| LUGARES
POR DONDE PASA LA RUTA |
| Linares,
Ibros, Baeza, Úbeda, Garciez, Jimena, Mancha Real y Jaén. |
| NIVEL
Y DURACIÓN |
| Consta
de 83 kilómetros con pequeñas subidas y bajadas de
poca entidad. Realización en 2 días. |
| SALIDA
Y LLEGADA A MADRID |
| Desplazamiento en
tren regional *
Atocha: 9,00 y llega a Linares a las 12,20
Jaén: 15,35 y llega a Madrid a las
19,43
*en el caso de ser
más de cinco bicicletas hay que pedir permiso a RENFE,
llamar a Antonio Molsalve 91 506 66 51. |
| DESCRIPCIÓN |
Llegamos en tren hasta Linares, centro neurálgico
de comunicaciones ferroviarias del norte andaluz y con un desarrollo
industrial y económico importante, tratándose de la
provincia de Jaén. Nos dirigimos
al sur de la localidad para coger una tranquila comarcal que nos
acerca primero al río Guadalimar y seguidamente a la pequeña
localidad de Torreblascopedro. A
unos trescientos metros antes de llegar a la mencionada localidad
encontramos un cruce en el que beberemos cambiar de dirección
para acercarnos al pueblo de Lupión y Baeza. Esta es una
zona de pequeñas colinas sembradas casi en su totalidad por
el árbol más característico de la provincia,
el olivo. Nos encontramos una
subida contibua que nos lleva hasta el núcleo urbano de Baeza,
una de las localidades más bonitas de la provincia, con calles
empedradas, edificios de caliza, grandes iglesias y palacetes señoriales
que ponen en relieve la importancia que tuvo a lo largo del Renacimiento.
Muy cerca, a tan sólo unos 8 kilómetros,
nos encontramos con la aún más opulenta ciudad de
Úbeda, con un casco urbano enriquecido en el siglo XVI y
un itinerario turístico que es realmente recomendable de
visitar. Desde Úbeda se
coge la carretera que nos lleva a Jódar, pero la abandonamos
en algo más de un kilómetro para coger una tranquila
comarcal que nos llevará hasta Garciez y Jimena.
Después de encarar una bajada y una
ligera subida. Siempre flanqueados por los retorcidos olivos nos
dirigimos hacia la cuenca del Guadalquivir, que empieza a abrirse
lentamente de camino a su desembocadura, irrigando una fértil
vega cuya explotación es y ha sido fundamental en la economía
de la región. Al llegar
al bonito pueblo de Jimena podemos observar toda la ladera de la
alta sierra de Mágina, que aparece imponente con sus más
de dos mil metros de altura, vigilando majestuosa la cuenca del
Guadalquivir. Después de
visitar el casco histórico de Jimena nos dirigimos por una
comarcal hacia Mancha Real, un pueblo importante en cuanto a su
número de habitantes, ya en las cercanías de la capital
de la provincia. Pasado Mancha
Real, a unos 5 kilómetros cogemos una carretera local con
algo más de tráfico que nos llevará ya hasta
Jaén, en donde no debemos olvidar visitar el museo arqueológico
(con las famosas esculturas ibéricas de “los guerreros de
Porcuna”), la catedral renacentista, los baños árabes
de Villadorpando, y, si aún quedan fuerzas, el castillo islámico
luego reconvertido en fortaleza cristina, que controla desde la
altura toda la ciudad moderna, igual que lo hiciera con la medieval.
La estación de ferrocarril se
encuentra en la zona norte de la ciudad, cerca de la nacional que
viene de Granada. |
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