| LUGARES
POR DONDE PASA LA RUTA |
| Alcázar
de San Juan, Tomelloso, Castillo de Peñarroya, Ruidera, Cueva
de Montesinos, Ossa de Montiel, Casas del Rincón, Casa Nueva y
Villarobledo. |
| NIVEL
Y DURACIÓN |
| Consta
de 137 kilómetros y discurre por un terreno totalmente llano hasta
cerca de Ruidera, con ondulaciones ligeras en las cercanías del
parque natural de las Lagunas de Ruidera. Realización en 2 días.
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| SALIDA
Y LLEGADA A MADRID |
| Desplazamiento
en tren regional *
Atocha: 9,00 y llega a las 10,26 a Alcázar de San Juan
Villarrobledo: 18,19 y llega a Madrid a las 20,35
*en el caso de ser
más de cinco bicicletas hay que pedir permiso a RENFE, llamar
a Antonio Molsalve 91 506 66 51. |
| DESCRIPCIÓN |
Alcázar
de San Juan es otra de las confluencias de trenes principales dentro
del entramado nacional. Después de dar una vuela por el centro del
municipio, con una iglesia de estilo gótico flamígero y una calle
peatonal llena de comercios por donde fluye la vida, siempre que
el tiempo lo permite; nos dirigimos hacia el sur por una llanura
sin fin hacia Tomelloso a lo largo de una carretera, dejando a nuestra
izquierda los evocadores molinos de viento que tanto nos recuerdan
las andanzas de Don Quijote por estas tierras.
Tomelloso es un pueblo grande pero que sigue las tendencias constructivas
de la provincia, con casas bajas y encaladas, con zócalos y puertas
de colores llamativos. La plaza principal, en donde se encuentra
el ayuntamiento, y la iglesia son los puntos neurálgicos. Seguimos
hacia el sur para tomar una pequeña carretera comarcal que nos llevará
hacia el embalse de Peñarroya y el castillo cristiano que lo preside,
para luego discurrir por una ascendente carretera hacia el pueblo
de Ruidera.
En Ruidera encontraremos un centro de interpretación del parque
natural de la Lagunas de Ruidera en donde podremos ver cuales son
las diversas lagunas y como visitar, tanto por camino como por carretera,
esta interesante zona. El color de las aguas y las formaciones de
las cascadas, junto con la pecualiar vegetación y fauna parece retornarnos
al paraíso nunca antes conocido, como si de una revelación se tratara.
Visitamos poco después la afamada cueva de Montesinos, igualmente
mencionada por Cervantes en su libro más célebre. Salimos de este
reducto de agua y vida para llegar al pueblo de Ossa de Montiel
en donde cogeremos una tranquila carretera comarcal que nos llevará
por terrenos cada vez más llanos hasta la localidad de Villarrobledo,
en donde podremos coger de nuevo el tren para volver a Madrid. |
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