:::: De Guadalcan ::::
 

Datos históricos sobre la recuperación del Presa Canario

La presencia del Presa Canario se hace cada vez más patente en las islas a partir de 1970.

Este perro, que en la década anterior quedó relegado en escasísimo número al medio campesino y ganadero,comienza a adaptarse como guardián en el medio urbano, lo que permite su entrada en otros medios sociales y su rápida difusión.

En el año 1982, un grupo de criadores de la isla de Tenerife, responsables de la mayor parte de la población existente en ese momento, deciden el trabajo en equipo, formando asociación, con el fin de llevar adelante la, ya iniciada en la década anterior, recuperación del Presa Canario, en una labor de recría respetuosa con la tradición, que someten a un programa de selección, regido por un Patrón que formalizan a la vista de los datos gráficos históricos, la información oral de antiguos criadores y la población de presa más representativa en ese momento.

Nace con tal propósito el Club Español del Presa Canario, debidamente autorizado por la Real Sociedad Central de Fomento de las Razas Caninas en España, que inicia desde ese momento una incesante labor de difusión del Presa Canario en todos los medios a su alcance, especialmente a través de Muestras populares.

El Club, con un grupo seleccionado de ejemplares está presente en al Exposición Nacional de Tenerife de 1985, como raza de recuperación, y asimismo en las Exposiciones Internacionales de Las Palmas, con tal carácter, en 1985 y 1986.

Gestiona y consigue de la Real Sociedad Central en colaboración con la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, la celebración de la I Muestra Regional de Perro Tipo Presa Canario, el 19 de octubre de 1986, en Santa Cruz de Tenerife.

Se catalogaron para esta I Muestra Regional, 150 ejemplares y se levantaron raports de los mismos por la Comisión de Razas Españolas, conteniendo sus características morfológicas y de carácter.

Con el fin de estudiar, en mayor número, la población de presa existente en la vecina Provincia de las Palmas, el Club Español del Presa Canario organizó el 6 de junio de 1987, la II Muestra Regional del Perro tipo Presa Canario, en la localidad de Guía de Gran Canaria, donde se confeccionaron 80 raports de los ejemplares presentados, que condensaron principalmente la población de las localidades Grancanarias de Guía, Gáldar, Arucas, Firgas y otras.

Celebradas las dos Muestras Regionales, con el fin de estudiar la población existente, por la Comisión de Razas Españolas, para la futura redacción de un Padrón Racial, la Real Sociedad Central solicitó la presencia en Madrid de dos ejemplares, uno de cada Provincia Canaria, para ser presentados oficialmente en la Exposición Internacional de otoño de 1987. Se llevó a cabo la presentación oficial del Presa Canario el día 1 de noviembre de 1987. A través de los relacionados actos, la Comisión de Razas Españolas recopiló documentación suficiente para la redacción de un Patrón Racial que fijara las características físicas-psíquicas del Presa Canario. Dicha labor que precisó una larga gestión, culminó con la aprobación y homologación del Standard Oficial de la Raza, que fue comunicado al Club el 24 de enero de 1989, con lo cuál el Perro de Presa de las Islas Canarias perpetúa su existencia.

A partir del reconocimiento oficial del Presa Canario, el Club incrementó si cabe, la labor de difusión y consolidación de la raza, estableciendo como búsqueda constante su fijación genética, tarea llena de dificultades, dado el origen insular de la raza, que separa los dos núcleos poblacionales más importantes, Tenerife y Gran Canaria.

La fijación de las características sicosomáticas del Presa Canario, ha sido siempre la labor prioritaria del Club, así como la difícil fusión de los aspectos expresivos que llamamos tipicidad racial.

A partir del reconocimiento se iniciaron los registros iniciales R.R.C., que se han mantenido durante el primer lustro, con un mínimo de dos anuales. Además de los registros practicados en Tenerife y Gran Canaria, a partir de 1993 se han extendido, dentro del Archipiélago Canario, a Lanzarote y Fuerteventura.

Dentro del territorio nacional, se ha tenido asimismo la oportunidad de desplazar Jueces Especialistas, surgidos y propuestos por el Club, para realizar año tras año los registros de raza en las Exposiciones Internacionales de Madrid y Especial de Razas Españolas.

El Presa Canario, como la raza más popular en el Archipiélago Canario, comparece, cada vez más frecuencia, en Muestras y Concursos organizados por los distintos Ayuntamientos de las Islas, en colaboración con grupos de aficionados a la raza, dispuestos a la celebración de este tipo de eventos.

Capítulo aparte merecen, la celebración y organización de la Exposiciones Monográficas de la raza, que el Club lleva a cabo con carácter anual.

Año tras año, la Exposición Nacional Monográfica, de las cuáles se han realizado seis ediciones, han reunido lo mejor de la población existente en nuestro país, y constituye el más fiel baremo del trabajo de selección y mejora del Presa Canario. En ella se analizan, uno por uno, con Jueces Especialistas, los ejemplares presentados, en todos los aspectos, morfología, temperamento, movimiento y expresión racial. Se valoran en élla los animales más positivos de cara a la reproducción y se señalan los individuos punteros, los cuáles son recomendados para la cría.

