Cuidado con el clero

COMO ES EL CLERO...

Un verano, dos curas de provincias se van de vacaciones a Benidorm. Para poder desconectar de sus obligaciones y disfrutar, eso sí, sin malicias, de las vacaciones, deciden pasar desapercibidos. Con tal propósito se disfrazan de perfectos veraneantes, pertrechados con bermudas, gafas ray-ban, camisetas de la selección española.. etcétera...
Se pasan los días tumbados al sol, y las noches de cañas y tapas.Y transcurre una semana sin novedades ni pecados.
Una mañana, tumbados en sus hamacas, ven como se les acerca una morenaza impresionante de andares insinuantes,en top-less y con un tanga de infarto. Ambos se ponen a rezar un avemaría por lo bajini...
Pero he aquí que la morenaza se para al pasar junto a ellos y les dice: "¡Buenos días, padres!" ... Los curitas se quedan patidifusos: "se nos ve a la legua ¿qué será?" Preocupados, esa misma tarde se acercan a una boutique playera para hacer acopio de más material hortera: gorras, chancletas , toallas de mal gusto, etcétera.
"Ahora si que se nos ha quitado la pinta de curillas, si parecemos el macarra del Beckham ese! jajaja" se ríen.
A la mañana siguiente se vuelven a encontrar con la morenaza, cuyo tanguita se le remontaba tanto por la rabadilla que, de no ser por la línea del moreno, hubiera parecido q iba desnuda. Nuestros curitas se quedan petrificados, y se ponen a rezar para pasar desapercibidos.
De nuevo, la chica les dirige un "¡buenos días, padres!", que los deja mortificados, mientras agachan la vista para apartarla de sus pechos turgentes y morenos. Sin poderse contener, le espetan. " Hija mía, sí, somos sacerdotes, efectivamente, y orgullosos de serlos por la gracia del señor... Solo pretendemos pasar unos días tranquilos, no renegar de nuestra vocación ni de nuestro sacerdocio. Ahora dinos, hija mía ¿qué nos ha delatado? ¡No llevamos ni sotana ni alzacuellos!"
La morenaza les sonríe, y les contesta: " ¿No me han reconocido a mí, Padre Ambrosio y usted, Padre Fernando? Soy su hermana en Cristo, Sor Ángela, de las Siervas de María, también de incógnito y de vacaciones!"


En un Viernes Santo, un tipo llega llorando a la iglesia y le dice al cura - Ay padre, me puse a jugar al póker y perdí todo mi dinero...
- Eso te pasa por jugar en Viernes Santo - le dice el padre reprochándoselo.
- Sí..... ¡no te jode! Y los que me ganaron, ¿que día jugaron?
En un convento de monjas, de esos muy rigurosos, un día la muy estricta Madre Superiora se levanta de buen humor y se dice a sí misma ¡Qué noche hermosa he tenido!, hoy no voy a fastidiar a las pobres monjitas, las voy a tratar bien. Se levanta y comienza a recorrer las celdas de cada monja.
- Buenos días Sor Josefa, la veo muy bien, y el suéter que está tejiendo es una maravilla... - Gracias Madre, usted también se ve muy bien, pero parece que se ha bajado por el lado equivocado de la cama ¿cierto? A la Madre Superiora no le gustó nada el comentario, y continuó el recorrido. En la siguiente celda repitió: - Buen día Sor María, que bien se le ve hoy, y qué bonito le está quedando ese bordado. - Gracias Madrecita, usted también se ve bien, pero parece que se ha bajado por el lado equivocado de la cama... La Superiora se mordió la lengua y siguió su camino. Pero todas las monjitas le respondían lo mismo, así que cuando llegó a la quinta monja ya estaba que trinaba; entonces saludó con los dientes apretados: - Buen dia Sor Leonor, séame sincera... ¿cree usted que yo me veo como si me hubiera bajado por el lado equivocado de la cama? - Sí, Madrecita... - ¿Y qué le hace pensar eso? - Pues es que lleva puestas las sandalias del Padre Gumersindo.
La novicia del convento está escribiendo una carta y comienza:
Querido Monseñor...
Se da cuenta de que aquel puede mal interpretar sus palabras y vuelve a empezar:
Excelentísimo Monseñor...
Recapacita pensando que es demasiado formal.
Sr. Monseñor
Este título le parece muy mundano, así que probando varios títulos, decide que el mejor es:
Don Monseñor...
Para asegurarse de no meter la pata, le pregunta a la Madre Superiora:
- Madre, ¿Monseñor se pone con Don? Claro que se pone condón, si no, ¡este convento sería una guardería!

