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Curiosidades y
anécdotas
Sheaffer 46 Special, años 20 ¿Por qué tiene dos cavidades el tintero Sheaffer Skrip?La mayor parte de los tinteros tienen difícil aprovechamiento para la última tinta que les queda. Algunas veces se pueden inclinar y apurar un poco más, pero el sistema Sheaffer es de verdad curioso. Tiene una pequeña cavidad junto al borde, que se puede llenar inclinando en frasco cuando esta cerrado, y de esta manera, permite con muy poca tinta, cargar correctamente la mayoría de las plumas; además otros fabricantes como Waterman realizan tinteros facetados que facilitan el aprovechamiento cuando están casi vacíos, pero no del modo que lo hace el Skrip. Aunque será una sorpresa para muchos, sí. Una pluma puede escribir hacia arriba mientras le quede tinta en los canales de alimentación, puesto que cuando estos se vacíen esta claro que la tinta que haya quedado en el fondo del depósito no subirá. La
primera pluma de cartucho era la Eagle Glass Cartridge de 1890 en Estados
Unidos, que como su nombre indica llevaba cartucho de cristal y quizá por eso
no tuvo mucho éxito. La
primera en llevar cartucho de plástico tal y como hoy lo conocemos fue la
Waterman CF (Cartridge Filled) de 1954. JIF-Waterman es la rama francesa de Waterman, que a la postre sobrevivió a la americana. Esta rama fue fundada en 1926 por Jules e Isidore Fagard y estas tres iniciales antecedieron al nombre de la fábrica. Desde 1967 toda la producción Waterman procede de la rama francesa. Los
códigos de Waterman hacen siempre
referencia a aspectos técnicos, nunca a materiales o colores ni por supuesto al
año de producción ni al número de modelo. El
primer número suele indicar el sistema de llenado y el segundo el tamaño del
plumín. Por ejemplo en el modelo 12 de 1910, el ‘1’ alude al sleeve
filler y el ‘2’ a uno de los plumines más pequeños. En el modelo 42 de
1918, el ‘4’ significa safety con
llenado por cuentagotas. En la 52 de 1928 el ‘5’ significa llenado por
palanca, teniendo también el plumín pequeño. En la 58 de 1915, también de
palanca, el ‘8’ era relativo a uno de los plumines más grandes de la gama. A
veces un tercer número se anteponía a los de tipo y plumín, siendo relativo a
la terminación. Los depósitos de goma llevan estrías por dentro para que de esta manera la tinta no se vaya quedando en forma de gotas a lo largo del depósito, sino que se agrupe en gotas mayores y acabe bajando hacia el alimentador. Armando
Simoni, se dedicaba a fabricar mecanismos para plumas y piezas de repuesto. Con
el tiempo llegó a fabricar estilográficas completas. En 1925, Simoni construye su propia fábrica en Bolonia y registra su marca comercial Omas (Officina Meccanicha Armando Simoni). El nombre Omas, fue elegido para que se pudiera pronunciar bien en cualquier idioma, ya que Simoni tenía en mente construir una compañía de tamaño y reputación internacional, como así sucedió. El
flujo de tinta que recibe el alimentador puede variar en función de la
temperatura, la fluidez de la tinta, la manera de escribir, la limpieza de los
conductos, etc.; lo que está claro es que no es constante. De este modo en
algunas circunstancias saldría demasiada tinta y en otras demasiado poca. Al
principio unas pequeñas cavidades practicadas en la parte superior del
alimentador, justo debajo del plumín, recibían el eventual exceso de tinta, de
modo que no acabara goteando. Más tarde la mayor parte de los fabricantes
adoptaron el típico aleteado en forma de peine que exhiben casi todos los
alimentadores. Por estas aletas se va extendiendo y secando a la vez el exceso
de tinta, de modo que no gotee nunca. Un
paso más allá fue dado por Parker en su modelo 51, creando para este fin, una
pieza separada que envolvía al alimentador, regulando el cualquier exceso de
tinta. A esta pieza de complejo aspecto se la conoce como colector. Los
capuchones normalmente llevan uno o varios orificios de ventilación para evitar
