Nanopistola
Por
Bernard Ogden
Funciona
con el mismo principio que un arma gravítica pero
es mucho más efectiva. Los proyectiles de este arma
liberan nanobots en el organismo del objetivo cuya función
es la de aumentar el peso del esqueleto hasta el punto de
que los músculos no puedan soportarlo.
Con
versiones más avanzadas de este arma se pueden enviar
señales a los nanobots para que deshagan el entuerto,
pero muchas de las que hay en circulación provocan
un efecto permanente. En cualquier caso, el esqueleto sólo
se verá afectado de cuello abajo, permitiendo que
la víctima pueda hablar. Esta pistola se desarrolló
en tiempos de la Segunda República como parte del
equipamiento de las fuerzas del orden para apresar individuos
sin causarles daños mayores. No obstante, a los nanobots
les lleva tiempo para completar su tarea, por lo que las
víctimas suelen tener tiempo de defenderse antes
de que los efectos del peso se dejen notar, razón
por la cual en su día esta pistola no llegó
a triunfar. |