Se mueren Bertín Osborne, Antonio Banderas y El Fari, suben al cielo y San Pedro les dice: "En el cielo tenemos solo una norma: No piseis a las palomas" Entran en el cielo y, joder!, está lleno de palomas por todas partes! Es casi imposible moverse sin pisar a ninguna y, aunque intentan evitarlas, al poco Bertín pisa a una por accidente. Al momento se  presenta San Pedro con la mujer más fea que podáis imaginar, y la encadena con unas esposas al pobre chico: "Por haber pisado a una paloma, estás condenado a pasar el resto de la eternidad encadenado a esta horrible mujer". Al día siguiente, Antonio Banderas pisa accidentalmente a otra paloma. San Pedro, que no se pierde ni una, aparece en menos que canta un gallo con otra mujer terriblemente fea y los esposa juntos para siempre. El Fari, viendo la seriedad del asunto, pone todo el cuidado del mundo y consigue que los meses vayan pasando sin haber pisado a ninguna paloma. Un día sin embargo, sin haber pisado paloma alguna, se le presenta San Pedro con un bombón digno de las páginas centrales de Playboy. Una rubia impresionante, alta, tostada por el sol y con unas curvas que no te cuento. Sin decir una palabra, los encadena juntos y se larga. El Fari, alucinado, dice: "Me pregunto que coño habré hecho para que me encadenen a tí". "Yo no sé tú, -dice la chica- pero yo acabo de pisar una puta paloma".

Cierto capitán de un cierto navío estaba enojado al ver su cubierta llena de esperma de los marineros que se masturbaban en cualquier lado. Un día tomó la decisión de prohibir la paja aleatoria y dictó una orden por la que todos los marineros deberían saciar su angustia en un tonel que dejaría en el medio del barco y que después de lleno sería lacrado y arrojado al mar. No pasaron más que algunas horas para que el primer tonel estuviese completamente lleno y prontamente lo lacraron y lo tiraron al mar. Algún tiempo después, un equipo de científicos, padres y teólogos fueron designados para esclarecer un misterio:
En un convento aislado en una isla,donde vivían enclaustradas cientos de monjas de clausura, donde no había ningún contacto con el mundo exterior,donde estaba prohibido el acceso a los hombres, casi todas las monjas estaban embarazadas. Ya en la isla, los científicos interrogan a la Madre Superiora:
- ¿Hace cuántos años que no entra un hombre, aparte de nosotros, a la isla?
- Hace ya cuatro décadas, señores - Respondió la Madre.
Los científicos continuaron...
- ¿Hubo algún hecho extraño, que les llamara la atención, en los últimos meses?
Y la Madre:
- Nada que pueda recordar... espere, hombre, si... Hace pocos meses surgió en la playa un tonel lacrado lleno de parafina que creímos caído de algún navío carguero...
Y el científico le preguntó:
- ¿Y qué hicieron con esa parafina?
Y la Madre Superiora responde:
- Pues Hombre, velas

