Casa de Yafar

 

 

La Casa de Yafar

abierta al público

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: El Día de Córdoba (3 de marzo de 2004).

 

 

El conjunto arqueológico de Medina Azahara ofrece desde ayer al público un nuevo espacio visitable, la Casa de Yafar, que ha sido objeto de una restauración por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía durante los tres últimos años.

 

Ya'far ibn Abd al-Rahman fue primer ministro (hayib) del Estado califal entre 961 y 972. Su residencia es una de las más complejas y suntuosas del palacio. El primer espacio de la casa es la denominada zona pública u oficial. Se trata de un edificio de trabajo y representación, de planta basilical, al que se entra a través de una gran portada con decoración labrada en piedra. La presencia de esta ornamentación de ataurique y el pavimento de mármol de las estancias denotan la pertenencia de Yafar a la elite política del Estado Omeya.

 

De la zona administrativa de la residencia se pasa al ámbito privado del hayib. Éste culmina en una alcoba de grandes dimensiones que alberga cuatro alacenas. Se accede a ella a través de un patio pavimentado con losas de caliza de color violáceo y adornado con una pila de mármol en el centro. Sobre ésta vertía agua un surtidor con forma de animal colocado en un pedestal cúbico. A la izquierda del patio se habilitó una letrina conectada con la alcoba.

 

La casa incluye una estancia destinada a los servidores del primer ministro. Un espacio vinculado a la residencia privada del hayib que fue objeto de varias reformas.

 

La incorporación de la Casa de Yafar (situada frente a un área de reserva arqueológica) al recorrido actual de la ciudad palatina supone la ampliación de la zona visitable en más de 720 metros cuadrados.

 

Las investigaciones realizadas por el equipo dirigido por Pablo Soler Serratosa -junto al propio director del conjunto arqueológico, Antonio Vallejo- han revelado la existencia de viviendas previas a la Casa de Yafar, que fueron destruidas. Sobre los restos se construyeron las dependencias del visir de al-Hakam II. El califa hizo levantar otra casa -con decoración parecida, muy lujosa- cerca de la de su primer ministro.

 

Las investigaciones en torno a este espacio han permitido a los expertos desmontar algunos tópicos sobre el carácter inmovilista del Estado califal. La reforma ha incluido también el Patio de Pilares, cuyo uso aún no ha sido precisado por los especialistas. El respeto a los materiales originales ha sido una de las premisas de la intervención, presupuestada en 600.000 euros y en la que han participado espeleólogos.

 

Los documentos manejados por los investigadores atestiguan que Yafar -que se silencia en las fuentes textuales pero aparece citado en epigrafías- era un esclavo que fue ascendiendo hasta llegar al cargo de visir del califa.

 

La restauración de esta casa es una de la obras más importantes desarrolladas en Medina Azahara en los últimos años. Una rehabilitación que, según la ex consejera de Cultura de la Junta, Carmen Calvo, "ha seguido la línea marcada" por el conjunto arqueológico en el ámbito de las restauraciones, "modélica para el resto de yacimientos de similares características", ya que "destaca por ser primorosa, pero a la vez respetuosa, con la autenticidad de lo que representa".