Edificios

 

 

EDIFICIOS PÚBLICOS

 

 

 

 

La basílica era el lugar en el que se administraba justicia en las antiguas ciudades romanas. Habitualmente estaban emplazadas en el foro, como sucede en Baelo, en donde su planta se ha reconocido en la zona Sur de la gran plaza enlosada, enfrente de los templos consagrados a los cultos capitolinos.

 

Por la dimensión de esta basílica se piensa que Baelo debió ser un núcleo jurídico de cierta importancia, que probablemente tuvo jurisdicción sobre una parte del Norte de África. En otro caso no se entenderían las grandes proporciones de su basílica, si se tiene en cuenta que la población estable de la ciudad debía estar en torno a los mil habitantes, salvo en los meses de intensa actividad pesquera, en que acudía una ingente mano de obra especializada en esa actividad.

 

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Basílica de Baelo Claudia

 

El interior de la basílica es una gran sala con veinte columnas que sostienen un piso en forma de galería. Las columnas inferiores son de orden jónico, en tanto que las del piso superior son compuestas. Se han identificado los vestigios de tres puertas que comunicaban el edificio con el foro y otra más que permitía el acceso desde el Decumano Máximo.

 

En la basílica de Baelo, en los trabajos de 1981, se encontró una colosal estatua del emperador Trajano, de más de 2,5 metros de altura, que actualmente se expone en el Museo de Cádiz. Este césar, oriundo de Hispania (Italica) dio al Imperio jornadas de máxima gloria con sus grandes victorias militares sobre otros pueblos. Con Trajano el Imperio llegó a su máxima extensión. Como homenaje, la ciudad de Baelo le erigió esa estatua que colocó en un lugar privilegiado de su basílica.

 

En el lado Oeste del Foro, detrás de una galería porticada, se han excavado las plantas de otros edificios típicos de una ciudad romana. Son el santuario o templo consagrado al culto imperial, al que ya antes nos referimos; la curia, lugar donde se celebraban las reuniones del senado local, y, finalmente, una sala en la que posiblemente se realizaban las asambleas o reuniones municipales.

 

También se han identificado en Baelo los vestigios de las termas, que se sitúan en la zona Occidental de la ciudad, en el punto más favorable para la traída de aguas. Son de proporciones modestas y contaban con los sistemas habituales de calefacción y distribución de agua y aire caliente, consistentes en pavimentos falsos sostenidos sobre pequeños arcos de ladrillo. Las termas romanas, con sus piscinas de agua caliente, templada y fría, no eran solamente un establecimiento para el baño, sino que se constituían como puntos de encuentro en los que los ciudadanos se reunían para conversar y disfrutar de la convivencia. Al contar con sistemas de calefacción eran un lugar especialmente atractivo, sobre todo en invierno, cuando en las casas privadas existía, dentro de ellas, el mismo frío que en la propia calle.

 

El teatro se sitúa en la zona noroeste de la ciudad, asentándose en la pendiente natural del terreno, como es habitual en los edificios romanos destinados a espectáculos públicos. Contaba con un graderío formado por tres "caveas" (prima, media y summa), destinadas, respectivamente, a las clases sociales alta, media y baja (plebe). La "orquestra" estaba enlosada de mármol y en ella tomaban asiento los miembros del Senado local.