Los comunistas guatemaltecos tienen una historia de flujos y reflujos sobre sus espaldas, en 1923 surge el primer partido comunista en el país y su nacimiento no pudo ser más desalentador, perseguidos y acosados hasta el límite tuvieron que esconderse para no ser exterminados, de 1931 a 1944 el dictador semifascista Jorge Ubico les persiguió incansablemente motivando que tuvieran que renovar la dirección una y otra vez por las múltiples detenciones y asesinatos, lógicamente eran una fuerza marginal y con poca fuerza en la sociedad guatemalteca.
En 1944 un grupo de militares progresistas derrocan a Ubico creando nuevas perspectivas para los comunistas guatemaltecos, de todas formas el partido siguió proscrito aunque comenzó a impulsar su crecimiento, las nuevas perspectivas de futuro dieron lugar a luchas internas que acabaron en la división de los marxistas. En septiembre de 1949 el Partido Comunista de Guatemala renació de sus cenizas con José Manuel Fortuny como Secretario General, en 1950 Manuel Gutiérrez fundó el también comunista Partido Revolucionario de los Trabajadores Guatemaltecos, con la llegada al poder de Jacobo Arbenz Guzmán en 1951 se abrieron nuevos caminos a una futura legalización de los grupos marxistas en el país, al año siguiente se obraría el milagro, los dos partidos comunistas existentes celebraron un Congreso de Unificación (el II Congreso del Partido) adquieriendo el nuevo nombre de PARTIDO GUATEMALTECO DEL TRABAJO (PGT) con José Manuel Fortuny como Secretario General, este cambio de nombre motivó su legalidad y aparición pública. Apenas dos años después el partido volvería a la ilegalidad con el golpe de Estado del anticomunista Castillo Armas, Fortuny marchó al exilio mexicano, a la vez que se comenzó un trabajo en la sombra con vistas a introducirse en los sindicatos y asociaciones de masas, podriamos decir que el PGT era como los "ojos del Guadiana", donde aparecían y desparecían en poco espacio de tiempo.
El III Congreso se llevaría a cabo en 1960, allí se expusieron nuevos planteamientos incluidas todas las formas de lucha. Con el fallido levantamiento militar del 13 de noviembre de 1960 el Gobierno emprendió una "caza de comunistas" a pesar de que no tenían nada que ver con los alzados. El 21 de noviembre de 1960 se decreta el Estado de Sitio en los departamentos de Zacapa, Izabal, Escuintla, Guatemala DC y El Progreso, todos de gran influencia del PGT. Con la nueva represión gubernamental un grupito de miembros de la juventud del PGT ( Juventud Patriotica del Trabajo) junto con algunos integrantes del Partido de Unión Revolucionaria Democrática (PURD) formaron un destacamento guerrillero rural al mando del ex-coronel Carlos Paz Tejada denominándolo Frente Guerrillero 20 de Octubre como homenaje a la revolución de 1944, lo componían 25 combatientes estableciendo un foco al estilo cubano en el departamento de Baja Verapaz, los preparativos fueron tan rápidos que descuidaron su entrenamiento militar y el conocimiento del terreno lo que motivó su derrota en pocos días, el 11 de marzo de 1962 se dan a conocer divulgando un manifiesto, dos días después el 13 de marzo chocarían con el Ejército en un paraje entre Concuá y Granados, el Ejército informaría del enfrentamiento donde murieron 13 guerrilleros y algunos más fueron capturados entre ellos Rodrigo Asturias Amado, hijo del escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias (posteriormente sería uno de los cofundadores y Comandante en Jefe de la guerrilla del ORPA). Los restos de la guerrilla lograron resistir algún tiempo en Huehuetenango hasta su exterminio definitivo el 29 de marzo de 1962 en San Mateo Ixtatán, de los 25 combatientes murieron 19 guerrilleros, 13 de los cuales eran miembros del PGT entre ellos Octavio Reyes, miembro del Buró Político del PGT y de las JPT.