Una monja iba caminando con un grupo de internas por un pasillo, cuando ve a un HOMBRE bien formado y desnudo tirado en el suelo. Ella piensa que sus alumnas no deben ver eso y decide sacrificar su pudor y sentarse sobre el hombre, tapándolo con su habito.Al poco rato de sentada, Empieza a rezar:
¡AY! SAN ELOY, ESTO NO LO HABÍA SENTIDO HASTA HOY
¡AY! SANTA MARÍA, YO NO QUERÍA
¡AY! PADRE NUESTRO, QUE BUENO ESTÁ ESTO
¡AY! SAN BERNARDINO, SIENTO QUE ME ORINO
¡AY! SAN ALEJO, SE ME ESTA ROMPIENDO EL PELLEJO
¡AY! SANTA MARTA, MIDE MÁS DE UNA CUARTA
¡AY! SAN FEDERICO, MIRA QUE ESTO ESTÁ RICO
¡AY! SAN CLEMENTE, MIRA QUE ESTO ESTÁ CALIENTE
¡AY! SAN BENITO, MIRA QUE ESTO ES MUY BONITO
¡AY! SAN ROLANDO, SIENTO QUE ME ESTOY MOJANDO
¡AY! SAN ROSENDO, SERÁ QUE ME ESTOY VINIENDO?
¡AY! SANTO TOMÁS, ESTOY QUE NO AGUANTO MÁS
¡AY! SAN BERNABÉ, SIENTO QUE YA ACABÉ
¡AY! SANTA CANUTA, ME SALGO DE MONJA Y ME METO DE PUTA

Va San Pedro por el cielo con las barbas agitandose al viento:
- ¡Señor, Señor! ¡Que las aguas del Jordan bajan!
- ¡PUES COMPRA!


Fidel hablaba a más de un millón de cubanos en la Plaza de la  Revolución, cuando de pronto se aparece Jesucristo bajando lentamente del cielo. Cuando llega al lado de Fidel le dice algo al oído. Entonces Fidel, dirigiéndose a la multitud dice: ¡Atiendan Compañeros! Acá el compañero Jesucristo quiere  decirles algo.
Jesucristo se dirige a la tribuna blindada y tomando el micrófono en sus manos dice: Pueblo de Cuba, este hombre que tiene una barba como la mía, ¿no les ha dado a ustedes el pan del conocimiento igual que hice yo?
 El pueblo fidelista responde: ¡Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí.....!
-¿No es cierto que así como yo multipliqué el pan y los peces para dar de comer a todos, este hombre inventó la libreta de racionamiento para que ustedes comieran algo?
El pueblo fidelista responde: ¡Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí........!
-¿No ha construido en casi medio siglo algunos hospitales y clínicas para curar las enfermedades como yo curé?
El pueblo fidelista grita: ¡Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí........!
-¿No fue traicionado por los cubanos de Miami como yo lo fui por Judas?
Ya incontrolable, frenético, el pueblo fidelista responde: ¡Sííííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí........!
-Entonces, ¿a qué están esperando para crucificarlo?

En un pueblecito hay dos familias judías, y quieren casar a sus respectivas hijas. Como no hay chicos judíos en el pueblo, deciden unirse para buscarlos por los pueblos de los alrededores. Finalmente encuentran dos excelentes partidos, y les invitan a que vayan a conocer el pueblo. Pero resulta que uno de los muchachos se arrepiente por el camino, y sólo uno de ellos llega. Es una verdadera joyita, así que las dos familias lo quieren. Total, que las dos familias empiezan a discutir de quien es el novio, y como la cosa no se aclara, deciden hablar con el rabino más viejo de los alrededores.
- Lo que haremos es muy simple -dice el rabino-, como aconsejo sabiamente Salomón, partiremos al chico por la mitad, y le daremos un trozo a cada familia para que no hayan discusiones.
Entonces la madre de una de las novias dice:
- No, por favor, pobre muchacho, ¿cómo le van a hacer eso?
Pero la otra madre dice:
- ¡Eso! ¡Eso! ¡Qué lo partan! Qué lo descuarticen!
Entonces el rabino mira a la segunda madre (la que gritaba con los ojos inyectados en sangre que lo corten en dos) y le dice:
- El chico se casa con su hija; ¡usted es la verdadera suegra!

