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FUNDAMENTOS DEL FENG-SHUI
Según los antiguos chinos, la posición y la orientación
en el espacio son de la máxima importancia. La ubicación
de nuestra residencia, lugar de trabajo y los objetos y posesiones con
que nos rodeamos, pueden afectar nuestra actitud e incluso nuestra psique.
El folklore y la mitología chinos nos enseñan que esas influencias
conforman el comportamiento y la perspectiva de una persona hacia lo positivo
o lo negativo, lo favorable y lo desfavorable, lo armonioso o lo perjudicial.
Los antiguos chinos también creían que la armonía y el equilibrio en la vida le llegan al individuo de fuentes tanto internas (Antes del Cielo, que significa la dote natural de uno) como externas (Después del Cielo, o las condiciones cambiantes del entorno personal), y razonaron que esas influencias podían aumentar o disminuir las posibilidades para tener éxito en la vida. Sin embargo, nada está garantizado para siempre, y no se debería creer ciegamente en la forma de arte del Feng Shui como una verdad absoluta. En realidad, es más como un escenario artístico, que nos proporciona una plataforma potenciada sobre la cual interpretar el acto de la mente sobre la materia para superar los obstáculos diarios. Más que cualquier otra cosa, su objetivo es crear un entorno positivo y favorable en el que una persona pueda vivir en armonía n el hogar y el trabajo. Por tradición, un experto practicante chino del Feng Shui es también un astrólogo competente y un experto en la adivinación del Yijing, ya que estas tres artes están interrelacionadas y comparten raíces similares. El arte multifacético del feng shui integra todas estas ramas del antiguo conocimiento popular. También es importante saber que en el feng shui hay niveles diferentes de percepción; el espiritual y el intelectual deben estar presentes. AL escoger a un practicante hay que tener cuidado de elegir a alguien con integridad y elevados valores morales, con el fin de evitar manzanas podridas, y, así, un mal karma. Use su propio instinto y buen juicio antes de solicitar consejo a un experto; primero verifique las cosas y observe con atención. Como todos sabemos, los libros sólo versan teorías, pensamientos y métodos. Estos son los aspectos intelectuales del feng shui , mientras que la igualmente importante dimensión espiritual es difícil de demostrar en palabras, y todavía más ardua de percibir. Tales aspectos se encuentran más allá del alcance de mi misma. El arte del feng shui se ha ejercido en China y en otros países
asiáticos durante siglos, y prácticas similares eran conocidas
para los antiguos egipcios, griegos, romanos, árabes, hindúes
y las poblaciones nativas de América del Norte y del Sur. No espere
convertirse en un experto de la noche a la mañana. Pero obtener
un poco de conocimiento de estas artes, incluso a nivel de principiante,
le puede ahorrar las complicaciones y los gastos innecesarios de buscar
a un experto.
En el método de las Nueve Estrellas para el análisis del
feng shui que vamos a aprender a usar, resulta innecesaria una compleja
brújula tradicional: bastará con una brújula barata
y convencional de estilo occidental. Ello es debido a que lo único
que nos hará falta son los ocho puntos cardinales y los diversos
grados para determinar las posiciones de los diferentes sectores de dirección.
Algunas escuelas tradicionales de feng shui chino reciben a veces el nombre
de Escuelas Brújula, mientras que a otras se les llama
Escuela de Distribución, pero en realidad todas ellas,
sean Brújula o de Distribución, deben determinar los puntos
cardinales y las posiciones, y todas comparten reglas similares para colocar
cosas como muebles y decoraciones, o elementos arquitectónicos
como puertas y ventanas. De hecho, los nombres Escuela Brújula
y Escuela de Distribución son en sí mismo designaciones
creadas por los practicantes modernos. En realidad el término Escuela
de Distribución alude a los practicantes que dependen únicamente
de la distribución de objetos y cosas, que a menudo no emplean
una brújula o métodos de feng shui reconocidos por la tradición.
Esto es debido a que aprender cualquiera de las escuelas tradicionales
antiguas de feng shui requiere no sólo tiempo, paciencia y comprensión,
sino también obtener la aceptación de un maestro, lo cual
no resulta fácil. En cualquier caso, existen ambos tipos de escuela,
y cada una tiene sus propios seguidores y público.