Esta derrota tan temprana hizo que dentro del partido se cuestionara la viabilidad de la lucha armada, sin embargo un grupo de estudiantes pertenecientes a la Juventud Patriótica del Trabajo se encontraban en Cuba realizando estudios a la vez que preparándose militarmente para entrar a Guatemala como guerrilla, a finales de 1962 llegaba a la isla una representación del Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre encabezada por Yon Sosa entablando contacto, en las conversaciones deciden unirse militarmente contra el Gobierno guatemalteco naciendo las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), en representación del brazo armado del PGT en ese momento acudieron Joaquín Noval, Mario Silva Jonama, Nayo Lemus y Carlos René "el gato" Valle.
A pesar de que el PGT había apoyado la formación de las FAR, en sus aparatos de dirección la lucha armada no era la única vía para la toma del poder, aún creían en vías políticas, solo la presión de las juventudes del partido permitió la cohexistencia entre ambos caminos, el político y el militar. Con el tiempo las disputas internas entre la cúpula política del PGT y la dirigencia de las FAR irían en aumento, el PGT apoyaba la vía electoral frente a unas juventudes que cada vez más empujaban a la lucha armada, en este marco el PGT decide en 1966 disolver su rama juvenil, la Juventud Patriótica del Trabajo (JPT) dejaría de existir. Meses antes en marzo de 1966 había ocurrido la masacre 28 destacados dirigentes populares entre ellos el miembros de la dirección del PGT, Víctor Manuel Gutiérrez Garbin, así como los de la Juventud Patriótica del Trabajo, Leonardo García Benavente y Umberto Pineda Aldana.
La situación no podía sostenerse en ese ambiente, con la muerte de Turcios Lima todo se desencadeno rápido, en abril de 1967 se renovó el Comité Central del partido planteandose autocríticas encabezadas por su Secretario General, Bernardo Alvarado Monzón quien ostentaba el cargo desde 1954, las discrepancias entre el PGT y las FAR fueron tales que en el verano de 1967 durante la Conferencia de la OLAS ( Organización Latinoamericana de Solidaridad ) en La Habana (Cuba) ambas delegaciones se enfrentaron, la ruptura ya era notoria. Las FAR rompieron con el PGT el 21 de junio de 1967 acusando al partido comunista de no ayudar a su supuesto brazo armado, los jóvenes del partido en su mayoría pasaron a engrosar las filas de las Fuerzas Armadas Rebeldes, mientras el partido formalizó sus FAR, con las mismas siglas y símbolos crearon las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) tachando a las otras FAR de "aventureros".
La persecución gubernamental y la entrada en acción de los "Escuadrones de la Muerte" diezmaron ampliamente la organización del PGT, en enero de 1968 sería capturada Rogelia Cruz (es-Miss Guatemala), después de violarla y torturarla apareció muerta en la costa sur del país, el PGT ante el crimen de una de sus dirigentes realizaría una ola de atentados en la capital destacando la muerte del general estadounidense y jefe de la misión de asesores John Webber y su segundo al mando el capitán Ernest Munro (acusados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de ser los responsables de la formación de las bandas paramilitares y sus asesinatos indiscriminados), el grupo activo en la capital lo lideraba Leonardo Castillo Johnson compañero de Rogelia Cruz, al final sería detectado y perseguido hasta su muerte que aconteció al ser rodeado y mo conseguir eludir el cerco a pesar de luchar a cara de perro. Otro líder del PGT detenido fué el miembro del Comité Central, Rafaél Thisler, dirigente magisterial.
