LETANÍA DE INTEF

 

 

 

 

De un personaje de nombre Intef, que vivió en tiempos de Sesostris I (dinastía XII), se ha conservado una estela que estuvo situada en la capilla que este individuo se hizo consagrar en Abidos.

Estamos en unos momentos, finalizado el Primer Periodo Intermedio, en que el culto a Osiris estaba alcanzando un importante auge y las personas adineradas hacían lo posible para ser enterradas en el suelo sagrado de Abidos, donde se situaba el principal centro de culto al dios, o en otro caso ordenaban levantar un cenotafio o capilla en la creencia de que con ello se favorecía la acogida de su espíritu en el Reino de Occidente.

En esa estela se ha conservado un texto que constituye una letanía de las virtudes que distinguieron al difunto en su vida en la tierra, de modo que se piensa que constituye un antecedente de la denominada "Confesión Negativa" que el capítulo 125 del "Libro de los Muertos" habría de desarrollar en tiempos posteriores.

La "Letania de Intef", desarrollada como un conjunto de declaraciones, detalla las justificaciones que este personaje ofrece acerca de su paso por la tierra en la confianza de que habrán de facilitar su ascensión a la vida eterna. En el texto se nos reiteran las virtudes de Intef, destacando aspectos como la moderación, la generosidad, la justicia...

Intef, en suma, nos brinda una visión de su existencia en la tierra que supone un modelo de vida pleno de virtudes, en línea con los contenidos de la denominada "Literatura Sapiencial" propia de los tiempos del Reino Antiguo.

Veamos el contenido de la "Letanía de Intef" en la versión publicada por Serrano Delgado:

 

 

 

 

 

 

  • "Fui silencioso con el irascible, uno que se mezcló con el ignorante, a fin de reprimir el enojo.

 

  • Fui tranquilo, libre de impaciencia, uno que conocía los resultados, que anticipaba las consecuencias.

 

  • Fui uno que habló en situaciones de disputa, que conocía las palabras que causaban la ira.

 

  • Fui clemente, cuando escuchaba mi nombre, con aquel que me decía lo que había en su corazón. 

 

  • Fui apacible, amable y benéfico, uno que apaciguaba al lloroso con buenas palabras.

 

  • Fui generoso para con el subordinado, uno que hacía el bien a su igual.

 

  • Fui uno recto en la casa de su señor, uno que sabía trastocar las palabras por medio de lisonjas.

 

  • Fui generoso, espléndido, un señor de provisiones, no cerrado a  las súplicas.

 

  • Fui amigo de los pobres, bondadoso para el que nada tiene.

 

  • Fui uno que socorrió al hambriento que nada poseía, generoso con los humildes.

 

  • Fui sabio con aquel que (aún) no conocía, uno que enseñaba al hombre lo que le era útil.

 

  • Fui leal al palacio real, uno que conocía lo que se decía en cada departamento.

 

  • Fui un oyente (atento), uno que escuchaba la verdad, y que la consideraba ciertamente con cuidado en el corazón.

 

  • Fui uno amable para la casa de su señor, recordado a causa de sus éxitos.

 

  • Fui bueno en los departamentos, paciente y libre de suciedad (¿).

 

  • Fui bueno, sin ira, uno que no arrestó al hombre a causa de sus palabras.

 

  • Fui preciso, igual que una balanza, verdaderamente recto, como Thot.

 

  • Fui uno de posturas firmes, de consejo excelente, leal a aquel que lo ennobleció.

 

  • Fui un sabio que a sí mismo se enseñó el conocimiento, un consejero a quien se le pedía opinión.

 

  • Fui uno que habló en el departamento de la Justicia, hábil de palabras en situaciones de maldad.”

 

 

 

 

 

 

De la lectura de la estela de Intef parece desprenderse que con esas declaraciones de su capilla en Abidos este hombre, adornado con las excelsas virtudes de los sabios, pretendía justificar ante los Jueces del Más Allá su actuación en la tierra. Ese es el motivo de que el texto se considere un antecedente de la “Confesión Negativa” del “Libro de los Muertos”.  En todo caso, parece que durante su existencia mortal Intef supo adaptar su espíritu a la Regla de Maat, ese principio de orden luminoso e intemporal que es anterior a la existencia de la humanidad y que seguirá existiendo cuando llegue el fin de los tiempos.