GEMMA
CALVET
/ DIRECTORA DE DROGODEPENDENCIAS DEL GOBIERNO VASCO
«EL PROHIBICIONISMO NO PERMITE GESTIONAR CON EFICACIA LA REALIDAD DE LAS DROGAS»
Defiende la estrategia de reducción de daños y gestión de riesgos y aboga por un debate social sin hipocresía
La directora de Drogodependencias sostiene
que el prohibicionismo representa en muchos casos un obstáculo para un
tratamiento racional de las drogas como realidad que hay que «gestionar con
eficacia».
BIOGRAFÍA
Nació en Barcelona hace 37 años.
Abogada, fue miembro del Grupo de Prisiones de la Comisión de Defensa del
Colegio de Abogados de Barcelona. Es autora de diversos ensayos, entre los que
cabe destacar La cárcel y el derecho a la salud: el diseño y la legitimación
de una vulneración permanente.
En octubre de 2001 fue nombrada
responsable de Drogodependencias del Gobierno Vasco por el consejero de Vivienda
y Asuntos Sociales Javier Madrazo.
Drogomedia, una página web «plural y veraz»
La Dirección de Drogodependencias del
Gobierno Vasco presentó ayer en el Kursaal la página web Drogomedia.com,
creada con la «voluntad de mostrar la información disponible desde la
perspectiva de reducción de riesgos y daños, que es a nuestro juicio la política
referida a drogas que más se ajusta a las necesidades sociales».
Esta página, que dispone de un magnífico
repertorio de dossieres temáticos, trabajos de investigación científica,
enlaces e información institucional, se actualizará de forma permanente.
La Dirección de Drogodependencias quiere
contribuir con esta página «a poner los instrumentos adecuados para una labor
de comunicación responsable y cada vez más eficaz en aras del pluralismo de
fuentes y la veracidad de informaciones».
– Drogomedia.com ofrece información
desde la perspectiva de «reducir riesgos y daños», en contraste con el
enfoque apocalíptico que siguen manteniendo muchas instituciones.
– La estrategia de reducción de daños
asociados a los consumos inadecuados y la gestión de riesgos por parte de los
consumidores no es nueva, y el ejemplo más claro son los programas de
dispensación de metadona. El paradigma ‘libre de drogas’ está ya superado.
– Esa estrategia remite al consumo
responsable.
– No, es coherencia. El plan de acción
europea, el nacional sobre drogas y el trienal aprobado en Euskadi asumen la
estrategia de reducción de daños. Lo que sucede es que de forma latente
prevalece el discurso del ‘no a la droga’. Desde la Administración pública
tenemos que ser coherentes. ¿Asimilamos de verdad la estrategia de reducción
de daños con todas sus implicaciones? Significará superar el paradigma de
‘no a la droga’, porque las drogas están presentes en la sociedad y lo que
hay que hacer es gestionar esa realidad con la máxima eficacia.
– ¿Mediante la despenalización de
las drogas?
– Cada vez hay más voces en Europa que
apuntan en esta dirección. La reducción de riesgos, la incorporación del
consumidor a la sociedad, la asimilación del consumo como una realidad y el
tratamiento de la adicción como enfermedad nos llevan a que el marco
prohibicionista no permite, en muchos casos, trabajar con eficacia.
– ¿Por qué no se da un debate
racional sobre las drogas?
– El marco legal opta por la reducción
de la demanda, la asistencia a los drogodependientes y la represión de la
oferta. La pregunta que la sociedad debe hacerse es si este marco es el más
adecuado para que el fenómeno de las drogodependencias cause el mínimo daño
posible individual y socialmente.
– ¿Cuál es su respuesta como
directora de Drogodependencias?
– Los profesionales que trabajan en este
campo en Europa abogan por modificar el marco, incorporar en el circuito de
control el tráfico y la venta de sustancias. Hay muchísimo dinero que está
generando la criminalidad organizada y que con una política de control se podría
disminuir y, sobre todo, las sustancias podrían tener un control como los fármacos,
que pueden hacer daño, pero que al estar distribuidos y bajo control público
estricto no causan un daño asociado a los mismos.
– ¿Por qué cree que no se hace un
balance de resultados de las políticas prohibicionistas?
– Para que la sociedad avance hace falta
ofrecer instrumentos en clave de transformación social y los medios de
comunicación son un actor imprescindible. El debate ahora no es tanto
legalización sí o no, como transformación en la política de drogas acompañada
de transformación social.
– El psiquiatra Thomas Szasz defiende
que una educación sobre las drogas no debe consistir en «animar a la
abstinencia, sino a unos buenos hábitos de consumo, es decir, a utilizar las
drogas de modo inteligente y responsable».
– Ahora, por ejemplo, para el fenómeno
del alcohol, ésta debería ser una máxima. El consumo de alcohol está
demasiado asociado a problemas de riesgo en la conducción, a violencia doméstica,
a desestructuración familiar, etcétera. Su prevención tiene que significar
informar al máximo de sus efectos, y repensar desde una educación para la
salud los planos de oferta de ocio, de estabilidad laboral, etcétera. La política
de drogas es una política social.
– Botellón. ¿No cree que hay cierta
hipocresía en esta cuestión cuando en el País Vasco, existe una acendrada
cultura de beber alcohol?
– Es una reflexión que se tiene que
hacer la sociedad de adultos. Que el ocio se concentre en el consumo de alcohol
los fines de semana no es educación para la salud y, por tanto, nos lo
tendremos que replantear no sólo respecto a los jóvenes, sino también los
adultos. Lo cual no quiere decir que no se tengan que poner límites.
– ¿Cómo la Ley del Botellón?
– Esa ley es un ejercicio de hipocresía
pura y dura; se construye una alarma social que justifica una ley preventiva,
pero acaban sacando de esa ley el vino y la cerveza en el ámbito de la
publicidad, cuando es el aspecto que más sancionado está en nuestro marco
legal. Si realmente queremos trabajar en serio, huyamos de mensajes
maximalistas, de criminalización de la juventud y de la construcción de
problemas y solucionemos los que realmente existen.
Íñigo Urrutia, en Al Día, 31 de octubre de 2002, pág. 5.