PROPUESTA DE BIZITZEKO
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1. La actual división entre drogas legales y
drogas ilegales no responde a ningún planteamiento científico, sino a un
proceso histórico donde la tradición puritana de los EE.UU. ha impuesto a todo
el mundo su visión maniquea de las sustancias psicoactivas. |
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4. Consideramos que las sustancias ilícitas
deberían estar reguladas como lo están las legales (composición, fecha de
caducidad, dosis, edad mínima, etcétera). La única regulación a la que
deberían estar sometidas las drogas ilegales sería aquella destinada a evitar
daños a terceros, como por ejemplo, conducir o realizar trabajos peligrosos
bajo sus efectos. |
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8. Por último, pensamos que no hay una tercera vía entre la Prohibición y la legalización de todas las drogas. La única forma de acabar con los problemas generados por la ilegalidad es la despenalización. Defendemos, además, cualquier avance que se dé en el terreno de la reducción de daños y en el respeto a los derechos de los consumidores, tales como la legalización del cannabis, las salas de inyección, la administración de heroína, los controles de calidad de las sustancias, etcétera. |
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Bizitzeko (1991).