Al final, el punto en el
que han convergido las posiciones de la dirección y los
empleados establece el cierre de la planta, pero de forma
que resulte lo menos traumática para los 123 miembros de la
plantilla. En este sentido, el preacuerdo contempla el abono
a cada trabajador de 30 días por cada 18 meses trabajados.
Con todo, la empresa ha pedido una moratoria en el pago de
seis meses, a fin de dar tiempo a que se realice la subasta
que está pendiente tras la clausura de la factoría.
El preacuerdo ha de ser ahora ratificado en una asamblea de
trabajadores, en cuyo caso podrían cesar las movilizaciones
que éstos han emprendido y que han incluido una concentración
ante la sede de la empresa, en la capital, y el corte de la
carretera M-413 entre Fuenlabrada y Moraleja de Enmedio.
Entretanto, las instituciones y los agentes sociales
permanecen vigilantes ante el desenlace del conflicto. La
Corporación municipal de Humanes había previsto aprobar
una moción de apoyo a los empleados al respecto en un Pleno
extraordinario, que se enviaría al consejero de Empleo,
Juan José Güemes, con quien el alcalde también pretende
reunirse para abordar la cuestión. Las espadas siguen en
alto.