FUNDAMENTOS DEL FENG-SHUI

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TEORIA

FUNDAMENTOS DEL FENG-SHUI


El arte de la distribución armoniosa

Según los antiguos chinos, la posición y la orientación en el espacio son de la máxima importancia. La ubicación de nuestra residencia, lugar de trabajo y los objetos y posesiones con que nos rodeamos, pueden afectar nuestra actitud e incluso nuestra psique. El folklore y la mitología chinos nos enseñan que esas influencias conforman el comportamiento y la perspectiva de una persona hacia lo positivo o lo negativo, lo favorable y lo desfavorable, lo armonioso o lo perjudicial.
El arte popular chino de distribuir los objetos para fomentar la armonía y la buena suerte se llama Feng Shui. Este conocimiento antiguo nos capacita para buscar la paz y para un crecimiento nuevo a través de nuestra relación con los objetos que nos rodean, situándolos de modo que la gente (Hombre), el entorno (Tierra) y el espíritu (Cielo) formen una alianza armoniosa para el progreso. Existen ideas similares en la tradición occidental a las que a veces se llama “geomancia”.
El vocablo chino Feng significa viento, y Shui agua. La frase “viento y agua” simboliza “el viento ascendiendo a la cima de una montaña” y “el agua subiendo hasta su cumbre”, que unidos orientan las actitudes y los actos de una persona hacia el éxito. Los orígenes del feng shui se encuentran en la astronomía antigua, el conocimiento geográfico, la sabiduría popular china, la cosmología y la filosofía taoístas y el sistema de adivinación del Yijing (el texto clásico chino también conocido como I Ching, o Libro del Cambio). Los chinos antiguos entendían bien estas cuestiones. Su larga historia y experiencia cultural acumulada les proporcionó una tradición popular y una espiritualidad únicas que aceptaban y apreciaban dicho conocimiento. Estos ingredientes especiales generaron el concepto fundamental del Feng Shui de que la distribución de los objetos en posiciones favorables haría que las misteriosas fuerzas celestiales se alinearan con la gente o las cosas en la Tierra, aportando buena suerte a los practicantes inteligentes de este arte.

Los antiguos chinos también creían que la armonía y el equilibrio en la vida le llegan al individuo de fuentes tanto internas (“Antes del Cielo”, que significa la dote natural de uno) como externas (“Después del Cielo”, o las condiciones cambiantes del entorno personal), y razonaron que esas influencias podían aumentar o disminuir las posibilidades para tener éxito en la vida. Sin embargo, nada está garantizado para siempre, y no se debería creer ciegamente en la forma de arte del Feng Shui como una verdad absoluta. En realidad, es más como un escenario artístico, que nos proporciona una plataforma potenciada sobre la cual interpretar el acto de la “mente sobre la materia” para superar los obstáculos diarios. Más que cualquier otra cosa, su objetivo es crear un entorno positivo y favorable en el que una persona pueda vivir en armonía n el hogar y el trabajo.

Por tradición, un experto practicante chino del Feng Shui es también un astrólogo competente y un experto en la adivinación del Yijing, ya que estas tres artes están interrelacionadas y comparten raíces similares. El arte multifacético del feng shui integra todas estas ramas del antiguo conocimiento popular. También es importante saber que en el feng shui hay niveles diferentes de percepción; el espiritual y el intelectual deben estar presentes. AL escoger a un practicante hay que tener cuidado de elegir a alguien con integridad y elevados valores morales, con el fin de evitar “manzanas podridas”, y, así, un mal karma. Use su propio instinto y buen juicio antes de solicitar consejo a un experto; primero verifique las cosas y observe con atención. Como todos sabemos, los libros sólo versan teorías, pensamientos y métodos. Estos son los aspectos intelectuales del feng shui , mientras que la igualmente importante dimensión espiritual es difícil de demostrar en palabras, y todavía más ardua de percibir. Tales aspectos se encuentran más allá del alcance de mi misma.