Un día, un carpintero estaba cortando una rama de un árbol debajo de un río y su hacha se le cayó al agua. El infeliz carpintero le rogó a Dios, y Dios se le apareció preguntándole:
- ¿Por qué estás llorando?
El carpintero le respondió que su hacha se le había caído al río.
Entonces, Dios se metió a la corriente y sacó una hacha de oro. Luego le preguntó:
- ¿Es esta tu hacha?
El noble carpintero respondió negativamente. Dios entró de nuevo al río sacando una hacha de plata.
- Y ésta, ¿es la tuya?
De nuevo el carpintero negó. Dios volvió al río y sacó una hacha de madera, y repitió la pregunta:
- ¿Es esta tu hacha?
El carpintero, contento, le responde:
- ¡Sí!
Dios estaba tan contento con la sinceridad del carpintero que le dejó las tres hachas y mandó al carpintero a su casa.

Había una vez, en un pueblo dos hombres que se llamaban Joaquín González. Uno era sacerdote y el otro era taxista. Quiere el destino que los dos mueran el mismo día. Entonces llegan al cielo donde los espera San Pedro. ¿Tu nombre? - pregunta San Pedro al primero. Joaquín González. ¿El sacerdote? No, no, el taxista. San Pedro consulta su planilla y dice: Bueno, te has ganado el paraíso. Te corresponden estas túnicas con hilos de oro y esta vara de platino con incrustaciones de rubíes. Puedes ingresar... Gracias, gracias... dice el taxista. Pasan dos o tres personas más, hasta que le toca el turno al otro. ¿Tu nombre? Joaquín González.¿El sacerdote?.  Sí. Muy bien, hijo mío. Te has ganado el paraíso. Te corresponde esta  bata de lino y esta vara de roble con incrustaciones de granito. El sacerdote dice: Perdón, no es por desmerecer, pero... debe haber un error. ¡Yo soy Joaquín González, el sacerdote! Sí, hijo mío, te has ganado el paraíso, te corresponde la bata de lino... ¡No, no pude ser! Yo conozco al otro señor, era un taxista, vivía en mi pueblo, ¡era un desastre como taxista! Se subía a las veredas, chocaba todos los días , una vez se estrelló contra una casa, conducía muy mal, tiraba los postes de alumbrado, se llevaba todo por delante... Y yo me pasé setenta y cinco años de mi vida predicando todos los domingos en la parroquia, ¿cómo puede ser que a él le den la túnica con hilos de oro y la vara de platino y a mi esto? ¡Debe haber un error! No, no es ningún error -dice San Pedro-. Lo que pasa es que aquí, en el cielo, nosotros nos hemos acostumbrado a hacer evaluaciones como las que hacen ustedes en la vida terrenal. ¿Cómo? No entiendo. Claro... ahora nos  manejamos por objetivos y resultados... Mira, te voy a explicar en tu caso y lo entenderás enseguida: Durante los últimos veinticinco años, cada vez que tu predicabas, la gente dormía; pero cada vez que él conducía, la gente rezaba.  ¡Resultados! ¿Entiendes ahora?

Se encuentran una monja y un padre cruzando el desierto del Sahara en un camello. Al tercer día, una tormenta de arena los atrapa y buscan refugio.
Cuando termina, se percatan de que el camello esta muerto. El padre dice:
Hermana, esto se ve muy mal, difícilmente sobreviviremos dos días aquí y el campamento más cercano se encuentra a una semana de camino. Así que ahora que sabemos que no sobreviviremos, quiero pedirle un favor.
¿Cual?
Nunca he visto los senos de una mujer. ¿Podría ver los suyos?
La monja, un poco sorprendida, responde:
En las circunstancias en que nos encontramos, no veo el problema. Y se los muestra al padre. Este prosigue:
Hermana,  ¿le importa si los toco?
La monja no pone objeción. Después de unos minutos pregunta:
Padre, ¿puedo pedirle ahora yo un favor?
¡Claro!
Nunca he visto el pene de un hombre. ¿Me dejaría ver el suyo?
Pues... En las circunstancias en las que nos encontramos, no veo el posible daño, hija. Y se lo muestra.
¿Lo puedo tocar?
Pues... ¡Tócalo!
Después de algunos minutos de tener la atención de la monja, el padre no se puede contener y acercándose a ella, le dice al oído:
Hermana... ¿Sabia que si le inserto en el lugar correcto puede crear vida?
¿De verdad?
¡Por supuesto!
¡Qué bien, padre! ¡Métaselo al camello y vámonos de aquí!

