| A pesar de la versión poética que
al-Maqqari nos ha transmitido, lo cierto parece ser que las causas que motivaron la
creación de Madinat al-Zahra no radicaron en el deseo de al-Nasir de contemplar la
petición de una de las mujeres de su harén, de la que, además, las fuentes de época
califal no nos han transmitido ninguna otra noticia. Las circunstancias reales que dieron
origen a Madinat al-Zahra fueron otras y se relacionan con un suceso sorprendente que
había acontecido unos años atrás. En efecto, en el año 929 de nuestra Era Abd
al-Rahman III, hasta entonces emir de al-Andalus, se autoproclamó Califa y Príncipe de
los Creyentes, instaurando así la etapa histórica que se conoce como Califato de
Córdoba e iniciando un periodo de especial esplendor para la España musulmana.
Como consecuencia de ese acto, el nuevo califa pasó a disponer de un poder absoluto sobre
su pueblo, tanto en lo religioso como en lo político. La fastuosidad y el lujo de la
Corte se incrementaron, así, hasta límites insospechados. Con esta acción, realmente,
al-Nasir estaba siguiendo la pauta que ya habían iniciado antes los jerarcas Fatimíes
que reinaban en el Norte de África. |

Panorámica parcial del yacimiento
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