Lorenzo Fernandez Robles - A Gérard le conocí cuando Terug naar hoofdpagina van "Gérard van Eyk 80 jaar!"

Lorenzo Fernandez Robles

A Gérard le conocí cuando . . .

Hasta el Antártico y el Polo Sur
A Gérard le conocí cuando acompañado por Gabriela y Janet terminaban una de las tantas visitas que hizo a ese museo de la ciudad de Iquique, en Chile, un país que nace algo más abajo de la línea del Ecuador y llega hasta el fin del mundo alcanzando hasta el continente Antártico en el Polo Sur.

Entre el Trópico de Capricornio y el Ecuador
Iquique está ubicado en Sur América frente al Océano Pacífico entre el Trópico de Capricornio y la línea del Ecuador. Ese museo regional guarda y muestra – entre otras evidencias - parte de la historia de los Changos, grupo étnico – originario hasta la gran historia de la Producción y Explotación del Salitre, cuya expresión artístico musical más representativa es la soberbia y magistral obra musical "La cantata de la Escuela Santa María". Escrita por Luis Advis y llevada a los escenarios del mundo por el grupo musical "Quilapayún". En su afán por conocer y explicarlo todo dándole sentido a la historia, a la naturaleza, a la realidad y a la vida. La imagen con la cual adorna la presentación de su libro explican y determinan sus conclusiones y su verdad frente al enigma de la existencia humana, la vida vegetal y animal, la supervivencia y la reproducción. Ejes que sostienen la creación y la evolución.

Un buen vino chileno
Me pareció un hombre con mucha simpatía, carismático, amistoso y empático. Sin embargo, - siempre - reservo dudas que generalmente despejo en una mesa y al calor de un buen vino chileno. Allí en ese contexto puedo conocer la esencia del personaje y leer en él sin máscaras.

Una ciudad cosmopolita
Es que Iquique es una ciudad cosmopolita y desde siempre -tal vez- a partir de finales de la Guerra del Pacífico acentuándose mucho más. Desde niño crecí viendo personas de origen y culturas diferentes: europea o asiática que convivían en total armonía con chilenos, peruanos, bolivianos, argentinos y chinos, Ingleses, españoles, alemanes, yugoslavos, italianos, y más de alguna familia japonesa. En fin, Iquique sigue siendo una ciudad cosmopolita. Hoy vemos recorrer las calles de nuestra ciudad a coreanos, pakistaníes, hindúes, colombianos, ecuatorianos, franceses, holandeses, norteamericanos etc.

Vorágine cultural
Quizás, aquello explica porque Gérard vino a convivir entre nosotros más de una vez. Quizás, quiso comprender las razones de tan extraña armonía e intercambio cultural que han dado forma y esencia al Ethos Iquiqueño. Gérard nunca pasó desapercibido, ni menos ignorado en esta vorágine cultural. Yo creo, que se hizo muy familiar y querido en el cotidiano de la ciudad, más de alguien suele preguntar por él, porque, a veces se le divisaba caminando por las playas de arenas suaves y clima privilegiado próximas a la península de Cavancha . . . . .

Convertido en un pájaro
Iquique originalmente, tuvo tres puntos donde se generaron los primeros asentamientos humanos: Cavancha, el Morro y el Colorado. Formaron puntos de referencia y un triángulo. Entonces más de una vez se vio en el sector Sur . . . . . sobrevolar los cielos de la ciudad a Gérard Van Eyk convertido en un pájaro. Antes debió correr desde una planicie por los cerros que protegen la ciudad y lanzarse al vacío desde 600 metros para que; acompañado en Alas Delta o Parapente cumpliera su sueño de ser completamente libre y dominar el espacio aéreo como los pájaros, otras se le vio subiendo el cerro Esmeralda para ir a conversar y beber el té con el hombre solitario que cuida un reloj que marca el paso del tiempo y que se encuentra en el cerro y que funciona de noche y que se ve desde todos los ángulos de la ciudad.

Dando un paso y retrocediendo dos
Y, que les recuerda a los noctámbulos, la hora que deben regresar a sus hogares porque la jornada de trabajo no perdona el entusiasmo social con que se viven las noches. Pero, Gérard siempre fue especial y diferente. Este cerro lo subió doce o trece veces. Inclusive, en semana Santa, cuando la población que profesa la fé cristiano-católica, en religiosa y devota peregrinación asciende ese cerro para llegar a una cruz que recuerda la crucifixión de cristo y que no es fácil su ascenso porque es escarpado de arenas duras donde para subir te resbalas, dando un paso y retrocediendo dos porque la pendiente y la fuerza de gravedad ganan a las ganas de llegar cuanto antes.

Las rodillas magulladas
No olviden Gérard venció a esa fuerza en más de diez oportunidades. Lo cual habla bien de su estado físico. Otra la naturaleza le jugó una mala pasada. Un mal día, llegó a mi casa con las rodillas magulladas porque al bajar esa vez, se vio obligado a lanzarse a la arena para detener la velocidad que su descenso había alcanzado.

Llegó en primer lugar
No puedo olvidar -también- su viaje a Tiliviche y Pisagua junto a María Eugenia y Alonso –'el tulipán negro'- quienes no pudieron llegar hasta las fosas en donde se encontraron cuerpos de prisioneros políticos fusilados el año 1973. Reconocer que Gérard llegó en primer lugar, después de recorrer la distancia que hay entre el poblado de la caleta de pescadores y el lugar en que estuvo el campo de concentración. Esta no es menor, pero; la altísima temperatura reinante si era fuerte.

Un campo de concentración
Yo le seguí para dejar bien puesto el nombre de mis coterráneos y para rendir un respetuoso homenaje a los que allí ofrendaron sus vidas. Debo corregir. . . . .Pisagua toda era un campo de concentración. Yo, no le conocía no obstante escuchar en tertulias familiares que el abuelo paterno de origen español había nacido allí.

El idioma de los hombres libres
He querido tomar estos pasajes de la presencia de Gérard Van Eyk en Iquique. Hay más recuerdos. Pero, quiero despedirme señalando que para mi, Gérard Van Eyk es un tipo de persona que en este planeta no se encuentran a menudo, hombre culto, inteligente, inquieto, generoso. Un hombre al cual le escuché hablar varios idiomas y entenderle uno . . . . . El idioma de los hombres libres, el idioma de los hombres transparentes y buenos el idioma de los hombres que siempre dejan un mensaje de Paz y amor por la vida y que es muy difícil olvidarse de él. Su paso por aquí no sólo nos dejó enseñanzas, sino también el recuerdo de su sentido del humor su amor por la vida y sus ganas de disfrutarla intensamente -sobre todo- cuando Alonso -'el tulipán negro'- le consulta por su edad . . . . .

Gérard le contesta sonriendo:
--"En el 2009 cumpliré 80 años . . . . ."

Alonso, 'el tulipán negro' –muy sorprendido– le dice :
--"Pero . . . . . ¿Cómo? ¿si usted se ve muy joven?"

--"Lo que ocurre", – dice Gérard - "es que Dios cree que las bombas de la Segunda Guerra Mundial me mataron". (soltando una fuerte carcajada)

Estimado amigo Gérard, si no nos vemos más en este planeta tengo la certeza que nos encontraremos en el mundo de las ideas para aprender algo nuevo y disfrutar un buen vino y una pizza de Jaibas y camarones.

MUCHAS FELICIDADES EN TU CUMPLEAÑOS
Y EN TUS PROXIMAS DECADAS.
LORENZO FERNANDEZ ROBLES

Lorenzo

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