De físico cuerdo a guitarrista loco
Iba para físico pero su pasión por la música hizo que la Universidad de Ciencias quedase en el olvido. Fue una decisión muy difícil para él, no puede ser fácil “decir a tus padres que quieres dejar la carrera, y que los últimos tres años se van por el desagüe”. Argoitz fue fiel a sus sentimientos, sus sueños e ilusiones abriendo las puertas a la música . Según sus propias palabras, mientras estaba en la carrera, no se sentía completo, sentía que estaba dejando escapar algo, que no era ahí donde tenía que estar. La guitarra siempre había sido su compañera, amiga y amante fiel; y el sueño de estudiar música su futuro incierto. “Cuando se me presentó la oportunidad, simplemente la aproveché”. Éste joven bilbaíno de 24 años nunca se ha arrepentido porque sabe que ha merecido la pena “pero fue algo muy difícil” agrega.
Su sueño se vio cumplido cuando L´aula Liceu – The Berklee College of music de Barcelona le dio la oportunidad de presentar un tema instrumental como prueba de acceso. Para eso escogió una de las canciones que más ha marcado su vida “The good times” de Roberto Rodrigo, su profesor de guitarra, su ídolo y quien le descubrió su pasión por la música. La canción, según afirma Argoitz es una mezcla de “sentimiento y dulzura, pero también de rapidez y dureza” y gracias a su fuerza, a cada nota y sonido del tema, éste bilbaíno consiguió abrir sus alas y volar hasta la gran Barcelona.
- Siempre me ha gustado la idea de centrar mi vida en torno a la música, aunque mi verdadero sueño sería grabar mi propia maqueta. Además esto es algo que estoy preparando ahora. Con los conocimientos que poco a poco voy adquiriendo en la escuela de Barcelona intento crear temas instrumentales; lo que quiero conseguir con esto, sinceramente es hacer lo que me de la gana, mientras pueda. Ir probando ritmos, acordes, hacer solos más originales... y cuanto tenga la ocasión de grabar no ir con las manos vacías, no empezar de cero.
- Toda tu vida gira en torno a la música, es increíble, ¿nunca has querido nada más?
- Si te soy sincero, hay algo que siempre he querido y nunca he podido hacer, una especie de sueño inalcanzable. Desde que era pequeño, siempre quise ser piloto de avión. Sé que suena raro, quizá muy usual entre los niños, pero espero que algún día pueda realizarlo de la misma manera que estoy realizando ahora este otro sueño.
- Bueno, y aparte de tus estudios en Barcelona, Bilbao siempre va a ser tu punto central, ya que allí tienes algo muy importante.
- Pues sí. Aparte de mi familia y amigos claro, allí tengo a Fear Crowd, un grupo en el que estoy como guitarrista. Llevamos juntos desde 2001, pero no fue hasta el año pasado que conseguimos grabar una maqueta con seis temas y una intro, que expresan todo lo mejor que éste grupo tiene para ofrecer. Los temas son muy completos musicalmente, con todos los requisitos que un grupo de heavy debe tener: melodía, ritmos, los solos, que intentamos que sean originales. Puede que nos falte un poco de técnica, pero tampoco somos profesionales y damos todo lo que podemos. Intentamos que todo suene bien y en su momento. No somos de ritmos extraños, sino que buscamos favorecer a la canción a la vez que llegar a la gente y que se disfrute en los conciertos.
Éstos cinco amigos se están abriendo camino y eso lo demuestran los más de diez conciertos que han dado y su gozo, “cada vez mayor” en ellos. La experiencia “te da soltura y eso es bueno tanto para el grupo como para cada uno como músico”. Su último concierto fue el día 3 de Marzo de 2007, “estuvo muy bien” cuenta Argoitz mientras esboza una pequeña sonrisa. Sus ojos se perdieron por un momento intentando recordar aquel día; y de entre esa añoranza sólo una palabra “wouw”. El concierto fue en Bilbao, en el Pub Keseacava. La entrada, 3€. Y para la ocasión, hicieron uso de sus mejores galas ya que “nos vestimos de manera glam-heavy. Elásticos, cinturones, siempre con mucho respeto y en homenaje a aquellos grupos de los 80 que marcaron nuestras vidas”, para Fear Crowd la puesta en escena es muy importante, además “tenemos que ofrecer algo a toda la gente que viene a vernos”.
- Sois muy complacientes con vuestro público, ¿no?
- Al fin y al cabo dependemos de ellos: el que vengan a vernos, que compren la maqueta, que nos animen a seguir, si no, no tendría sentido. Hace un tiempo salimos de ensayar y nos paró un chico y nos dijo “eh, vosotros sois los de Fear Crowd, tíos seguir así” que te reconozcan por la calle, que te hablen, que hayan escuchado tu música es algo increíblemente reconfortante, jamás me había sentido así.
Fear Crowd ha compartido escenario con grandes y pequeños, conocidos y emprendedores, pero siempre con gran profesionalidad y entusiasmo. “El mejor grupo con el que he compartido escenario ha sido Barullo”. Barullo es un grupo de punk- rock con raíces bilbaínas. En opinión de Argoitz, tienen un sentimiento tanto vocal como musical impresionante y “las letras son uno de sus puntos fuertes” aparte de su “gran talento”.
- ¿Un libro?
- Es fácil dejar de fumar si sabes cómo
- Curioso
- Si, sí, pero en su momento me sirvió muchísimo.
- Y ¿una película?
- El efecto mariposa
- ¿Una frase habitual?
- Carpe Diem. Es muy mítico, pero no hay nada mejor que aprovechar el momento. Nunca sabes lo que pasará mañana.
- ¿Qué le dirías a toda esa gente que empieza en el mundo de la música?
- Bueno, supongo que les daría muchos ánimos ya que es un mundo muy difícil. Pero si realmente les gusta lo que hacen, les apasiona su instrumento, cantar o todo lo relacionado con la música, les diría que no se desanimasen nunca, y lo que es más importante, que no dejen que nadie les desanime. Que sean siempre fieles a sus sentimientos y se expresen libremente. Aunque todo esté en su contra, que nunca traicionen a la música.