Jesús, muy preocupado, llama a sus discípulos a una junta de emergencia por el alto consumo de drogas en la Tierra. Llegan a la conclusión de que lo mejor para poder afrontar el problema es probar la droga ellos mismos. Se decide que una comisión de discípulos baje al mundo y consigan diferentes drogas. Se efectúa la secreta operación y a los dos días empiezan a retornar los comisionados. Jesús espera en la puerta y llega el primer discípulo: ¿Quién es? Soy Pablo. Jesús abre la puerta. ¿Y tú qué traes, Pablo? Traigo hachís de Marruecos. Muy bien hijo, entra. ¿Quién es? Soy Marcos. ¿Y tú qué traes, Marcos? Traigo marihuana de Jamaica. Muy bien hijo, entra. ¿Quién es? Soy Mateo. ¿Y tú qué traes, Mateo Traigo cocaína de Colombia. Muy bien hijo, entra. ¿Quién es? Soy Juan. ¿Y tú qué traes, Juan? Traigo crack de Nueva York. Muy bien hijo, entra. ¿Quién es? Soy Lucas. Jesús abre la puerta. ¿Y tú qué traes, Lucas? Traigo speed de Amsterdam. Muy bien hijo, entra. ¿Quién es? Soy Judas. Jesús abre la puerta ¿Y tú qué traes, Judas? ¡¡¡A LA GUARDIA CIVIL!!! ¡¡¡HIJOS DE PUTA!!! ¡¡¡TODOS CONTRA LA PARED!!!

Un hombre conducía por una autopista desierta cuando de reojo vio una señal que decía: CASA DE PUTAS DE LAS HERMANITAS DE LA CARIDAD 20 KM. Creyó que había sido una broma que le había gastado su imaginación y siguió conduciendo sin pensar más en ello. Sin embargo, al poco descubrió otra señal que decía: CASA DE PUTAS DE LAS HERMANITAS DE LA CARIDAD 10 KM y tuvo que reconocer ¡que las señales eran de verdad! Cuando se encontró con la tercera CASA DE PUTAS DE LAS HERMANITAS DE LA CARIDAD SIGUIENTE SALIDA A LA DERECHA, su curiosidad pudo más que él y tomó la salida indicada. Llegó a un aparcamiento sombrío con un edificio de piedra oscuro en un  extremo y un cartelito en su puerta que decía HERMANITAS DE LA CARIDAD. Llamó a la puerta y le abrió una monjita vestida con un largo hábito negro que le preguntó: "¿Qué puedo hacer por ti, hijo mío?" a lo que nuestro hombre respondió: "Bueno, he visto sus carteles en la autopista y estoy interesado en la posibilidad de hacer negocios con Vds., ya sabe..." "Muy bien, hijo mío. Sígueme, por favor." La monjita le condujo por tortuosos pasillos de manera que al poco el hombre estaba absolutamente desorientado. Se detuvieron ante una puerta cerrada y le dijo al hombre: "Por favor, llame a esta puerta." Así lo hizo y le abrió otra monjita con un habito largo y negro con una copa en la mano. Esta le instruyó: "Por favor, deposita 200 Euros en esta copa y luego sigue este corredor hasta la puerta de madera del fondo." Nuestro hombre pensó que algo caro era el servicio pero le dio el dinero y recorrió el corredor hasta la puerta que le habían dicho. La abrió, la cruzó y, al tiempo que la puerta se cerraba a sus espaldas, se encontró con que había vuelto al parcamiento donde había dejado su coche y un cartel pequeñito que decía: "VE EN PAZ, TE ACABAN DE JODER LAS HERMANITAS DE LA CARIDAD"

Se reúnen en el Cielo Dios, Jesús y el Espíritu Santo y dice Dios: Creo que voy a bajar por la Tierra porque hace mucho que no la visito...
Jesús responde: Es una buena idea; yo voy a bajar a Jerusalén, aunque la última vez que estuve allí no me trataron nada bien...
Y el Espíritu Santo dice: Pues yo aprovecharé para visitar el Vaticano, que nunca he estado.

