| COMER BIEN ES SALUD |
En Cuanto a las vitaminas, que se incluyen en la categoría de complementarias o vitales, son imprescindibles no para dar energía o calorías, sino para promover la asimilación de los alimentos por las celulas y una serie de otros procesos igualmente importantes. la mayor parte de ellas consiste en substancias protectoras y reguladoras, como ya fue dicho, que se transforman en enzimas. se debe evitar el consumo de vitaminas producidas artificialmente y optar siempre por las naturales que se encuentran en los alimentos crudos. Cuando la cocción es indispensable, se debe hacer lo más rapidarnente posible en una olla a presión y aprovechar después el agua. Entre todas las vitaminas conocidas sobresalen:
1) Vitamina A- desempeña el papel de protectora de las mucosas y su insuficiencia en el organismo puede ocasionar xeroftalmia, ceguera nocturna y predisposición a caries dentarias e infecciones. Se encuentra en las plantas verdes, en las legumbres (zanahoria, espinaca, tomate, berro), en algunas frutas (naranja, por ejemplo), en el hígado y riñones (vaca y ternero) y en la leche, pero ingerida en exceso produce intoxicaciones;
2) Vitaminas del Grupo B: a) vitamina BI Pan de centeno, patatas, carne de cerdo, germen de cereales, levadura, leche, hígado, riñones y legumbres), cuya falta se traduce en propensiones a calambres, neuritis (inflamación de un nervio), anorexia (reducción o pérdida de apetito) y hasta beriberi (anemia y dolores neurálgicos); b) vitamina B2(leche, yema de huevo, plantas verdes, hígado, riñones, levadura, reguladora del crecimiento; su insuficiencia se manifiesta en el organismo a través de inflamaciones cutáneas y boqueras, además de comprometer el crecimiento normal; c) vitamina B6 (leche, pescado, tripas, levadura, trigo integral y legumbres), cuya carencia puede provocar adelgazamiento, seborrea y trastornos nerviosos; d) B12 (carne bovina y porcina, hígado, riñones, yema de huevo, trigo integral), importantisima en la formación de glóbulos rojos de la sangre, su falta puede provocar la aparición de anemias perniciosas graves;
3) Vitamina C - estimulante de las funciones del metabolismo y necesaria para la producción de glóbulos rojos y de la hemoglobina, aumenta la resistencia del organismo a las infecciones; se encuentra en las legumbres frescas, tomate, pimienta, zanahoria, patatas, frutas cítricas y leche;
4) vitamina D - abundante en el aceite de hígado de bacalao, pescado, huevos, levadura y grasa láctea; su ausencia provoca el raquitismo y tendencia a convulsiones, mientras su exceso puede causar intoxicaciones;
5) Vitamina E - protege el hígado, mantiene el tono muscular y, según algunos, da fertilidad; aparece principalmente en el aceite de germen de cereales, huevos y soja;
6) Vitamina H - protectora de 1a piel; cuando falta hace que el organismo sea poco resistente a las infecciones y puede provocar la aparición de caspa y de alopecia (ausencia de cabellos o pelos del cuerpo);
7) Vitamina K antihemorrágica; se encuentra en las legumbres (tomate, espinaca, berza, etc.) y en el hígado;
8) Vitamina P -~ también hemostática, aparece en los frutos cítricos, pimienta, hojas, tallos y raíces de muchas plantas.
Otros elementos indispensables al organismo son las sales minerales (funcionamiento de las células), el hierro (producción de glóbulos rojos), el calcio (formación de los huesos), el azufre y el yodo (actuación de la glándula tiroides). Los llamados oligoelementos - cobalto, cobre, manganeso, níquel, cinc, arsénico, boro, flúor -, importante para la formación de enzirnas en el organismo, son necesarios apenas en fracciones de miligramos.
Todas las substancias mencionadas, desde los hidratos de carbono hasta los oligoelementos, se encuentran en los alimentos frescos en combinaciones equilibradas. Por eso, una dieta saludable debe en general incluir siete veces más productos vegetales crudos que otros alimentos, además de aproximadamente ¼ de litro de leche por día, pocos huevos, pan integral y raras veces carne (de vaca y de ternero). Se deben preferir los aderezos con hierbas aromáticas, abandonar los condimentos picantes y dosificar correctamente la sal.
Antes de concluir esta consideraciones, se debe aclarar que hay médicos y dietistas, especialmente los más identificados con las técnicas terapéuticas naturales, que postulan el vegetarianismo, o sea, la adopción de un régimen alimenticio constituido básicamente por legumbres, cereales y frutas orgánicamente tratados - exentos de abonos químicos, pesticidas e insecticidas sintéticos - con la eliminación del consumo de carnes de animales - consideradas tóxicas y probables causantes de enfermedades graves - y de gran parte de los productos industrializados.
Existen aún corrientes vegetarianas más radicales que excluyen de la dieta no sólo las carnes sino también todos los productos de origen animal, desde la leche, la mantequilla y el queso hasta los huevos y la miel.
Posteriormente y en la medida de lo posible, se intentará presentar las indicaciones de dietas especiales que, adoptadas durante determinadas enfermedades, han producido resultados satisfactorios en un considerable número de casos. También se ofrecerán algunas recetas de la cocina natural o vegetariana que, independientemente de la orientación dietética que el lector, asesorado por un especialista competente, pretenda seguir, pueden hacer que su alimentación sea más rica.
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