Las excavaciones

Las excavaciones

 

Desde su destrucción en el año 1010 Madinat al-Zahra ha venido siendo utilizada como una inmensa cantera para Córdoba, de tal forma que ya en tiempos de Felipe II el cronista cordobés Ambrosio de Morales afirmaba que sus restos, que identificaba no como árabes sino como romanos, correspondían a los de la antigua Colonia Patricia Corduba.

Las primeras excavaciones arqueológicas se remontan al año 1910 y fueron dirigidas por Ricardo Velázquez Bosco. Desde entonces y aunque de forma discontinua, se han venido realizando sucesivas campañas tanto de excavación como de restauración, cuyo fruto es el Conjunto Arqueológico que hoy se puede ofrecer al visitante, sin duda el más importante yacimiento de época califal de nuestro país. Hasta 1923 se fueron realizando diversas excavaciones, intentando conocer a través de ellas la estructura general del yacimiento, siendo en ese año de 1923 cuando Felix Hernández realizó un plano topográfico que permitió obtener una buena imagen del conjunto.

Sería en los años 1944-45 cuando se afloraron los vestigios del Salón de Abd al-Rahman III, cuyo proceso de reconstrucción se inició en los años 50 por ese mismo investigador. En general, la propia excavación del salón ofreció una idea bastante clara de la organización estructural del mismo, si bien, con vistas a la reconstrucción, existían diversos problemas de muy difícil resolución, así la ausencia de documentación arqueológica sobre el aspecto de la fachada del edificio, desconocimiento de la altura del mismo, sistema de cubiertas, iluminación, etc.

 

Patio de los pilares (zona de reciente excavación)

 

Felix Hernández, pragmático, adoptó un criterio quizás simplista en la reconstrucción del Salón, aceptando una similitud constructiva con respecto a la propia Mezquita Aljama de Córdoba. Pensaba que esa actuación “no es óbice para la restauración, porque de no atinarse exactamente con lo que midiera de alto la estancia a reorganizar, la elevación por nosotros adoptada, indudablemente muy poco distante de la efectiva, sería rectificable con coste relativamente reducido y sin deterioro de los elementos auténticos de la estructura o del decorado, de darse con testimonio que solventara decisivamente el problema de la exacta rasante de la techumbre”.

Posteriormente, ya en 1964 se llevaría a cabo la excavación de la planta de la Mezquita de al-Zahra, fácilmente identificable al estar orientado el edificio en dirección a la Meca. Al año siguiente se efectuaron excavaciones que afloraron el Pabellón Central del jardín situado frente al Salón de Abd al-Rahman.

 

Detalle de la planta de la mezquita

 

Actualmente, la superficie excavada de Madinat al-Zahra supone unas 10 hectáreas, habiéndose convertido el Conjunto Arqueológico en un centro de investigación y restauración de primer orden. El hecho de que solamente se haya excavado en torno al 10 por ciento de la total superficie de la antigua ciudad acredita que tenemos todavía “sin descubrir” una riquísima herencia que hemos recibido de al-Andalus, que debe permitir a las generaciones futuras profundizar de forma intensa en el conocimiento de la historia de la España musulmana. El 90 por ciento de Madinat al-Zahra que sigue todavía enterrado constituye una excepcional biblioteca, todavía sin leer, en la que los investigadores tendrán una oportunidad única de profundizar.

 

SUMARIO
Leyenda fundacional Símbolo de poder Cuarenta años de trabajos Circuito del agua
 El entorno El Alcázar El Salón del Trono Juegos de luces
Recepción en al-Zahra Ocaso y evocación Noticias de Ibn Hazm Las excavaciones
Córdoba y al-Zahra Nueva sede Datos prácticos Libros
[INICIO]