Garum

 

 

EL GARUM

 

 

 

 

Las costas del Estrecho de Gibraltar son una zona de pesca privilegiada, en la medida en que sus aguas son paso obligado para los atunes cuando desde el Atlántico acuden al Mediterráneo a desovar. Con la llegada de Roma, Baelo llegó a ser una ciudad dedicada específicamente a la pesca y a la industrialización y comercialización del pescado, alcanzando en el siglo II a.C. una relevancia especial entre las ciudades del Mediterráneo Occidental.

 

Dentro de los derivados del pescado y además de las propias salazones, en la Antigüedad tuvo un prestigio especial un producto que se denominaba "garum", especie de salsa obtenida de ciertas partes poco estimadas del pescado: fauces, intestinos, sangre, etc. Se utilizaban murenas, atunes o esturiones y se añadían, también, peces pequeños enteros. Todo ello se dejaba en salmuera y se exponía al Sol durante dos o tres meses. El resultado del proceso era la obtención de una salsa que se utilizaba para condimentar otros alimentos y que los médicos recomendaban por sus especiales propiedades estimulantes.

 

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Vestigios de la factoría de pescado

 

La actividad pesquera se desarrollaba en Baelo con carácter ocasional, ya que la migración de los atunes se produce cada año en los meses de junio y julio. El sistema de pesca que se utilizaba, la almadraba, se sigue todavía realizando en estos pueblos costeros gaditanos. Baelo precisaba en esa época de campaña de una gran cantidad de mano de obra especializada, que acudía de otros lugares próximos e incluso de Mauritania, en donde el paso del pescado era más temprano.

 

Todas las factorías de salazón que se han excavado en la ciudad se encuentran en su zona Sur, junto a la playa. Los peces eran descuartizados y sus distintas partes se iban introduciendo en piletas, en las que alternaban capas de pescado y de sal. Para facilitar la limpieza de las piletas estas tenían un agujero para el desagüe. Los suelos de las factorías, sobre todo de los patios, presentaban una inclinación en dirección al mar, con el fin de que el agua corriera hacia él.