*El
lanzador puede añadir su fuerza. Véase más
abajo
El
Bolorang de Vorox
Por Colin Chapman
Esta
inusual arma de caza de Vorox es similar a una boleadora
grande con tres correas de aproximadamente un metro de largo,
a cuyos extremos penden sendas piedras pulidas del tamaño
de una mano humana. A lo largo de las correas hay varias
plumas rígidas anudadas a intervalos regulares.
Únicamente
los Vorox salvajes o aquellos que han crecido en el seno
de su cultura pueden utilizar el bolorang de forma efectiva.
Los llamados Vorox civilizados son prácticamente
incapaces de manejar este arma.
Lanzado
con precisión, el bolorang es una formidable arma
de caza, especialmente cuando es la enorme fuerza de un
Vorox la ejercida para su lanzamiento. Un lanzador experto
consigue el que bolorang gire en el aire y vuelva a su mano
si falla el impacto contra la presa. Lo más impresionante
es que el bolorang desafía todas las leyes conocidas
de la física aerodinámica, al ser capaz de
enredar a presas pequeñas y proseguir su trayectoria
de regreso a manos del lanzador. También puede utilizarse
para enredar presas más grandes hasta el tamaño
de un ser humano, aunque en este caso el arma no traerá
de vuelta a dichas presas dado su mayor tamaño. También
se puede estrangular a las presas enredándola en
sus cuellos, o utilizarla como mayal improvisado en combate
cuerpo a cuerpo.
Los
Vorox salvajes son tan celosos de su bolorang como los civilizados
de sus espadas glankesh, cosa que no merma la curiosidad
de los Ingenieros por este arma que se presenta a sus ojos
como todo un misterio de los principios de la aerodinámica.
Para
un uso efectivo, el bolorang requiere de la habilidad de
lanzamiento.
Enredar
y devolver presa pequeña: Si el personaje decide
realizar este ataque, sufrirá un –2 a la tirada
de dificultad y el bolorang regresará a él
aun habiendo enredado a una presa del tamaño de un
conejo o menor. Si tiene éxito, la presa volará
enredada a las manos del lanzador sin haber sufrido daño
alguno. Desenredarla no será difícil. En el
caso de que el bolorang no alcance a la presa, continuará
con su trayectoria y regresará normalmente a las
manos del lanzador. Éste puede decidir que no quiere
que el bolorang regrese tras el lanzamiento, con lo que
se obvia el –2 y el arma enredará a la presa
y permanecerá a distancia hasta ser recogido.
Enredar
presas más grandes: Si el lanzador trata de enredar
a presas más grandes, tales como un ser humano, realizará
la tirada a la dificultad normal. Si obtiene un éxito,
la presa se verá enredada y sufrirá un –6
en todas las acciones. Son necesarias dos acciones (no hace
falta tirada) para deshacerse del bolorang.
Estrangular:
La tirada tiene un modificador a la dificultad de –6.
De conseguirlo, la presa sufre un daño de 3 por turno
hasta que se retire el bolorang. Debido a la longitud de
los cordones y las piedras de sus extremos, la víctima
deberá realizar una tirada de Fuerza + Vigor con
una penalización de –4 para quitarse la boleadora.
Los cordones pueden cortarse empleando en ello dos acciones
si alguien, incluida la víctima, tiene un instrumento
cortante a mano.
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