|
Burgos, Cardeñajimeno, Monasterio
de San Pedro de Cardeña, Carcedo de Burgos, Modúbar
de San Cebrián, Los Ausines, San Juan, Revilla del
Campo, Torrelara, Paules de Lara, Lara de los Infantes, Quintanilla
de las Viñas, Campolara, Mambrillas de Lara, Hortigüela,
Monasterio de San Pedro de Arlanza, Covarrubias, Retuerta,
Santibañez del Val, Santo Domingo de Silos, Hortezuelos,
Espinosa de Cervera, Caleruega, Arauzo de la Torre, Peñalba
de Castro, Ruinas de Clunia, Coruña del Conde, Brazacorta,
Alcoba de la Torre, Alcubilla de Avellaneda, Zayas de Báscones,
Villálvaro, Matanza de Soria, San Esteban de Gormaz,
Osma, Uxama, El Burgo de Osma, El Enebral, Gormaz, Recuerda,
Morales, Berlanga de Duero, Ciruela, Casillas de Berlanga,
Ermita de San Baudelio, Caltojar, La Riba de Escalote, Rello,
Marazovel, Baraona, Romanillos de Medinaceli, Yelo, Medinaceli,
Fuencaliente de Medinaceli, Torralba del Moral, Horna, Alcuneza,
Sigüenza, Pelegrina, La Cabrera, Aragosa, Maridayona,
Villaseca de Henares, Matillas, Bujalaro, Jadraque.
|
|
Día 23/10/2000
65 km.
Burgos-Hortigüela
Llegamos ayer por la tarde a Burgos, pero con visitar la catedral
y parte de la ciudad, fue suficiente para que se nos hiciera
casi de noche. Así que los tres que iniciamos el viaje,
Javi, Fernando y yo, decidimos ir a dormir al Albergue de
Peregrinos del Camino de Santiago. El sitio no resultó
gratuito, nos costó dormir 550 pts.: 300 de donativo,
150 por la credencial (ya es la cuarta que me hago) y 100
por el parking de las bicis. Había pocos peregrinos,
pero había un peregrino roncador, que incluso traspasaba
los tapones, y nos dio la noche a todos.
Para dejar Burgos, hay un carril bici por una preciosa alameda.
Enseguida hemos llegado al Monasterio de San Pedro de Cardeña,
lugar en donde se encuentran las tumbas sin cuerpos de El
Cid y Dª Jimena, además de parte de la familia
cidiana. La Iglesia nos la ha enseñado un monje benedictino.
Los pueblos por los que hemos pasado son Carcedo de Burgos,
Modúbar de San Cebrián, los Ausines, con una
bonita ermita en lo alto, y Revilla del Campo, con un destacable
campanario. Las carreteras tenían escasísimo
tráfico, pasando por Paules de Lara, y comimos en Quintanilla
de las Viñas. Antes, visitamos una ermita visigoda
del siglo VII con bonitos relieves zoomórficos.
En Quintanilla empezó a llover, pero al llegar a Hortigüela,
dejó de hacerlo. En la entrada al desfiladero del río
Arlanza, encontramos una zona de acampada, donde nos quedamos.
Día 24/10/2000
46 km.
Hortigüela-Espinosa de Cervera
Después de una noche llovida, amanece un día
clarísimo y en apariencia caluroso. El amarillo de
los álamos y de los chopos nos acompaña hasta
San Pedro de Arlanza, monasterio prácticamente en ruinas.
Luego subimos hasta Covarrubias, donde visitamos el pueblo,
con entrada señorial y viviendas características
en blanco, con vigas visibles en madera.
Pasado Retuerta, con chimeneas de madera para fabricar carbón,
nos desviamos por Santibáñez del Val, para visitar
una ermita mozárabe del siglo XII, en medio de una
alameda que nos vuelve a dejar maravillados con sus amarillos.
Seguimos el camino, que nos acerca a Santo Domingo de Silos,
donde comemos y visitamos el monasterio: nos enseñan
el claustro románico, donde nos recreamos bastante,
dada su belleza; también nos muestran la farmacia.
Cruzamos el desfiladero de la Yecla, con buitres en lo alto,
y subimos para luego bajar hasta Espinosa de Cervera, donde
nos encontramos ahora, esperando al alcalde para pedir alojamiento.
La belleza paisajística hasta ahora, ha estado en el
cromatismo de las riberas de los ríos, con amarillos,
con verdes, con rojizos.
La otra belleza, más particular, es la histórica:
monasterios, campanarios, ermitas, restos de castillos, etc.
Día 25/10/2000
81 km
Espinosa de Cervera-Burgo de Osma
Hoy madrugamos, para empezar a pedalear a las 9 de la mañana.
Llegamos a Caleruega, donde, junto al convento de las dominicas,
arranca el camino que nos llevará, placenteramente,
hasta Arauzo de la Torre. De allí, un nuevo camino,
entre campos de soledad, hasta Peñalba de Castro. El
paisaje es sosegado, de otoño: tierras rojas, campos
ya casi grises, nogales completamente amarillos.
De Peñalba arranca la carretera que sube hasta Clunia
Sulpicia: ciudad-yacimiento romano del siglo II a.C., donde
nos entretenemos bastante tiempo contemplando las ruinas.
