Historia del castillo

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Los Señores de Hormaza

 

Los primeros señores de Hormaza fueron los Carrillo, quienes se consideraban cabeza de los de este apellido, muy extendido en la provincia de Burgos, especialmente en Tordómar, Busto y Mazuelo. Naturalmente se les atribuye el mismo origen, aunque éste sea muy oscuro. La lista genealógica no comienza a esclarecerse hasta el s. XIV y aún el XV en que aparecen en las crónicas reales. Se habla de algún Carrillo señor del solar de Hormaza y Quintana en tiempos de Alfonso VIII. A Gómez Ruiz Carrillo, del que procede la rama de Mazuelo, se le tiene por primer señor. Pero no hay nada seguro, porque en el Becerro de las Behetrías Hormaza no era de los Carrillo. Al morir el sexto señor sin descendencia los bienes pasaron a Juana, casada con Gonzalo Muñoz (o Núñez) de Castañeda, con lo que se pierde aquella varonía1.

 

Los Castañeda tenían un solar en Santa Cruz de Iguña (Asturias). Como en el caso de los anteriores, la sucesión genealógica no es segura. A pesar de la cercanía de los hechos Lope García de Salazar asegura, no con toda exactitud, que «el linaje de Castañeda, su fundamento fue de los de Castañeda---. e destos del que ay memoria que mas valió fue Alonso Muños de Castañeda que pobló en Santa Crus de Valdeguna, que dexó fijo a Gonzalo Muños de Castañeda, que casó con fija de Pedro del Carillo de Ormasa, e ovo fijo della a Gonzalo Muños de Castañeda, que eredó la casa de Ormasa, porque Juan Carrillo de Ormasa, su tío, no dexó fijos... e Alonso Muños casó con fija del Conde Gonzalo, e dexó un fijo della que eredó todo lo del dicho Conde de Gonzalo de Gusmán, e han alcançado grande estado por estos casamientos». Los Castañeda se consideraron muy vinculados a los Velasco.

 

Con todo lo heredado de los padres, Alfonso y María de Guzmán formaban mayorazgo el 6 de mayo de 1458. Se componía, fundamentalmente, de la casa de Valdeiguña, fortaleza de Fontibre, bienes de Argüeso, «la nuestra fortaleza del lugar de Hormaza con su jurisdicción ... y con su término redondo, prados, molinos, viñas ... el qual logar e fortaleza heredamos de Juan Carrillo mi agüelo... el lugar de Villagutierre que es cerca de Hormaza con todo su término redondo... que yo hube de las monjas de San Zoles. ltem la mi fortaleza que yo heredé por vía de mavorazgo e tenemos en el lugar de Villaldemiro... con todo el pan, rentas, colmenas, viñas... todo lo que tenemos en el lugar de Mazuela que fué de los Carrillos. Item la nuestra villa e fortaleza con sus aldeas e jurisdicción de Torregalindo... que fué de nuestro señor padre el conde don Gonzalo de Guzmán. ltem la nuestra villa de Gelves ... » y otra serie de bienes. Tras su hijo los fundadores llamaban a la sucesión a María de Castañeda y, a falta de ésta, a su sobrino Alonso, excluyendo expresamente al padre de éste, quizá -como sospecha Salazar- por ser ilegítimo

 

El fundador pereció valientemente en San Esteban de Gormaz. Su hijo muere joven y sin descendencia y como estaba previsto, debería haber sucedido María, su tía, pero no fue así porque Gonzalo, el excluido, “se entró en el mayorazgo por la fuerza”. El carácter violento de éste se manifestó constantemente en su actuación, tanto en su fuerte batallar frente a los Reyes Católicos y a favor del rey portugués como con sus vasallos, entre los que dejó muy mal recuerdo. Antes de marchar a Portugal devolvió los bienes para no aventurar el mayorazgo, tras diez años de detentarlos.  Al morir de parto su mujer trajo a Hormaza a la portuguesa Isabel de Silva, con la que casó y a la que asesinaría junto con su amante Juan Manrique, señor de Fuenteguinaldo. Tuvo que huir por esto a Navarra. El rey le secuestró los bienes por dos años y se los entregó al Condestable, quien, por respeto, se los devolvió a su auténtico dueño. En 1478 los Reyes Católicos mandaban al regimiento burgalés que confiscaran a Gonzalo las alcabalas que poseía en la Merindad de Can de Muñó por un valor de 20.000 mrs.

 

Cuando en 1480 María de Castañeda toma el hábito de Santiago como comendadora de Santa Eufemia de Cozuelos deja el mayorazgo a su sobrino, añadiendo al mismo tiempo nuevos bienes. Alonso y Catalína de Zúñiga enajenarían abundantes propiedades, quizá para.hacer frente a las deudas y deterioros ocasionados por su padre y también para el pago de las obras que realizaron en el palacio de Hormaza.

 

La Casa permanecería en los descendientes de estos últimos, vinculándose posteriormente en una rama de los Velasco.  En 1644 quedaba sin sucesión este apellido, por lo que pasó, tras pleito, a una rama lateral en la persona de Gabino Amat de Castañeda. Tampoco éste tuvo descendencia. A fines del s. XVII se daba. el mayorazgo a María Luisa Crespí de Valdaura (o Delgadillo Avellaneda), uniéndose así al condado de Sumacárcel. A ello habría que añadir que esta señora litigó la posesión de los bienes del mayorazgo de Castrillo y Avellaneda. A principios del s. XVIII se le daba, efectivamente, el primero de ellos, compuesto sobre todo de propiedades y derechos en Aranda de Duero: patronato del Colegio de la Vera Cruz, convento de San Francisco y monasterio de Nuestra Señora del Valle, los derechos de alguacilazgo. escribanía Y paso del ganado de la Mesta, así como la propiedad de varias casas, palacios, aceñas...

 

Continuaron los mayorazgos unidos en su hijo, quien cambió el apellido Crespí de Valdaura por el de Bou. Cuando su descendiente Cristóbal casa con la heredera del condado de Orgaz el patrimonio reunido en mano de sus sucesores sería extraordinario. Aún hoy día los condes de Castrillo poseen numerosos bienes en Hormaza y pueblos circunvecinos.

 

 

FABRI GONZALEZ PEREZ

 

Excma. Diputación de Burgos. 1987.