El arte del feng shui se ha ejercido en China y en otros países asiáticos durante siglos, y prácticas similares eran conocidas para los antiguos egipcios, griegos, romanos, árabes, hindúes y las poblaciones nativas de América del Norte y del Sur. No espere convertirse en un experto de la noche a la mañana. Pero obtener un poco de conocimiento de estas artes, incluso a nivel de principiante, le puede ahorrar las complicaciones y los gastos innecesarios de buscar a un experto.
El conocimiento del feng shui chino tradicional (en todas sus muchas y variadas escuelas), por lo general, se transmite de una generación a otra, bien mediante una relación de maestro-discípulo, o bien a través de linajes familiares. Se trata de un asunto serio, y los maestros de este arte son agudamente conscientes de la necesidad de una selección correcta de discípulos. Alguien que carezca de la sensibilidad adecuada n puede ser un verdadero heredero, sino sólo un entusiasta informado. Después de todo, no se trata de un arte destinado a todo el mundo. De hecho, algunos maestros han muerto sin pasarle su conocimiento a ningún sucesor, y ello porque no tenían disponible un heredero apropiado. Por el mismo motivo, si el maestro se corrompe, entonces su arte y práctica pueden volverse “espiritualmente desconectados”. Esa persona podría ser muy peligrosa, para sí misma y para otra gente.
Los maestros tradicionales del feng shui están entrenados tanto en el feng shui exterior como en el interior. Dedican mucho tiempo a viajar por el campo y por los pueblos y las ciudades, aprendiendo a seleccionar buenos emplazamientos y a evitar los malos. Una brújula y un buen par de zapatos de marcha resultan buenos compañeros en esos viajes, mientras que un amplio conocimiento de teorías del feng shui, mitología, creencias populares, formas y rasgos geográficos, fuentes de agua, vientos reinantes, astrología, el Yijing y los diferentes tipos de usos que se les da a los emplazamientos (religiosos, residenciales, institucionales, y así sucesivamente) son esenciales para enriquecer esta clase de experiencia de campo. El feng shui interior se basa en los mismos principios y prácticas, ¡pero debería ser menos agotador!
Deben de saber que no necesitan comprar una brújula tradicional de feng shui , ya que son caras y muy confusas incluso para los que saben chino. No obstante, resulta interesante e instructivo tener una idea básica de su objetivo y empleo. Ello se debe a que la brújula tradicional china es tanto una herramienta como un diccionario portátil, diseñada especialmente para proporcionar todo tipo de información a las diferentes escuelas de feng shui y a sus practicantes.


Por lo general, una brújula china de feng shui está hecha con madera de boj, muy dura y resistente, y tiene forma circular, con un diámetro que va de 15 a 20 centímetros. A veces una brújula china antigua se puede fabricar con materiales exóticos, como el marfil o cuerno de animal, pero las modernas a menudo son de plástico. En el centro hay empotrada una brújula pequeña de metal con un indicador magnético con una mitad pintada de rojo (que indica el sur) y una mitad de negro (que indica el norte). Rodeándolo hay franjas concéntricas de información de feng shui inscritas en negro y rojo. Las brújulas chinas tradicionales pueden tener seis, nueve, doce o más franjas concéntricas de información, dependiendo de la escuela o método del practicante particular. De suma importancia son las demarcaciones de los 360 grados básicos, distribuidas a su vez en veinticuatro sectores de dirección (por lo general conocidos como las veinticuatro montañas), y los ocho puntos cardinales, representados por los bagua, los ocho trigramas básicos de la adivinación en el Yijing. En las franjas de información, que corresponden a los diversos sectores de información de la cara de la brújula, también se incluyen: dos sistemas numéricos chinos antiguos, Los Diez Tallos Celestiales y las Doce Ramas Terrenales, que se usan en combinación para contar el tiempo (horas, días, meses y años); los Cinco Elementos, y las veintiocho constelaciones o los pabellones estelares que reconoce la astrología china.

En el método de las Nueve Estrellas para el análisis del feng shui que vamos a aprender a usar, resulta innecesaria una compleja brújula tradicional: bastará con una brújula barata y convencional de estilo occidental. Ello es debido a que lo único que nos hará falta son los ocho puntos cardinales y los diversos grados para determinar las posiciones de los diferentes sectores de dirección. Algunas escuelas tradicionales de feng shui chino reciben a veces el nombre de “Escuelas Brújula”, mientras que a otras se les llama “Escuela de Distribución”, pero en realidad todas ellas, sean Brújula o de Distribución, deben determinar los puntos cardinales y las posiciones, y todas comparten reglas similares para colocar cosas como muebles y decoraciones, o elementos arquitectónicos como puertas y ventanas. De hecho, los nombres “Escuela Brújula” y “Escuela de Distribución” son en sí mismo designaciones creadas por los practicantes modernos. En realidad el término “Escuela de Distribución” alude a los practicantes que dependen únicamente de la distribución de objetos y cosas, que a menudo no emplean una brújula o métodos de feng shui reconocidos por la tradición. Esto es debido a que aprender cualquiera de las escuelas tradicionales antiguas de feng shui requiere no sólo tiempo, paciencia y comprensión, sino también obtener la aceptación de un maestro, lo cual no resulta fácil. En cualquier caso, existen ambos tipos de escuela, y cada una tiene sus propios seguidores y público.



