19)

"Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! " (Juan 20.27-28)

"y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador, a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador." (Tito 1.3-4) Aquí iguala Dios y Cristo en la función salvadora.

Recuerda que quien niega al Hijo en su divinidad, niega al Padre y le hace mentiroso: "¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna." (Juan 2.22-25).

Querido amigo, si buscas en verdad a Dios, no te dejes engañar por "estudiosos de la Palabra" y recuerda que Dios le da sabiduría a los pobres de espíritu, no siendo necesario ser enseñados por nadie, sino por el Cristo. Te aconsejo, si me lo permites, que leas su Palabra y le pidas entendimiento. No intentes, con tu inteligencia, interpretar a Dios, pues ¿quién conoce sus misterios?. Sin embargo, si Él te otorga su Espíritu, tú tendrás la mente de Cristo: "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. " (1ª de Corintios 2.14-16)