Las
armas gravíticas
Por Bernard Ogden
Se
trata de un dispositivo cuadrado, más oscuro en uno
de sus extremos, que apuntado en una dirección genera
un campo esférico de un diámetro entre los
4 y los 20m. Dentro de este campo, la masa de todos los
objetos aumenta, multiplicando su peso lo suficiente como
para incapacitar a un hombre de constitución recia
sin producirle mayores daños. El campo dura unos
dos minutos antes de colapsarse. Con un mismo dispositivo
se pueden crear varios campos, pero su duración se
reduce a la mitad cada vez que entre uno nuevo en acción
(después de todo comparten la misma fuente de energía).
Se
le considera un arma no letal empleada para inmovilizar
adversarios mientras dure el campo magnético. No
es posible penetrar en un campo magnético antes de
que se extinga o se apague el dispositivo. Sin embargo el
dispositivo sí que puede provocar daños serios,
incluso la muerte, a alguien que lleve objetos pesados o
que está bajo un techo. Usado con astucia puede provocar
el aplastamiento de un enemigo.
En
cualquier caso, la célula de energía incorporada
se agotará tras un uso de 2 minutos y deberá
ser recargada con cualquier dispositivo de recarga (en algunos
casos hará falta un adaptador especial dada la complejidad
de la tecnología de la Segunda República.
Cualquier particular queda a discreción del director. |