El PGT realizaría su IV Congreso en 1969, pero para esas fechas sus Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) estaban muy diezmadas y apenas realizaron acciones militares por su debilidad operativa. En 1970 se debían celebrar nuevas elecciones presidenciales, el PGT hizo un llamamiento a sus seguidores para que se abstuvieran o votaran nulo, el ganador de las mismas sería el ultraderechista general Carlos Arana Osorio, bajo su mandato se desataría una tremenda operación de terror implicándose el Ejército, la policía y los grupos paramilitares de "escuadrones de la muerte", en enero de 1971 se cerró la circulación en la capital y casa por casa se fué llevando un registro minucioso, varios dirigentes políticos y sindicales serían capturados y ejecutados, el PGT que por esas fechas estaba reconstruyendo su juventud sería aún más diezmado, militante tras militante irían cayendo hasta que los Cuerpos de Seguridad llegaron al responsable militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en la capital, Marco Antonio Leoni.
A pesar de la gran represión política el pueblo se organizaba cada vez más en asociaciones de masas, esto supuso para el Partido Guatemalteco del Trabajo un espaldarazo a sus planes políticos, dejando a un lado los militaristas, el trabajo clandestino seguía su curso cuando el 26 de septiembre de 1972 los Cuerpos de Seguridad irrumpen en una casa capitalina donde estaban reunidos 6 miembros de la Dirección Histórica del PGT y una trabajadora doméstica, los siete serían capturados y ejecutados de inmediato, los muertos fueron: el Secretario General Bernardo Alvarado Monzón, Carlos Alvarado Jeréz, Carlos Hernández, Mario Silva Jonama, Carlos René Valle y Valle, Hugo Barrios Klee y la trabajadora de hogar Fátima Hernández. Caída la cúpula del PGT el partido sufrió un golpe casi mortal. En la clandestinidad sería nombrado nuevo Secretario General, Huberto Alvarado Arellano, el brazo armado del partido, las Fuerzas Armadas Revolucionarias ya no estaban operativas, aunque las otras FAR también realizaban golpes contra personalidades ultraderechistas. 1973 fué un año de crisis social, la pobreza aumentó en grado sumo sobre las capas más desfavorecidas de la sociedad, Estados Unidos por su parte séguía enviando ayuda militar con asesores, dinero y armas. El PGT no podía levantar cabeza, los "escuadrones de la muerte" campaban a sus anchas, en el país se seguían celebrando elecciones presidenciales debido a la presión estadounidense como forma de dar legitimidad al régimen y su cruel represión, aunque los contínuos fraudes en ellas no podían ser escondidos ante el resto del mundo, en las elecciones de marzo de 1974 saldría elegido el candidato oficialista general Kjell Laurgerud mediante un fraude descarado, las protestas populares por el fraude y el aumento del coste de la vida no cambiarían en nada la posición gubernamental, en diciembre de 1974 el Ejército capturaría y asesinaría a Huberto Alvarado, de nuevo se descabezaba al PGT.
Desde 1972 el partido había sufrido reveses muy importantes, el terremoto de febrero de 1976 (morirían unas 27.000 personas y otras 72.000 resultarían heridas) no ayudó nada a la organización interna del PGT, su aparato militar (Fuerzas Armadas Revolucionarias) casi había desaparecido, la mayoría de sus integrantes pasaron a formar parte de las Fuerzas Armadas Rebeldes, a esto habría que añadir la muerte de Joaquín Noval uno de los comunistas más influyentes del partido, todos estos acontecimientos hicieron que el Comité Central del PGT se reuniera secretamente en Quezaltenango ese mismo año 1976, en la reunión se acuerda reestructurar la dirección del partido y refundar el aparato militar con la creación de la Comisión Militar (COMIL) y la defunción definitiva de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. La nueva formación militar comenzaría muy pronto a actuar realizando asaltos a comisarias y ejecuciones selectivas de personalidades ligadas a los "escuadrones de la muerte" ultraderechistas.