De Clunia, a Coruña del Conde, con castillo y avión,
además de puente romano. En Alcubilla de Avellaneda
saludamos a la tía-abuela de Javi, y comemos en la
ermita porticada de Zayas de Bascones, con siesta incluída.
Volamos hasta San Esteban de Gormaz, con dos ermitas románicas
bien conservadas y con grandes pórticos. Dadas las
horas de luz, optamos por ir por la nacional hasta Burgo de
Osma, donde llegamos de noche, para dormir en un parque, vivaqueando,
ya que el cámping está cerrado.
Día 26/10/2000
60 km
Burgo de Osma-Rello
Hemos tardado bastante en salir de Burgo de Osma, ya que al
dormir cerca del río Ucero, el relente ha dejado empapados
los sacos de dormir, y hemos esperado bastante tiempo para
entrar en calor. Después hemos visitado la catedral
gótico-románica-renacentista, y también
la ciudad. Para ir en dirección Recuerda, se puede
ir por el carril bici hasta el cruce, o por la carretera.
Al llegar a Gormaz, yo me he quedado en el pueblo, leyendo
y disfrutando del sol, mientras Javi y Fernando han subido
al castillo.
De vuelta, los 3 a buen paso, hemos llegado a comer a Berlanga
de Duero. La visita ha sido breve, salvo la comida, puesto
que Javi y yo estuvimos aquí hace menos de un mes,
y Fernando no tenía mucho interés en la visita.
En dirección a Ciruela, las vistas del castillo y de
la muralla eran magníficas.
Pasado Casillas de Berlanga, hemos cogido la carretera que
sube hasta la ermita de San Baudelio. A pesar de la pobreza
exterior del edificio (salvo la puerta califal), en el interior
la cosa cambia. Hay restos de frescos bizantinos, una columna
central con ramificaciones arriba en forma de palmera, y una
pequeña sala columnada. Javi y yo hemos gateado dentro
de la cripta, que consistía en una galería subterránea
que terminaba en una sala, no muy grande, con huecos cavados
en la pared, suponemos que para los exvotos de los penitentes.
Bajando la carretera, hemos tenido la enorme suerte de poder
disfrutar del mayor espectáculo de color que darse
pueda: un arco iris completo, comenzando en una alameda otoñada,
y terminando en otra alameda amarilla. Dos tesoros a ambos
lados del arco.
En Caltojar, hemos visitado la iglesia de San Miguel, románica.
Allí, el cura, muy simpático y agradable, ha
estado explicándonos la restauración del retablo
renacentista, y los otros retablos barrocos.
A partir de este pueblo, la carretera, siempre sin tráfico,
sigue un pequeño cañón, con paredes de
unos 15 metros a cada lado, pero bastante abierto. La entrada
a Rello la hacemos, de noche, por el castillo. Hay un pequeño
mal rollo con el alcalde, pero al final dormimos en un local
con suelo de madera.
Día 27/12/2000
78 km.
Rello-Sigüenza
Aprovechamos la fría mañana para pasear por
el pueblo, que está amurallado. También entramos
al castillo, bastante ruinoso, desde el cual vemos el río
Escalote con su ornamento de álamos amarillos. La bajada
vertiginosa al río, nos ofrece una visión del
pueblo muy bella: enclavado en lo alto de una pared caliza,
aprovechada para conseguir mayor altura con las murallas.
El paisaje a partir de ahora, será de páramos
muy ondulados, con constantes sube y baja, alrededor de los
1000 metros de altitud. Así, cruzamos Marazovel, compramos
en Barahona, saludamos en Romanillos de Medinaceli a los vecinos
que se asoman, y fotografíamos a los palomares de Yelo,
dicen que del siglo XIX. El pequeño pueblo de Miño
de Medinaceli, nos enfila a las últimas rectas antes
de la subida a Medinaceli, donde comemos y visitamos el bonito
pueblo, que nos recibe con su arco romano.
Cogiendo la antigua N-II, llegamos a Torralba del Moral, abandonando
la provincia de Soria y entrando en la de Guadalajara, mediante
una buena subida hasta Horna, nacimiento del río Henares.
Sin parar, llegamos a Sigüenza, casi de noche. Como ya
conocemos la ciudad, salimos en dirección a Pelegrina,
para dormir bajo las estrellas, entre encinas.
Día 28/10/2000
38 km.
Sigüenza-Matillas
Hoy remoloneamos, y gracias a la humedad reinante, no salimos
hasta las 10,30 de la mañana. Bajamos, abandonando
los páramos, hasta Pelegrina, con las ruinas de lo
que fue un castillo, presidiendo la hoz que forma el río
Dulce. Allí, volvemos a desayunar en el único
bar, y cogemos el camino que nos hará disfrutar de
una bonita vegetación crepuscular de ribera. Además,
los farallones y paredes calizas darán como resultado
un paradisíaco lugar sobrevolado por incesantes parejas
de buitres.
Siguiendo el camino más clara de los que cruzan, llegamos
a Aragosa, donde sólo el camión de venta ambulante
se constituye como único ultramarinos de la zona. También
acabamos aquí el camino, y ya por buen asfalto, enfilamos
hasta Matillas, donde cogemos el tren de vuelta a nuestros
oficios diarios, aunque Javier continuó hasta Jadraque
para divisar en lontananza el orgullosos castillo que se erige
sobre esta localidad.
Antonio González (angoro02@yahoo.es)
|