Otras
características
Control
de voz: -4 a la iniciativa, tirada sobre 9 para
maniobras de conducción, puede controlarse por radio
hasta un límite de 10Km.
Control manual: +1 en todas las maniobras
de conducción.
Control de virus cristalino(véase
más adelante): +3 en todas las maniobras de conducción
o 5 en habilidad de conducción (a elegir la que sea
más ventajosa). La distancia de comunicación
es de hasta 500m.
Piloto automático: Mantendrá
el rumbo programado, aunque no puede realizar tareas complejas
(Tirada sobre 4). Incluye prevención de colisiones,
detección de ruta óptima y trazado automático
de mapas.
Selección automática de objetivos:
Tirada sobre 5 o +2 al impacto con las armas de abordo (Ds
+ Militar (Artillería).
Autoreparado: El sistema de nanorreparación incorporado
puede restaurar 1 punto de vitalidad normal por hora, y
no podrá reparar daños más profundos.
Descripción:
La monorrueda fue desarrollada en el ecuador de la Segunda
República por un fabricante de armas ya olvidado.
Se vendió ampliamente gracias a su versatilidad,
pero se utilizó principalmente para tareas de exploración
de nuevas áreas debido a sus cualidades todo terreno.
Este vehículo primaba sobre los antigravitatorios
debido a que su consumo de energía era notablemente
inferior al de aquéllos. Por esta misma razón
lo empleaba la Iglesia para rastrear y cazar a los peligrosos
herejes fugitivos, una vez equipado con el blindaje y el
armamento adecuado.
El
vehículo estaba controlado en su mayoría por
una máquina inteligente que aplicaba en el complejo
sistema las directrices de los usuarios mediante un sencillo
interfaz, y proporcionaba características como la
prevención automática de colisiones, el trazado
de las rutas más optimas en un terreno dado y el
control de la presión del neumático para optimizar
el agarre. La monorrueda en sí estaba hecha de un
material adaptable cuya tecnología ya se ha perdido.
Podía adoptar cualquier forma, textura y propiedad
en un corto espacio de tiempo, hasta el punto de que podría
decirse que no rodaba, sino que variaba la forma de sus
superficie para lograr el movimiento
Al
igual que muchos vehículos de su tiempo, podía
tanto recibir instrucciones verbales como ser pilotado manualmente,
si bien el método optimo era mediante un enlace con
el sistema neural del piloto. Esto era posible mediante
el implante en el piloto de un virus cristalino que se introducía
en el sistema nervioso y permitía la comunicación
a través de un método que se ha perdido
Quedan
muy pocos de estos vehículos y cada uno de ellos
contiene muchos secretos de la Segunda República,
por lo que son extremadamente valiosos y codiciados por
muchos. |