El nuevo Padre de una parroquia estaba tan nervioso en su primer día de sermón que casi no pudo hablar. Antes de su segundo sermón le preguntó a Monseñor que podría hacer para relajarse y éste le contestó que la próxima vez que subiera al púlpito pusiera un poco de vodka en el agua, y que después de unos sorbos todo le saldría mas relajado.
Al siguiente domingo puso el consejo en práctica y se sintió de maravilla: podría hablar incluso en medio de una tormenta. Después de regresar a la rectoría de la parroquia encontró una nota del monseñor que decía:
Querido padre:
Me alegra ver que ha superado usted el nerviosismo de la primera vez y que siguió usted mis consejos, pero tengo que hacerle unas observaciones respecto a su sermón de la Misa de esta mañana;
-La próxima vez beba sorbos en lugar de lingotazos.
-No ponga limón y hielos en el copón.
-El misal no es un posavasos.
-El manto de la imagen de la Virgen  no debe ser usado como servilleta.
-El Faraón mandó al pueblo judío al desierto y no a tomar por culo.
-David derrotó a Goliat con una honda y una piedra, nunca le voló el culo con TNT.
-Los Mandamientos de la Ley de Dios son 10 y  no 12.
-Los Discípulos fueron 12 y no 10.
-No nos referimos a nuestro Salvador Jesucristo y sus Apóstoles como Chus y sus colegas.
-Judas vendió a Jesús en el sanedrín y no en el Corte Inglés y fue por 30 monedas y no por 30 euros.
-No nos referimos a Judas como ese cabronazo.
-No nos referimos a la Santa Cruz como aquella T grandota.
-El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son Papi, Junior y el Aparecido.
-El Papa es sagrado no castrado y no nos referimos a él cómo "El Padrino".
Atte: Su amigo y Monseñor.

Jesucristo camina por el desierto con los doce apóstoles y ordena: Coged una piedra y marchad con ella a cuestas. Todos cogen una gorda mientras Judas toma una china. Al poco le dicen: Maestro, tenemos sed. ¡Que las piedras se conviertan en agua! Todos beben a morro menos Judas que toma un sorbito. Coged otra piedra para volver a caminar. Todos la cogen pero Judas, esta vez toma un peñasco de 50 Kgs. Después ven a un campesino que no obtiene cultivo de su tierra por falta de abono. ¡Que las piedras se conviertan en abono! Judas lleno de mierda extiende sus brazos y clama al cielo: ¿Es o no es para traicionarlo?

Doce candidatos a sacerdotes iban a ser ordenados. La prueba final consistía en formarse en una línea recta, totalmente desnudos, en el jardín, mientras una sexy, hermosa y bien dotada bailarina exótica, totalmente desnuda, realizaría un excitante baile oriental. A cada aspirante se le había atado una campanita en el pene y se les advirtió que al que hiciera sonar la campanita no se le ordenaría, ya que eso demostraba que no habían llegado a alcanzar el estado de pureza espiritual que requerían. Inmediatamente la bella dama inició su excitante baile delante del primer candidato. El candidato soportó estoicamente, y no hubo reacción alguna. Y así pasó con el segundo y el tercero y el cuarto. El prior estaba maravillado. Cuando la bailarina llegó al último, la campanita empezó a sonar y a saltar como loca, tanto así que se le desató y cayó al cesped. El candidato, todo avergonzado... se agachó a recogerla y... toooodas las campanitas empezaron a sonar...