La creciente actividad militar del nuevo brazo armado del PGT chocaba de lleno con las ideas más proclives al trabajo político del Comité Central, estas divergencias que como hemos visto en similitudes anteriores no eran nuevas culminarían en 1978 cuando como venganza a la masacre gubernamental de la comunidad de Panzós (el 29 de mayo de 1978 durante una manifestación en la plaza de la población de Panzós el Ejército la reprimió a tiros masacrando a unas 160 personas) la COMIL planificó una emboscada a un camión de la Policía Militar Ambulante (PMA) en plena capital del país, morirían 20 soldados, entonces el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) emitió un comunicado negando su responsabilidad en los hechos y expulsó de inmediato del partido a los miembros del COMIL, de nuevo el PGT se quedaba sin estructura armada.
Esta expulsión generalizada creó en un grupo interno del PGT un gran malestar con el Comité Central, las luchas de poder internas entre los más belicistas y los pacifistas terminaron con la salida del partido de un grupo encabezado por Mario Sánchez que creían inevitable la lucha armada ante la represión gubernamental, a este grupo se les unirían los expulsados del COMIL creando el PARTIDO GUATEMALTECO DEL TRABAJO - NUCLEO DE DIRECCIÓN NACIONAL ( PGT-ND), este nuevo partido sería uno de los 4 integrantes de la futura Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).
El PGT mientras continuó sin estructura militar hasta la creación en 1980 de la denominada Comisión de Trabajo Militar (CTM), que esta vez sí fiel al partido no realizaría acciones militares de importancia. La sangría interna por las contradicciones respecto a la lucha armada no cesaron, en 1983 de nuevo las Juventudes Patrióticas del Trabajo (JPT) abanderan la opción militar, las masacres entre 1981 y 1982 fomentan dentro de las juventudes del partido un deseo de armarse como autodefensa, la dirección del PGT obraría en consecuencia, de nuevo desmantelarían las JPT. Y de nuevo se formaría una escisión de los contrarios a desmantelar las juventudes creando el PARTIDO GUATEMALTECO DEL TRABAJO - 6 DE ENERO (PGT-6E), esta nueva escisión intentaría contactar con el grupo Octubre Revolucionario que era una disidencia a su vez del Ejército Guatemalteco de los Pobres (EGP) fundada por Mario Payeras Solares, uno de los dirigentes de la formación inicial del EGP, pero la unidad que deseaban no llegaría a buen puerto.
Los comunistas guatemaltecos otra vez se quedaban sin aparato militar y así continuarían hasta que desbordados por los acontecimientos y sin más salidas políticas en 1986 deciden poner a disposición de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) sus escasos recursos políticos. A raiz del ingreso del principal PGT a la guerrilla de la URNG comienzan los rumores sobre una salida negociada al conflicto armado, en 1987 se darán las primeras negociaciones directas aunque se interrumpieron de repente, militarmente el PGT era la organización más floja de la coalición de la URNG. Siempre a remolque del resto de organizaciones político-militares el PGT siempre buscó una salida negociada al conflicto, el comandante Carlos González, Secretario General del PGT sería parte activa de ese proceso de paz que llegaría definitivamente el 29 de diciembre de 1996 en un ambiente de secretismo.
Esta firma de la paz no acabaría sin embargo con los problemas sociales y políticos por los que se comenzó la lucha armada, la URNG comenzaría su proceso de legalización a partir de junio de 1997 para lo que cada grupo interno debían de dar pasos para su disolución y converger consecuentemente en el futuro partido de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, el PGT así lo haría en una asamblea cerrada ese mismo año. De todas formas un grupo de sus militantes no estuvo de acuerdo en su desaparición y a raíz de las disputas internas que minaron a la URNG comienzan a reunirse junto a ex-guerrilleros del EGP y las FAR con miras a refundar el PGT. En octubre de 2005 celebrarían la Conferencia Nacional de los Comunistas "Rogelia Cruz" de la cual saldría la decisión de refundar el PGT, actualmente en 2006 el PGT está reestructurado y en activo.