En 2257 el Vesta se cruzó con un
cometa cuya estela de aceleración le permitió
viajar a mayor velocidad. En 2265 la nave arribó
a un sistema solar que aún es desconocido en nuestros
días. Poco a poco se acercó a un portal de
salto que flotaba en el sistema y una parte de la tripulación
fue reanimada por el ordenador de a bordo. Los recién
despertados se toparon así con la evidencia material
de que existía en el universo una especie inteligente
no humana, lo que les impulsó a acercar la nave aún
más. El portal se activó misteriosamente y
atrajo al Vesta, que poco después apareció
en un espacio totalmente nuevo.
La tripulación padeció una
extraña sensación durante el salto (lo que
otros llamarían Efecto Sathra), pero sin más
consecuencias. Llegaron a un sistema con dos soles (uno
azul y otro rojo), siete planetas y cinco lunas. La nave
puso rumbo al sistema. Pasó la mayoría del
año 2265 en la tarea de aproximación a los
planetas centrales del sistema. Comprobaron que el cuarto
y quinto planeta se parecían mucho a la Tierra, y
siguieron rumbo hacia el tercero. Cuando el Vesta estuvo
en órbita, el resto de la tripulación fue
reanimada.
Todos
se pusieron inmediatamente manos a la obra en el estudio
de este nuevo mundo, felices de que la gravedad y la atmósfera
fueran semejantes a las de la Tierra. Pero lo que maravilló
a la población fue el descubrimiento de vida inteligente
: ¡el ser humano ya no estaba solo !
Fueron enviados exploradores para encontrar un enclave favorable
en los aledaños de un río. Por fin la colonía
iba a poder fundarse.
Ignorantes de cómo tratar con los
xenomorfos autóctonos, los colonos decidieron retrasar
al máximo el primer contacto, prefiriendo esperar
a la construcción de una plaza fuerte en la superficie
del planeta. Algunos experimentos revelaron que el planeta
podía albergar fauna terrestre y que podría
iniciarse un programa agrícola. Para mayor satisfacción
de los colonos, la propia fauna local era compatible con
la fisiología humana y al menos dos plantas permitieron
rápidos avances en la investigación médica.
En menos de un año, la colonia se
consolidó satisfactoriamente con vistas a la expansión.
Aunque el planeta se paecía a la tierra y su fauna
no era un problema, los colonos procedieron a una ligera
terraformación con el fin de transformar el desierto
en extensiones fértiles. Llamaron a esa región
Súmer, en honor a la antigua civilización
mesopotámica de su mundo natal. Finalmente, los útimos
embriones en hibernación fueron descongelados y colocados
en matrices artificiales para permitir un crecimiento acelerado.
En 3029 se estableció el primer contacto
con la raza autóctona. Estos xenomorfos, que se hacían
llamar Meyloi (pronunciado Mai-loi), se revelaron amistosos
y en menos de un año se firmó u tratado oficial
que aseguraba la cooperación entre las dos especies.
Así comenzó la era conocida como « la
Edad del Elíseo » : los Meyloi ya conocían
muchos avances en el campo de la medicina y la ingeniería
aerospacial (hasta el punto de construir naves espaciales
primitivas), y a pesar de ello, tras la firma del tratado,
los humanos accedieron a ayudarles. De este modo, las tierras
que rodeaban las ciudades Meyloi fueron terraformadas con
el fin de permitir su desarrollo, al tiempo que los Meyloi
ayudaron a los humanos a adaptar la fauna local de acuerdo
con sus necesidades médicas y nutricionales.
En 3291, los Sumerios (así se llamaron
a sí mismos los colonos) decidieron que había
llegado el momento de extenderse más allá
de Súmer. Los humanos, que vivían en armonía
con los Meyloi, no quisieron sobrepoblar el planeta, auqnue
eso hubiese sido difícil ya que gran parte de las
tierras de Súmer eran inutilizables. En esa época,
los colonos empezaron a extenderse hacia las dos lunas de
Súmer, consideradas habitables tras las observaciones
científicas. Se lanzó una sonda hacia la Tierra
(suponiendo su orientación, anunciando la existencia
de Súmer.
Hacia
3550, Asiria y Babilonia fueron colonizadas al tiempo que
ya se hacían planes para extenderse hacia Maya y
Tiamat. Maya estaba recuierta de una jungla tropical, mientras
que Tiamat presentaba las mismas extensiones desérticas
que Súmer. En cuanto a Gilgamesh, la luna de Tiamat,
no se trataba más que de un enorme pedrusco flotante,
lo que no impidió que algunos colonos tratarn de
acondicionar ciertas regiones. Los Meyloi, cuya cultura
se había adaptado a los avances tecnológicos
obtenidos gracias a los humanos, también decidieron
expandirse por el espacio y pronto siguieron a los humanos
hacia Maya y Tiamat.
