Karl Urban
Karl Urban, nacido en Nueva Zelanda y actor muy
conocido de producciones locales tales como Xena la Princesa guerrera, ha dado
todo un salto en su carrera al interpretar a Éomer en la trilogía de El
Señor de los Anillos. Éomer, que aparece por primera vez en
Las Dos Torres, desempeñará un papel transcendental a la hora de
decidir el futuro de la Tierra-media en El Retorno del Rey. En
esta entrevista, el muchacho-de-pueblo-hecho-a-sí-mismo, habla de su personaje
y lo que aún le queda por vivir.
Éomer es probablemente el personaje que pasa más tiempo subido a un
caballo de toda la Trilogía ¿Cómo tuviste que prepararte para ello?
Éomer es un jinete consumado y yo no lo era ni por asomo, así que tuve que
entrenar un montón de tiempo. Fueron entre seis y ocho semanas, cinco días a
la semana, dos horas al día. Quería acabar consiguiendo controlar por completo
al animal con una mano mientras que la otra me quedaba libre para luchar con la
espada. LLegué a estar tan unido al caballo, que muchas veces ni me daba cuenta
de que estaba ahí.
¿LLegaste a sentirte el algún momento como si
fueses el propio personaje?
Completamente. Cuando te pasas todo el día con la armadura puesta y
montado a caballo, con tus soldados tras de ti, es muy fácil que vuele tu
imaginación y creas que estás en la Tierra-media.
Si tuvieses que describir a Éomer en su esencia, ¿cómo sería?
Es muy fuerte, está orgulloso de ser un guerrero de Rohan, pero es un poco
alocado. Su trabajo consiste básicamente en matar orcos. Es el protector de
Rohan. Es el que hace el trabajo sucio, tratando de no perder la esperanza a
pesar de las dificultades.
¿Te
dio Peter Jackson alguna indicación específica para afrontar el papel de Éomer?
Nunca discutí en profundidad con Peter acerca de la psicología de Éomer, o
sobre como le había afectado la muerte de sus padres cuando era joven. Además,
cualquier respuesta que necesitase, la podía encontrar en el libro. En él
puedes ver cómo encaja la pieza del puzle que eres en todo el conjunto. Ése es
un lujo que no tienes en otros proyectos.
Entre el enfrentamiento con Lengua de Serpiente y la lucha del Abismo de
Helm, debía haber momentos de gran intensidad en el rodaje.
Creo que Viggo Mortensen lo resumió perfectamente cuando escribió en su espejo
de la sala de maquillaje: "Adaptarse y vencer". Esto puede darte una
idea del ambiente que se vivía en el plató.
Parece como si hubieseis vivido muy buenos momentos
también.
Muchímos. Recuerdo uno cuando Viggo, Orlando [Bloom], Bernard [Hill],
Miranda [Otto], el productor Barrie Osbourne, algunos chicos de maquillaje y yo
decidimos no hacer el viaje de hora y media que teníamos hasta el hotel porque
íbamos a rodar una toma al amanecer. Así que nos quedamos en la lozalización
y dormimos en las rulots. Viggo pescó algunos peces y, como hombre de campo que
es, encendió una hoguera y los asó. Nos sentamos alrededor riendo, bebiendo y
escuchando música mientras Barry Osbourne nos contaba viejas historias de
Hollywood. Fue una noche alucinante y uno de mis mis mejores recuerdos.
¿Puedes hablarnos de la Batalla de los Campos del Pelennor, clímax
central de la tercera película?
La Batalla de los Campos del Pelennor, tiene lugar en la enorme extensión
de terreno que se halla a las afueras de la ciudad de Gondor y que supone una de
la cargas de caballería más grande de la historia del cine. Es una batalla
feroz, muy dolorosa para algunos de los personajes de El retorno del Rey.
Rodamos la carga en Twizel, en la Isla Sur y fue una experiencia increíble. Había
al menos 500 jinetes cargando, hombres y mujeres. El estruendo era
impresionante, sentías el suelo temblar.
¿Fue muy duro rodar la batalla?
Mucho, fue agotador. Aprendí una lección muy importante: Es mejor no comer
antes de una batalla, porque generalmente no vas a retener mucho la comida.
¿Cómo cambia Éomer de la segunda a la tercera
entrega?
Aumentan las cosas que están en juego. Éomer pasa de servir y proteger
a la gente de Rohan a proteger y servir a la gente de la Tierra-media. Debe
afrontar el hacer el útlimo sacrificio (el de su vida y la de sus hombres) para
asegurarse de que sobrevivan las futuras generaciones.
¿Cómo te sentiste al rodar en tu tierra natal?
He visto más de mi país rodando esta trilogía que en toda mi vida. Fuimos
a lugares que no tenía ni idea de que existieran. Pensaba que conocía muy bien
mi país, pero ahora sé que no era cierto. Espero que un día pueda volver a
esos sitios.