Símbolo de poder

Símbolo de poder

 A pesar de la versión poética que al-Maqqari nos ha transmitido, lo cierto parece ser que las causas que motivaron la creación de Madinat al-Zahra no radicaron en el deseo de al-Nasir de contemplar la petición de una de las mujeres de su harén, de la que, además, las fuentes de época califal no nos han transmitido ninguna otra noticia. Las circunstancias reales que dieron origen a Madinat al-Zahra fueron otras y se relacionan con un suceso sorprendente que había acontecido unos años atrás. En efecto, en el año 929 de nuestra Era Abd al-Rahman III, hasta entonces emir de al-Andalus, se autoproclamó Califa y Príncipe de los Creyentes, instaurando así la etapa histórica que se conoce como “Califato de Córdoba” e iniciando un periodo de especial esplendor para la España musulmana. Como consecuencia de ese acto, el nuevo califa pasó a disponer de un poder absoluto sobre su pueblo, tanto en lo religioso como en lo político. La fastuosidad y el lujo de la Corte se incrementaron, así, hasta límites insospechados. Con esta acción, realmente, al-Nasir estaba siguiendo la pauta que ya habían iniciado antes los jerarcas Fatimíes que reinaban en el Norte de África.


Panorámica parcial del yacimiento

La nueva ciudad de Madinat al-Zahra, situada en las cercanías de Córdoba pero independiente de ella, era una representación clara y visible del prestigio del nuevo poder que aglutinaba el Califa. Levantando la ciudad palatina Abd al-Rahman III quiere que el mundo entero tenga conciencia de su inmenso poder. Ese es el motivo real de que solamente siete años después de autoproclamarse como Príncipe de los Creyentes, al-Nasir decida ordenar el comienzo de las obras de Madinat al-Zahra.

 

SUMARIO
Leyenda fundacional Símbolo de poder Cuarenta años de trabajos Circuito del agua
 El entorno El Alcázar El Salón del Trono Juegos de luces
Recepción en al-Zahra Ocaso y evocación Noticias de Ibn Hazm Las excavaciones
Córdoba y al-Zahra Nueva sede Datos prácticos Libros
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