Ver HISTORIA - TEORIA del Feng Shui


El Yin y el Yang

Todas las cosas pueden verse en términos de dos tipos de energía: pasiva y activa, o yin y yang, que es uno de los principios fundamentales del Feng Shui


El concepto de yin y yang presenta un panorama amplio para ver al mundo y la forma en que lo afecta. Es posible ajustar las relaciones con otras personas y con el entorno para poder enfrentarse a situaciones favorables en vez de desfavorables. En última instancia, podremos utilizar nuestros conocimientos de yin y de yang para aprovechar más la vida con el mínimo esfuerzo.

Por ejemplo, en la época de luna llena, las personas se vuelven más yang, lo que significa que están más activas, desean salir más y se encuentran más sociables. De lo contrario, en la época de luna nueva, se vuelven más yin, más calmas, espirituales, relajadas e introspectivas. Por ello, si desea organizar una fiesta, los días anteriores o durante la luna llena, serán los días más aptos. Las personas estarán más abiertas y de humor para sociabilizar. En luna nueva, se arriesgará a que algunos declinen su invitación, y los que asistan, estarán aplacados.

Principios similares pueden aplicarse a la propia casa, a la dieta, al ejercicio físico, al trabajo y a las actividades recreativas. Todos estos aspectos tienen su lado yin y su lado yang, y uno puede hacer que trabajen a nuestro favor o en contra nuestra, de acuerdo con las necesidades de ese momento.

El Feng Shui es una herramienta capaz de generar armonía física en los edificios, los ambientes y las personas. La naturaleza de este arte se puede captar también en las antiguas culturas griega, romana y árabe. Esta antigua herramienta es sin embargo algo nuevo para nuestra arquitectura y nuestra cultura moderna. Es un sistema que ayuda a expandir nuestra consciencia para integrarla con la naturaleza. Nos llega en un momento crítico, en el que nuestra sociedad se halla abrumada por numerosos problemas. La debilitación de los sistemas ecológicos está afectando ya a la propia manifestación de la vida en nuestro planeta. Este método antiquísimo, con sus soluciones lógicas e ilógicas, nos enseña a crear ambientes de armonía. Con él tenemos la oportunidad de complementar nuestra cultura moderna (Yang) con la simplicidad de unas soluciones procedentes de un pasado remoto (Yin), a fin de crear la unidad del Tao.

Los tres secretos

Este ritual místico refuerza cualquier solución adoptada y también cualquier otro ritual aplicado previamente. El ritual de los Tres Secretos combina tres elementos: cuerpo, palabra y mente.


1- Cuerpo. El ritual del cuerpo usa gestos o Mudras que consisten en posiciones concretas de las manos o del cuerpo. El darse las manos es un ejemplo de mudra que expresa sentimientos de amistad. El Mudra de la Paz es una posición de manos que calma el corazón y la mente. Este Mudra se hace colocando la mano izquierda sobre la derecha, suavemente con los pulgares tocándose a la altura del plexo solar.

2- Palabra. El poder de la palabra contenido en los mantras fortalece la esencia de las emanaciones del Ch’i. Los Mantras más usuales son: Om Ma Ni Pad Me Hum y el mantra del corazón: Caté-Caté, Poro-Caté, Poro-Som-Caté, Bodé-Sojá.

3- Mente. Más importante que los mudras y mantras es la mente. El estado de consciencia, la intención sincera y la pureza de pensamiento es lo que establece el contacto íntimo con la fuerza creadora del Ch’i.

Pueden también usarse otros Mudras (posiciones de manos y cuerpo) y otros Mantras. Otro Mudra usado es el Mudra de la Liberación. Este Mudra se hace uniendo los dedos medio y anular con el pulgar. Cuando el pulgar está sosteniendo los dedos medio y anular, soltarlos, abriendo la mano y pronunciando el mantra de las Seis Palabras Verdaderas, Om Ma Ni Pad Me Hum. Los hombres con la mano izquierda, las mujeres con la mano derecha.

Todo objeto dedicado a equilibrar un área de actividad del Ba-Gua debe ser reforzado con los Tres Secretos. Cuando un espejo es instalado en la puerta de un baño, debido a que su elemento agua (agua que drena) está afectando un área de la línea del fuego, dicha decoración debe ser reforzada con los Tres Secretos. Cuando colocamos un a planta viva, uno de las adiciones menores de la tradición, para reforzar cualquier actividad de nuestras vidas, debemos siempre agregar la intención a través de los Tres Secretos.

El Feng Shui es un arte que se realiza paso, a paso. El hogar o centro de trabajo es un universo de energías. El Ch’i se refleja a través de las formas, los colores y las energías presentes. Podríamos imaginarnos que este universo de energías es como un gigantesco árbol de luz, con ramas, hojas, frutos, tronco y raíces. El árbol de energía debe mantenerse. El Feng Shui es la acupuntura del medio ambiente. El estudiante y el practicante procederán a reforzar las áreas débiles y a mantener el equilibrio de las fuerzas, complementando sus manifestaciones para realizar la unidad de la armonía del Tao.


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