MEDITACION ADN

MEDITACION ADN.
(Repasar y corregir)

Empieza relajándote...
Y toma conciencia de como te sientes, desde tu coronilla, hasta la punta de los pies.
Respira profundamente, un par de veces, y deja que tu respiración baje, hasta lo más profundo de tu vientre.
Y a medida que tu respiración llena tu pecho, deja que suba hacia arriba.
Deja que llene todo tu pecho.
Continua respirando profundamente dejando que se ensanche tu pecho.
Y toma conciencia de lo que sientes haciéndolo.
Y ahora concéntrate en el centro espiritual de tu corazón.
El lugar entre tu corazón físico y tu garganta.
Y empieza a sentir en esta zona.
Lleva tu conciencia a esa parte de tu cuerpo.
Y a medida que respiras deja que tu conciencia entre en profundidad en esta zona.
En este centro espiritual de tu corazón.
Y permite que tu respiración y tu conciencia se fundan.
Y se conviertan en uno.
Para que entres dentro de tu corazón con la respiración más y más profundamente.
Y dentro de la zona de tu corazón, imagínate que aparece un jarrón.
Imagínate que empiezas a llenar ese jarrón con tu respiración.
Tu respiración es como el agua, que empieza a llenar el jarrón desde abajo hacia arriba.
Siente ese jarrón.
Y deja que ese jarrón crezca, con tu respiración.
Ahora deja que tu respiración se expanda, por todo tu pecho.
Sintiendo todas las sensaciones que hay allí.
Y desde el jarrón, empieza a crear una conexión.
Entre el jarrón y la parte superior de tu cabeza.
Imagínate que hay un tallo, que conecta esa parte de tu cabeza con el jarrón.
Siente esa conexión.
Siente la respiración que se mueve por el tallo.
Y encima de tu cabeza hay una flor.
Conectada con el jarrón a través del tallo.
Y a medida que respiras, empiezas a respirar por los pétalos de la flor, por el tallo, y dejas que la respiración entre en el jarrón.
Y comience a llenarlo.
Y notas todas las diferentes sensaciones, a medida que tu respiración empieza a llenar el jarrón.
Y ahora imagina una luz, mezclándose con tu respiración.
Que a medida que se mezcla con tu respiración, toca los pétalos de la flor.
Y respiras esa luz hacia abajo, por el tallo.
Entrando en el jarrón.
Y te dejas sentir.
Te permites sentir.
Todo lo que hay allí.
Dejas que todo se expanda, y se contraiga, como una ola.
Y relájate completamente con tu respiración.
Y siente, todo lo que hay allí.
Permítete experimentar lo que hay en tu corazón.
Sin juzgar.
Sin intentar comprender lo que hay allí.
Simplemente sientes lo que es.
Y ahora, con la respiración bajando por el tallo, dejas que esa flor empiece a abrirse.
Que los pétalos se abran más todavía.
Para recibir la luz, que llega desde arriba.
Y en lo alto de tu cabeza ves un precioso sol, brillando con su luz.
Y la luz baja y toca la flor.
Y la flor se abre, para recibir la luz.
Respiras profundamente esa luz a través de los pétalos.
Respiras esa luz por el tallo y llenas el jarrón.
Deja que ese jarrón reciba la luz.
Sientes todas las sensaciones en el centro de tu corazón.
Y dejas que esa luz entre en todas las diferentes partes de ese jarrón.
La luz entra en partes donde nunca ha penetrado.
En los lugares ocultos.
Y el jarrón se transforma, en una habitación.
La habitación de tu corazón.
Donde hay pequeñas puertas, que salen de ella.
Y empiezas a abrir esas puertas, dejando que pase la luz a través de ellas.
Y te permites experimentar, todas las sensaciones que encuentras detrás de esas puertas.
Respira, sintiendo todo lo que hay allí.
Y ahora lleva tu conciencia, de nuevo a ese sol brillante.
Sintiendo como irradia su esplendor y su luz ilimitada hacia la flor.
Que recibe todo lo que puede.
Y fluye, llenando el corazón.
Y dentro de este sol brillante, imaginas un filamento del ADN.
