Jatabe
Adur Gogorra
Filosofía
"Jatabe", no nace fruto de la casualidad, sino tras un profundo estudio del estado de la raza afgana en la actualidad, sin perder nunca de vista sus raíces, y con una clara y neta perspectiva histórica y de selección de la misma.
Desearía que la gente que visitara estas páginas se diera cuenta de que detrás de los pedigríes de los ejemplares mostrados aquí, se encuentran algunas de las primeras importaciones de galgos afganos realizadas en España, constituyendo hoy por hoy la línea de sangre más antigua y en activo de este país y de parte de Europa. Si se perdiera esta línea, con ella una gran parte de la historia del afgano en el estado español habría quedado atrás.
Intento, por otro lado, mantenerme fiel a una filosofía de crianza por encima de otras consideraciones, respetando el trabajo de mejora y selección desarrollado por aquellas personalidades del mundo del afgano que nos legaron su línea transmitida de criador a criador y de generación en generación . El objetivo sigue siendo el aprovechar dichos esfuerzos evitando que todo ese sacrificio y meditación intentando conseguir la perfección hubieran sido en vano. En tan solo un par de camadas toda esa cantidad de trabajo podría no haber servido para nada.
Puede que esta filosofía haga quizás sentirse incómodos a otros criaderos pensando que desde Jatabe no se aprecian sus estupendos resultados, o que podemos mirar por encima del hombro a otros por no llevar o desarrollar esta misma política, pero nada más apartado de la realidad, ya que nuestro compromiso con estas líneas parte de una decisión personal y de conservación.
Cada uno es muy libre para desarrollar su propio programa de crianza, aunque siempre apoyaremos la preservación del estándar y su interpretación lo más objetivamente posible. Creemos que hay muchos caminos pero todos deben de pasar por el ojo de la aguja del estándar.
No puedo evitar referirme a las exposiciones, las cuales aunque importantes en cierta manera, puesto que sin reconocimiento público nada somos, no puedo estimarlas demasiado positivas en general,en aras de la preservación de lo que yo considero como "esencia afgana" . Sin apenas darnos cuenta muy bien de lo que sucede, en un abrir y cerrar de ojos comenzamos a olvidar rasgos muy típicos del afgano, buscando quizás una apariencia actual a la moda convirtiéndonos en auténticos esclavos de la tendencia.
Con todo, la experiencia me ha enseñado a sopesar cada individuo siempre en comparación con el estándar del "Tazi", nunca por el número de títulos que tiene un determinado ejemplar, puesto que, como todos muy bien sabemos, esos triunfos dependen en sí mismos de muchos factores externos, teniendo que ver, en muchos de los casos, muy poco con la calidad intrínseca de cada individuo.