Sobre el amor
Algunos dicen: "El amor es come la guerra: un hermoso recuerdo cuando
se vuelve."
Otros: "El amor es una dolencia contagiosa."
Otros: "El amor es un tormento."
Otros: "El amor es una delicia."
Y ye podría añadir estas varias definiciones:
El amor es como un columpio de verbena, que si se mueve despacio aburre, y si
se mueve de prisa da la vuelta y nos pulveriza.
El amor es un malestar indefinible que nos invita a pasear, por un jardín
del brazo de una mujer, tropezando con todos los árboles.
El amor es una tableta de aspirina: que quita el dolor de cabeza, pero ataca
al corazón.
El amor es come el bigote: comenzamos por desearlo con impaciencia, crece entre
mimos, nos enorgullece, le cuidamos, le perfilamos, luego nos habituamos a él
y, finalmente, llega un día en que nos lo afeitamos para siempre. (Y
un bigote canoso y antiguo simboliza a esos matrimonios cansados y tediosos
que los domingos, al anochecer, pasean por el Parque del Oeste hablando de qua
el marido necesita hacerse un traje.)
El amor es un perfume caro.
El amor es como una ruleta: gira continuamente sobre su eje, y cuando se para
vemos qua nos ha dejado sin un céntimo.
El amor as una caja de cerillas, porque sabemos qua se nos ha de concluir, pare
se nos concluye cuando menos lo esperábamos.
El amor as un puntapié en la espinilla: el qua lo aguanta sufre; el que
lo da se desahoga y al que lo ve dar se ríe.
El amor es una montaña rusa, por que al oírla nombrar todos sabemos
lo qua es, pero si la examinamos de cerca advertimos que ni es rusa, ni es montaña.
El amor en fin, as come un golpe de tos: al principio nos congestiona y al final
nos obliga a sacar el pañuelo para secarnos las lágrimas.
Sobre la seducción
(Extraídas de su libro "Máximas mínimas.")
- Lo más a que puede aspirarse de una mujer que tenga los ojos negros, azules, o verdes es a que los ponga en blanco.
- Seduciendo dos mujeres a un tiempo se evita el riesgo de interesarse por una sola.
- A las mujeres les seduce que se las seduzca.
- Todo lo que no está sostenido, cae; si queréis que una mujer "caiga", quitadle el sostén.
- Las mujeres son tan terriblemente incongruentes que, a veces, para seducirlas, hasta da resultado el mostrarse sincero, noble y generoso.
- Al llevarse a casa una mujer, como al llevarse un perrito, lo primero que hay que hacer es comprarle un collar.
- Es más caro vestir a una mujer que desnudarla-
Sobre el amor y el sexo
- Los amores con los que se pretende limpiar los espíritus, suelen no
servir más que para ensuciar sábanas.
- El amor es el puente para pasar del onanismo al embarazo.
- Se llama en amor "mujer honesta" a la que es deshonesta con un solo
hombre.
Hombres y mujeres
- Todos los hombres que no tienen nada importante que decir, hablan a gritos.
- La mujer y el libro que han de influir en una vida, llegan a las manos sin
buscarlos.
- La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios: pidiéndole
todos los días algo.
- Cuando las mujeres andan en peores pasos es cuando van mejor calzadas.
- Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando
están desnudas.
- La mujer mueve mejor el cuerpo que el cerebro.
- Una mujer vestida de seda es como un capullo de mariposa: por fuera, seda,
por dentro, un gusano que se retuerce.
- De lejos todo parece más pequeño, a excepción del hombre
inteligente, que de lejos parece mayor.
- Todo lo que no está sostenido cae, si queréis que una mujer
"caiga", quitadle el sostén.
- Lo más a que puede aspirarse de una mujer que tenga los ojos negros,
azules, o verdes es a que los ponga en blanco.
- Muchas mujeres siguen diciendo que no con la cabeza, cuando ya han dicho que
sí con el resto del cuerpo.
- Lo único que a la mujer le interesa de la cabeza del hombre es el pelo.
El matrimonio
- El pasado amoroso del hombre le sirve a la mujer de garantía; el pasado
amoroso de la mujer le sirve al hombre de desesperación.
- Si vuestra prometida es realmente una santa, llevadla inmediatamente al altar;
pero dejadla en él y volveos a casa.
- Las madres sufren tanto al ver que se casan las hijas, que sólo se
consuelan pensando en lo que sufrirían si vieran que no se casaban.
- El que pide "la mano" de una mujer, lo que realmente desea es el
resto del cuerpo.
La medicina
- El espiritismo se inventó para que los médicos pudieran hablar
con su clientela.
- La medicina es el arte de acompañar con palabras griegas al sepulcro.
- Hay dos tipos de enfermedades: las que curan solas, y por tanto no es preciso
el médico, o las que nadie las cura, en las que tampoco es preciso el
médico
La vida
- La juventud es un defecto que se corrige con el tiempo.
- La vida es como una mujer muy querida que no se portase bien con nosotros:
todos los días nos haríamos el propósito de abandonarla
y nunca nos encontraríamos con fuerzas suficientes para ello.
- Todo el mundo se suicidaría, si después de suicidarse se pudiera
seguir viviendo.
Varios
- Toda sociedad es un organismo podrido que se conserva gracias al hielo de
la hipocresía.
- Para ser moral basta proponérselo; para ser inmoral hay que poseer
condiciones especiales.
- Hay dos sistemas de conseguir la felicidad: uno, hacerse el idiota; otro,
serlo.