Una doble escalera de caracol.
La luz con el filamento del ADN entra por tu coronilla mezclada con tu respiración.
Y ese filamento del ADN empieza a moverse y fluir hacia abajo por la columna de luz.
La luz con el ADN ocupa tu cabeza y se encienden todas las células de tu cabeza y se sanan todas las células de tu cabeza.
Sigue bajando por tu garganta..
Y llena la habitación de tu corazón.
Déjate experimentar esa sensación.
Bajando la luz con tu respiración.
Y respirando dentro de la habitación de tu corazón.
Y dejas que el símbolo se instale, en el centro de esa habitación.
Sintiendo como se mueve y ondula como los pétalos de una flor.
Y ese filamento del ADN, empieza a llenar la habitación de tu corazón.
Expandiéndose y tocando, todos los rincones de la habitación de tu corazón.
Y te permites sentir, profundamente todo lo que hay ahí.
Y empieza a expandirse hacia afuera.
Y ahora bajas esa columna, hasta lo más profundo de tu vientre.
Todas tus células reciben la luz mezclada con la respiración y con el filamento del ADN y se produce una profunda sanación.
Y permites que tu cuerpo sea un canal para esta preciosa columna de luz.
Deja que baje desde tu vientre, hasta la base de tu columna.
Por las piernas.
Hasta las plantas de los pies.
Todo tu cuerpo está dentro de la columna de luz.
Todas tus células están llenas de luz.
El filamento de ADN entra por todas tus células mezclado con la luz y la respiración, produciendo una profunda sanación.
Y alrededor de los pies imaginas una preciosa flor, que empieza a abrirse.
Sirviéndote como portal, para conectarte con la tierra.
Dejando que tus raíces, y la columna de luz empiecen a bajar por la tierra.
Conectándote con el centro de la tierra.
Conectando tu Corazón con el Corazón de la tierra.
Y siente como la tierra recibe tu luz.
Respira. Respira.
Dejando que tu respiración vaya más y más abajo hasta el centro de la tierra.
Sintiendo tus raíces yendo hacia abajo, tocando el corazón de la tierra.
Y permites que la tierra sienta tu presencia a medida que tú, recibes la presencia de la tierra.
Y sientes todo lo que hay dentro de la tierra.
Sientes su apoyo, apoyando tu columna de luz.
Y en este momento, si lo deseas, puedes hacer una afirmación.
Para estar plenamente presente en este momento.
No para siempre.
Simplemente, en este preciso momento.
Estar aquí, ahora, en este planeta.
Y si lo deseas, invitas a toda tu esencia, toda tu luz.
Todo lo que eres.
A entrar dentro de tu corazón.
Y siéntelo firmemente conectado al centro de la tierra.
Y a medida que el corazón de la tierra recibe tu corazón deja que tu ser reciba el corazón de la tierra.
Deja que tu respiración traiga hacia arriba, lo que la tierra emana hacia ti.
Imaginas y sientes lo que la tierra emana.
Y hay un sol radiante, en el centro de la tierra.
Dentro de ese sol hay otro filamento del ADN.
Que ilumina hacia arriba, desde tus raíces, y respiras esa luz con el filamento del ADN hacia arriba a través de tus raíces.
Hacia arriba, y arriba.
Trayéndolo a través de las plantas de tus pies.
Traes el amor de la madre, el amor de la tierra, mezclada con la luz y la respiración.
Traes el filamento del ADN del centro de la tierra.
Por tus piernas.
Por tus rodillas.
Hasta la base de tu columna.
Respirando hacia arriba.
Sintiendo la columna formándose desde ese sol brillante en el centro de la tierra con el filamento del ADN, hasta ti.
Por el vientre.
A través del plexo solar.
Y ahora traes el ADN de la tierra hasta el centro de tu corazón y lo fundes con el ADN del sol. .
En el centro de tu corazón.
El ADN del padre y el ADN de la madre.
Siente como se expande la energía de la tierra y la energía de arriba.
