La
intrincada madeja social de los Mundos Conocidos no se limita
a lo que
todos creemos conocer. Detrás de los gobernantes,
los nobles, hay un trasfondo complejo de organizaciones
y casa menores que trasciende a toda imaginación.
Cuando aún quedan multitud de mundos perdidos por
rescatar del olvido, muchos se preguntan cómo habrán
evolucionado sus castas gobernantes, inquietos por si aceptarán
la autoridad del Imperio cuando las puertas vuelvan a abrirse.
Pero
para asegurar la emoción no es necesario ir an lejos.
En los Mundos Conocidos hay infinidad de órdenes,
organizaciones, lealtades y resentimientos revestidos del
terciopelo de los modales de quien se considera heraldo
de refinamientos y civilización. Pero cuidado, muchas
veces ese terciopelo puede mudarse en el frío metal
de un vibrofilo cuya punzada no siempre vendrá de
frente. |