En un monasterio, había un sacerdote que acostumbraba a  bañarse todas las noches en su tina ayudado por una hermana religiosa, quien había sido educada en la misión de ayudar al padre sin pudor, en lo que necesitara durante su baño cotidiano. Una mañana la hermana se encuentra con la madre superiora, y le dice: Madre he sido salvada. ¿Pero como ha ocurrido, tan magno evento querida hija? Anoche, mientras ayudaba al padre José con su baño, él tomó mi mano y la llevó hasta su entrepierna, y me dijo que esa era la llave del cielo y que sería necesario probarla con mi cerradura para ver si se abren las puertas del cielo para ser salvada. La madre superiora dice: ¡Este viejo desgraciado! ¿Y que más pasó? Bueno, probamos la cerradura, él me dijo que al principio dolería un poco, porque el camino al cielo era difícil y doloroso, pero que al final sentiría un gran placer. ¡Este viejo desgraciado! dice la madre superiora. Y a mí me tenia engañada con que era la trompeta del Arcángel Gabriel, y se lo estoy  soplando hace 20 años!

Llega un negrito al cielo temeroso de que le nieguen la entrada debido a los problemas de racismo. San Pedro le pregunta su nombre y contesta el negrito: Leonardo Di Caprio
 San Pedro lo mira incrédulo y le vuelve a preguntar su nombre. - Leonardo Di Caprio, insiste el negrito que no puede echarse atrás. San Pedro coge el teléfono, confundido, y llama a Dios. - Oiga, Jefe, - le dice con todo respeto - sáqueme de una duda. ¿El Titanic se hundió ó se quemó?.

Estaba un sacerdote conduciendo hacia su parroquia, cuando se encuentra con una monja en la carretera, para el coche y dice:
- Hermana, si quiere puedo acercarla al convento.
Ella sube al coche y se sienta en el lado del copiloto. Cruza las piernas, y el habito se le abre un poquito, dejando a la vista parte de sus piernas. El sacerdote mira de reojo y sigue conduciendo, pero tras un par de quilómetros no puede contenerse y acaricia la pierna de la monja.
- Padre, acuérdese del Salmo 129 (dice la monja).
- Disculpe Hermana (contesta el sacerdote avergonzado).
Unos minutos mas tarde el cura vuelve a echar mano a las piernas de la monja y ella vuelve a decir:
- Padre, por favor, acuérdese del Salmo 129.
- Lo siento de nuevo (vuelve a contestar), pero la carne es débil, discúlpeme.
Minutos después el cura deja a la monja en su convento y cuando llega a su parroquia corre rápidamente hacia su Biblia, nervioso busca el Salmo 129 y lee:
- Seguid buscando y allí arriba encontraréis la Gloria.
MORALEJA: Siempre hay que estar bien informado, si no se pueden perder grandes oportunidades.
MORALEJA para los HOMBRES: ¡Entiendan de una vez por todas que las mujeres jamas van a decir que SI directamente!
MORALEJA  para las MUJERES: Si no se quieren quedar con las ganas... ¡HABLEN CLARO!

Un grupo de monjitas va pasando por delante de San Pedro para entrar al cielo. Entonces éste le pregunta a la primera:
- "Hermana Verónica, ¿Ha tocado usted un miembro masculino alguna vez?".
Ella le contesta que sí, pero que sólo lo tocó con un dedito.
- "Pues hermana, lávese el dedo aquí en el agua bendita, y luego entra".
A la segunda monja le hace la misma pregunta, y ella le responde que sí pero sólo con la mano.
- "Entonces... Hermana Leopolda, lava la mano en el agua bendita, y entra."
De pronto llega corriendo y empujando la hermana Yotsabé y se coloca al frente de la fila.
- "¿Por qué tanto apuro, hija mía?", le pregunta San Pedro. Y la hermana responde: - "Porque si tengo que hacer gárgaras con esa agua bendita, quiero hacerlo antes de que la hermana Sonia se lave el culo".