A lo largo de los siguientes 300 a 400 años,
la humanidad se extendió hacia otras lunas y planetas,
a excepción de Surtur, sobre la cual la terraformación
se había revelado imposible. Una base en la luna
de Delfos permitió convertir el gas de la gigante
Helios en energía rentable. Debido a la expansión
colonial, la investigación militar se vio limitada,
no permitiendo más que el desarrollo de un escaso
armamento avanzado y ciertas armaduras defensivas. En la
actualidad, las armas de fuego aún son los medios
de defensa más habituales, si bien los Meyloi han
descubierto una técnica que permite la fabricación
de armas láser (véase secretos ).
Los estudios del portal comenzaron alrededor
del año 4000, pero los sumerios fueron incapaces
de comprender cómo pudo el Vesta atravesarlo y viajar
a través del espacio. En definitiva, los científicos
no sabían cómo reactivar el portal. Cuando
el portal se activó solo y dio paso a una nave desconocida,
el equipo de investigación quedó impresionado.
Desde los Mundos Conocidos, una explorador imperial de clase
Lekaf hacía su aparición, probando una llave
de salto que había sido descubierta recientemente
en Hira. Los imperiales quedaron aturdidos ante el descubrimiento
de un antiguo mundo perdido, habitado por humanos para quienes
la Diáspora, el Profeta, la Segunda república
y todo lo demás no significaban nada. Los sumerios
se felicitaron por cruzarse con hermanos de la misma especie,
aunque el entusiasmo se vio atenuado ante el comportamiento
de los otros, que no comprendían cómo era
posible que los sumerios y los Meyloi pudiesen vivir en
pie de igualdad.
Los pilotos imperiales permanecieron dos
meses en el sistema, antes de regresar a Hira y rehacer
el peligroso camino hasta Byzantium Secundus. Antes de despegar,
prometieron informar al Emperador en persona y propusieron
el envío de una embajada en vistas de futuras negociaciones.
Conflictos actuales
Los sumerios están anodadados por
lo que han aprendido de los exploradores de Alexius. Algunos
se alegran de este encuentro, pero otros temen una invasión
del Imperio. Otros están preocupados por los prejuicios
humanos de los Mundos Conocidos hacia los xenomorfos. El
Triunvirato que gobierna Sumeria no tiene una actitud unitaria
en este sentido. Lo único de lo que están
seguros es que que el pacto con los Meyloi no se romperá
jamás, pase lo que pase.
Por precaución, la flota espacial
sumeria ha sido mobilizada y un destacamento permanente
monta guardia en los aledaños del portal a la espera
de la llegada de los representantes del Emperador Alexius.
¿Se tratará de una embajada diplomática
o de una flota de guerra ? Los sumerios aguardan la respuesta
con nerviosismo.
Por otra parte, Alexius hace lo posible
por que este descubrimiento permaneca en secreto antes de
que una de las Casas Nobles se decida a lanzar una nueva
conquista sangrienta. El Emperador desea integrar Sumeria
en los Mundos Conocidos de la forma más pacífica
posible para consolidar su poder en esta apartada zona del
espacio humano. Pero hay un problema : los sumerios no conocen
las enseñanzas de la Iglesia Universal, convirtiéndose
por ello en herejes, y esto es lo único que hace
dudar a Alexius en sus propósitos. Hasta el momento,
únicamente un reducido grupo de fieles, incluidos
algunos Caballeros Errantes, han sido informados acerca
de Sumeria, y trabajan con el fin de aunar la mayor cantidad
de datos posible sobre el sistema y sus habitantes.
Secretos
Los Meyloi han descubierto hace poco una
técnica que les permite concentrar la luz gracias
a unos cristales diseminados en un amplia área en
Súmer, lo que ha permitido la producción de
un armamento de tipo láser. Los prototipos, repartidos
a gran escala, se han revelado eficaces y algunas de estas
armas se han montado en los cazas espaciales que están
a punto de salir de fábrica.
No obstante, la gran mayoría de los
sumerios desconoce la existencia de klas ruinas escubiertas
en Gilgamesh y Delfos. Ciertos artefactos hallados en las
dos lunas están siendo analizados. Al menos dos de
ellos se parecen mucho a lo que los habitantes de los Mundos
Conocidos llamarían « llaves de salto ».
De confirmarse esto, los sumerios habrían obtenido
el medio de viajar más allá del sistema solar,
y quizá adentrarse en el espacio desconocido para
los Mundos Conocidos.