Juntándose y uniéndose.
En el centro de tu corazón.
Y siente como la luz enciende una chispa, en tu centro espiritual.
Y dejas que se expanda hacia fuera.
Yendo hacia afuera en horizontal.
Desde los hombros.
Por los brazos.
Por las palmas de tus manos.
Siente como se expande la energía y se mueve hacia afuera.
Por encima del horizonte.
Imagínate de pie.
En la cima de una montaña.
Mirando por encima de un mar brillante.
Y siente como tu energía se expande por todo el planeta.
Tocando el corazón de todos los seres ahí.
Y siente la columna que se forma.
Y si lo deseas te puedes levantar.
Y ponerte de pie en tu columna de luz.
Respira, y siente.
Siente la energía vertical.
Siente la energía horizontal.
Saliendo hacia fuera desde el corazón.
Crea una preciosa cruz de energía, moviéndose en ambas direcciones.
Toma conciencia de quién eres y de qué eres.
Y permítete recordar porqué estas aquí.
En este planeta.
Siente como tu energía se expande por todo el planeta.
Tocando el corazón de todos los seres ahí.
La energía se expande horizontalmente desde tu corazón, por tus hombros, brazos, manos, dedos, tocando el corazón de todos los seres vivientes.
Ahora sientes que la energía regresa horizontalmente.
Entra por tus dedos, brazos, hombros y se une en tu corazón.
Por tu izquierda entra el ADN de la madre, entra el amor de la madre.
Por tu derecha entra el ADN del padre, entra el amor del padre.
Ahora se produce una chispa en tu corazón.
Se unen el amor del cielo, el amor de la tierra, el amor del padre y el amor de la madre.
Se produce una sanación de las células y del ADN.
Hay una célula que se llena de luz y de energía.
Esa célula se divide en 2 células.
4 células, 8, 16, 32, 64, 128, 256, ...
Las células siguen creciendo y desbordan tu corazón hasta llenar todo tu cuerpo.
Son células perfectas, llenas de fuerza, llenas de poder, llenas de luz, llenas de amor incondicional.
Se ha producido una total sanación a nivel celular y a nivel del ADN.
Nuestro corazón se desborda, nuestra energía se desborda y esa sanación sale de nuestro cuerpo y toca todo lo que nos rodea.
Sientes como la energía se expande, empezando a tocar cada célula de quien eres.
Y dejas que el corazón se expanda hacia fuera.
Más allá de tu campo energético.
Hasta que te conviertes en un ser único y radiante.
Siente los filamentos del ADN, moviéndose a tu alrededor.
Sabiendo que a partir de ahora, esta luz y esta fuente están integrados en la profundidad de tu corazón.
Esta luz que fluye y sale desde dentro de tu corazón.
Sabiendo que esa luz y ese amor permanece en tu corazón.
Irradiando desde tu corazón.
Y esta ahí para compartir con todos.
Cualquiera que entre en contacto contigo, cualquiera con quien te encuentres, cualquiera con quien hables.
Y ellos podrán sentir esta luz.
Respira esa esencia sabiendo que es parte de ti.
Parte de quien eres.
Respira.
Respira y relájate.
Dáte unos momentos para sentir plenamente, toda la energía en tu cuerpo.
Deja que tu respiración se mueva, líbremente, y relájate completamente.
Y siente.
Y cuando quieras, ten presente que puedes quedarte en este espacio, en cualquier momento de tu vida.
Y por el tiempo que quieras.
Puedes estar aquí el tiempo que quieras y volver a este sitio cuando quieras.
Y vuelves a dirigir tu conciencia a tu corazón sintiendo el eterno All Love en tu corazón.
Y devuelves tu presencia al ahora trayendo contigo ese All Love.
Y mientras abres tus ojos lentamente, empiezas a estar plenamente en este planeta.
Sabiendo en todo momento quien eres en éste planeta.
Sintiendo el All Love.


Patrick Scott Zeigler (http://www.skhm.org/)

John Curtin (http://www.todoamor.net/)

perso.wanadoo.es/health/bloq2.htm/