la condensación de humedad en su interior. Cuando la pluma baja rápidamente de temperatura –como por ejemplo en verano al entrar en un local climatizado–, es normal que la humedad se condense y pueda licuar los restos secos de tinta del interior del capuchón, con el riesgo de que si en ese momento la abrimos pueda caer alguna de las gotitas. El hecho de llevar ventilado el capuchón evita la condensación, al tiempo que impide que se seque la tinta del plumín. Aunque obviamente existieron otros modelos anteriores, se acepta como primera estilográfica la dotada con el alimentador patentado en 1884 por el agente de seguros Lewis Edson Waterman (1837-1901), dado que con este alimentador provisto de canales de capilaridad resolvió de un modo sencillo y eficaz el problema de la falta de regularidad en el flujo de tinta. Waterman era un agente de seguros de 45 años, que perdió un buen contrato por culpa de un inoportuno derrame de tinta justo en el momento de la firma. Enojado por esta experiencia, decidió resolver personalmente el problema de la poca fiabilidad de los instrumentos de la época y, ayudado por su hermano, se puso a trabajar en un alimentador de tinta realmente fiable. El primer prototipo de Waterman fue fabricado con el radio de una rueda. En
principio, el alimentador debe cumplir con la función de canalizar el paso de
tinta proveniente del depósito y dirigirla hacia el plumín. El problema que se
presenta de modo inmediato es que, según sale la tinta del depósito, se crea
un vacío, que si no es llenado regularmente por aire, impide que siga fluyendo
más tinta. Hasta
la invención del alimentador de Waterman, un sencillo canal era el empleado
tanto por la tinta para bajar, como por el aire para subir, lo que provocaba
continuos parones, si no bajaba la tinta, o derrames si aumentaba la presión en
el interior de depósito a causa de la temperatura. La decisiva contribución de Waterman a la técnica de los alimentadores consiste en unos pequeños surcos practicados en el fondo del canal de alimentación, por ellos desciende la tinta por capilaridad, mientras que por el resto del canal sube el aire sin mayor dificultad. De este modo se produce un flujo simultáneo y compensado de aire y tinta que evita los problemas de tener que compartir ambos fluidos el mismo conducto en direcciones opuestas. Durante
la segunda guerra mundial, las ordenanzas militares norteamericanas, no permitían
que los capuchones de las plumas que portaban los soldados, sobresalieran del
borde del bolsillo. Con los clips existentes, esto era imposible. Algunas
marcas como Sheaffer fabricaron plumas con clips especiales que arrancaban prácticamente
de la cima del capuchón y en algunos casos formaban un arco sobre él. De este
modo las plumas podían ser llevadas en el bolsillo del uniforme incluso con el
botoncito de la solapa abrochado. A este tipo de clip se le conoce como clip militar (military clip) y es buscado por los coleccionistas. ¿Cuál es la paradoja de la Parker 51? A
nadie se le escapa que la Parker 51 de 1948, con su innovador diseño obra del húngaro
Laszlo Moholy-Nagy, uno de los principales exponentes del movimiento Bauhaus,
fue una pluma de enorme éxito y su estilo ampliamente imitado durante décadas.
Sin embargo, su comercialización coincide con el comienzo de la crisis de las
estilográficos y el auge de bolígrafo. En
efecto, las dos principales características de diseño de esta pieza eran su
plumín carenado, para evitar que se secara precipitadamente la nueva tinta de
secado rápido Superchrome, desarrollada especialmente para ella, y el diseño
aerodinámico que recordaba a los primeros aviones a reacción. Lamentablemente,
al carenar el pequeño plumín, se ocultaba el que desde los primeros tiempos de
las estilográficas había sido uno de sus principales atractivos. Por otra
parte el cuerpo de la pluma estilizado y aerodinámico, se parecía mucho a los
de los bolígrafos de la época, incluso en el material. No
teniendo un grande y vistoso plumín y siendo su cuerpo muy similar al de los
bolígrafos, los compradores comenzaron a decantarse por éste último, al ser más
práctico y económico. Era
el principio del declive de las estilográficas. Hoy en día, el renacer de la pluma como instrumento de escritura está fuertemente relacionado con modelos de grandes y vistosos plumines, cuerpos de generosas dimensiones y materiales exclusivos. ¿Hubo
una pluma llamada “avispa”?
En realidad no, pero si es cierto que en 1934, Sheaffer introdujo una línea económica denominada “Wasp”, que en inglés significa avispa. Sin embargo, el nombre no correspondía a ningún insecto si no que eran las iniciales de Walter A. Sheaffer Pen. En esta gama se introdujo posteriormente el sistema Vac-Fill. |