En este momento, la raza espera su reconocimiento por la Federación Cinológica Internacional, para lo cual el Club Español del Presa Canario ha dado todos los pasos necesarios.

Datos sobre su origen

A los pocos años de concluida la conquista del Archipiélago Canario, se hace referencia en los Cedularios del Cabildo de Tenerife a su acuerdo de 5 de febrero de 1526, en el cuál y a la vista de los daños ocasionados por los perros en ganados mayores y menores, se ordena el exterminio de los mismos, a excepción de la pareja que se admite a los carniceros para su servicio, y se encomienda tal acción a don Pedro de Lugo, que posee dos perros de presa amaestrados para matar.

A través del siglo XVI y XVll, son numerosísimas las alusiones y citas que con relación al perro de presa de las Islas Canarias, se hace en la rica documentación histórica que sigue a la Conquista, especialmente en los nombrados Cedularios de los Cabildos, y si bien en ningún momento, se hace descripción del biotipo de estos perros, si se explica la función que desarrollan. Las misiones del perro de presa son esencialmente de guarda y de brega con el ganado vacuno; Se cita con frecuencia su servicio a los carniceros, para sojuzgar el ganado vacuno o atado si es de presa.

Su función nos determina, por tanto, una morfología robusta, propia de un moloso de presa, pero con agilidad y empuje.

Las islas Canarias, dada su estratégica ubicación geográfica en el Atlántico, siempre han constituido el alto obligado, el repostadero hospitalario de la ruta americana. A las islas arribaron desde siempre, por tal circunstancia, las varias razas hispanas que poblaron el Nuevo Continente, esencialmente de caza, rastro y presa, de las que España disponía generosamente.

Concretamente, la raza de presa española, el Presa Español, en sus variedades de Moloso pesado o Dogo y Moloso ligero o Alano, tan utilizados en la conquista de América, aportaron corrientes de sangre al perro de presa existente en Canarias.

A lo largo del siglo XVIII, la presencia de colonos ingleses, es cada vez más frecuente en el Archipiélago, normalmente comerciantes que residen temporal o permanentemente en Canarias.

El carácter británico y sus tradiciones deportivas relacionadas con el perro como combatiente, a que eran tan aficionados, llegan a las Islas. Para los combates utilizaban normalmente sus típicos perros gladiadores, tipo Bulldog y Bullterrier, que traen desde su país, planteando inevitablemente el mestizaje con el perro de presa existente en el Archipiélago.

Esta afición inglesa a la lucha de perros, se identifica plenamente con el carácter isleño, de talante combativo, aptitud que se repite en el Archipiélago Balear con sus Ca de Bou o perro de presa Mallorquín o en el Japón con los Tosa Inu como perro de pelea nacional.

Se plantea, por tanto, en la población de presa de las Islas, determinadas modificaciones morfológicas. No solamente se piensa en un perro de presa que desarrolle una correcta labor como guardián o como boyero, sino que además debe poseer buena disposición para la lucha.

Independientemente de esta situación, tenemos que considerar la existencia en Canarias del Bardino o Majorero, oriundo de la isla de Fuerteventura y muy difundido por todo el Archipiélago. Este perro de brega, dedicado especialmente al manejo del ganado cabrío y excelente guardián, une a estas condiciones, una gran resistencia física, sobriedad, ladrido escaso y una dentición extraordinaria al servicio de un coraje insobornable. El Bardino o Majorero fue introducido, por su excelentes condiciones mejorantes, en los cruces que originaron el tipo Presa que fue surgiendo como consecuencia de la influencia inglesa. Su corriente genética determina en el Presa Canario gran parte de su típica expresión, su característica capa bardina de tonalidad atigrada verdosa, por eso popularmente se le nombra como Verdino, su pelo rústico y su buena disposición para la lidia con el ganado.

Avanzado el siglo presente la afición a los combates va en aumento. Se pelea libremente y se establecen cuadras donde se reúnen y seleccionan los ejemplares por sus mejores condiciones para la lucha, no por sus características raciales. Esta situación determinó la selección del Presa Canario, desde un punto de vista netamente funcional. Es decir, que siempre constituyó una agrupación étnica con magníficas condiciones que desde muy antiguo desarrolló en las Islas, pero jamás se trató de establecer un fenotipo que nos diera su verdadera identidad.

Una vez decretada la prohibición de las peleas en España, el Presa Canario va declinando, situación que agrava la invasión de razas foráneas en las Islas, hasta llegar a una fase de casi extinción hacia 1960.

Fué a partir de 1970 cuando se inicia su recuperación. Su resurgimiento es lento pero ininterrumpido. El interés del Presa Canario, como parte del Patrimonio Autóctono de las Islas Canarias es generalizado, si bien no se plantea aún el programa de selección y mejora imprescindible para obtener la fijeza genética que perpetúa la raza