Todas las cosas pueden verse en términos de dos tipos de energía: pasiva y activa, o yin y yang, que es uno de los principios fundamentales del Feng Shui
Por ejemplo, en la época de luna llena, las personas se vuelven más yang, lo que significa que están más activas, desean salir más y se encuentran más sociables. De lo contrario, en la época de luna nueva, se vuelven más yin, más calmas, espirituales, relajadas e introspectivas. Por ello, si desea organizar una fiesta, los días anteriores o durante la luna llena, serán los días más aptos. Las personas estarán más abiertas y de humor para sociabilizar. En luna nueva, se arriesgará a que algunos declinen su invitación, y los que asistan, estarán aplacados.
Principios similares pueden aplicarse a la propia casa, a la dieta, al ejercicio físico, al trabajo y a las actividades recreativas. Todos estos aspectos tienen su lado yin y su lado yang, y uno puede hacer que trabajen a nuestro favor o en contra nuestra, de acuerdo con las necesidades de ese momento.
El Feng Shui es una herramienta capaz de generar armonía física en los edificios, los ambientes y las personas. La naturaleza de este arte se puede captar también en las antiguas culturas griega, romana y árabe. Esta antigua herramienta es sin embargo algo nuevo para nuestra arquitectura y nuestra cultura moderna. Es un sistema que ayuda a expandir nuestra consciencia para integrarla con la naturaleza. Nos llega en un momento crítico, en el que nuestra sociedad se halla abrumada por numerosos problemas. La debilitación de los sistemas ecológicos está afectando ya a la propia manifestación de la vida en nuestro planeta. Este método antiquísimo, con sus soluciones lógicas e ilógicas, nos enseña a crear ambientes de armonía. Con él tenemos la oportunidad de complementar nuestra cultura moderna (Yang) con la simplicidad de unas soluciones procedentes de un pasado remoto (Yin), a fin de crear la unidad del Tao.
Los tres secretos
Este ritual místico refuerza cualquier solución adoptada y también cualquier otro ritual aplicado previamente. El ritual de los Tres Secretos combina tres elementos: cuerpo, palabra y mente.
1- Cuerpo. El ritual del cuerpo usa gestos o Mudras que consisten en posiciones concretas de las manos o del cuerpo. El darse las manos es un ejemplo de mudra que expresa sentimientos de amistad. El Mudra de la Paz es una posición de manos que calma el corazón y la mente. Este Mudra se hace colocando la mano izquierda sobre la derecha, suavemente con los pulgares tocándose a la altura del plexo solar. 2- Palabra. El poder de la palabra contenido en los mantras fortalece la esencia de las emanaciones del Chi. Los Mantras más usuales son: Om Ma Ni Pad Me Hum y el mantra del corazón: Caté-Caté, Poro-Caté, Poro-Som-Caté, Bodé-Sojá. 3- Mente. Más importante que los mudras y mantras es la mente. El estado de consciencia, la intención sincera y la pureza de pensamiento es lo que establece el contacto íntimo con la fuerza creadora del Chi.
Pueden también usarse otros Mudras (posiciones de manos y cuerpo) y otros Mantras. Otro Mudra usado es el Mudra de la Liberación. Este Mudra se hace uniendo los dedos medio y anular con el pulgar. Cuando el pulgar está sosteniendo los dedos medio y anular, soltarlos, abriendo la mano y pronunciando el mantra de las Seis Palabras Verdaderas, Om Ma Ni Pad Me Hum. Los hombres con la mano izquierda, las mujeres con la mano derecha. Todo objeto dedicado a equilibrar un área de actividad del Ba-Gua debe ser reforzado con los Tres Secretos. Cuando un espejo es instalado en la puerta de un baño, debido a que su elemento agua (agua que drena) está afectando un área de la línea del fuego, dicha decoración debe ser reforzada con los Tres Secretos. Cuando colocamos un a planta viva, uno de las adiciones menores de la tradición, para reforzar cualquier actividad de nuestras vidas, debemos siempre agregar la intención a través de los Tres Secretos. El Feng Shui es un arte que se realiza paso, a paso. El hogar o centro de trabajo es un universo de energías. El Chi se refleja a través de las formas, los colores y las energías presentes. Podríamos imaginarnos que este universo de energías es como un gigantesco árbol de luz, con ramas, hojas, frutos, tronco y raíces. El árbol de energía debe mantenerse. El Feng Shui es la acupuntura del medio ambiente. El estudiante y el practicante procederán a reforzar las áreas débiles y a mantener el equilibrio de las fuerzas, complementando sus manifestaciones para realizar la unidad de la armonía del Tao. |
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