NOTICIAS DE ESTRABÓN
|
El geógrafo griego Estrabón alabó sin reparos la riqueza pesquera de las costas de la Turdetania y refiriéndose, en concreto, a los atunes, explicaba que en esta zona se desarrollaban de una forma extraordinaria, alcanzando tamaños no conocidos en otras partes del Imperio: "Los congrios se desarrollan allí enormemente y sobrepasan por su tamaño en mucho a los nuestros; también hay murenas y otros peces de la misma especie........ Muchos atunes que del Mar Exterior (Atlántico) llegan a estas costas son gordos y grasosos. Nútrense de las bellotas de cierta encina que crece en el mar muy rastrera y que produce frutos en verdad abundantes. Esta encina se da también profusamente en el interior de Iberia, y, aunque tiene raíces muy grandes, como las de una encina completamente desarrollada, su tronco es menor que el de una pequeña; produce, sin embargo, tanto fruto que después de la marea alta, así la costa de la parte interior como de la exterior de las Columnas (Estrecho de Gibraltar), queda cubierta de las que arroja la pleamar............ Y cuanto más se acercan los atunes viniendo desde el Mar Exterior a las Columnas, tanto más adelgazan, por falta de alimentos. Son estos peces una especie de cerdos de mar, porque apetecen las bellotas y engordan extraordinariamente con ellas, hasta el punto que nacen tanto más atunes cuanto más bellotas produce el mar".
No deja de ser ingeniosa la explicación que Estrabón nos ofrece para justificar la buena calidad de los atunes pescados en el Estrecho. En todo caso, nos está indicando que los remansos de las ensenadas gaditanas eran lugares muy apropiados para que los atunes acudieran a descansar, con ocasión de sus recorridos migratorios.
|