Richard Taylor
Entrevista con Richard Taylor
Director de WETA Workshop y Supervisor de criaturas, miniaturas, armamento, y
efectos especiales de maquillaje.
De todo lo que has hecho para El Señor de los
Anillos de qué te sientes más orgulloso?
Creo que puedo afirmar que de lo que verdaderamente me siento orgulloso es de
haber podido plasmar con éxito todos los aspectos de la visión de Tolkien en
la película. Cuidamos mucho el aspecto de las armaduras, de las armas y las
criaturas, así como de los pequeños detalles, o las prótesis ylas
miniaturas... Ha sido una alegría poder crear todos esos objetos y tratarlas
como si formasen parte de un mundo real en el que se hubiese podido vivir.
¿Puedes hablarnos un poco sobre cómo fue el
proceso de hacer que la Tierra Media cobrase vida?
Tratamos de mantener la sensación de que existía una cierta tradición, de que
detrás existía una gran historia que se había ido desarrollando a lo largo de
los siglos. Creo que eso se consigue, por ejemplo, cuidando detalles de las
armaduras que den esa impresión. La idea es conseguir la sensación de que
siglos y siglos de la historia de esa gente han influido en los aspectos de su
cultura que se refieren al diseño visual, a la ornamentación y ese tipo de
cosas. Nos costó bastante decidir el aspecto que tendrían los diversos ejércitos
y reflejar eso en cada tipo de armadura. Tuvimos que crear una especie de
historia gráfica en el que se fuesen viendo los elementos que se podrían haber
ido incorporando a lo largo de cientos de años hasta el momento en que entramos
en la historia y, de ese modo, comprobar que todo encajaba.
¿Qué tipo de retos tuvisteis que afrontar?
Uno de los mayores retos fue conseguir una cantidad enorme de copias en el menor
tiempo posible... intentando armar todo un gran ejército en el que cada una de
las piezas parezca diferente al resto. Conseguimos una máquina que ha
revolucionado la forma de fabricar este tipo de piezas. Es una maquina que
moldea y pinta, permitiéndonos fabricar armamento de plástico flexible. De ese
modo puedes hacer cientos de cascos al día con la mayor rapidez posible, al
contrario de como solía hacerse hasta ahora que era un proceso demasiado lento.
¿Qué es lo que más te ha impresionado de este
proyecto?
Creo que todo el mundo se ha dado cuenta de que estamos haciendo historia del
cine, aquí en Nueva Zelanda. Es como si nuestro trabajo fuese una especie de
legado. Y desde el primero hasta el último de los implicados están dejando la
vida en él. Todos se han empapado de la visión y la emoción con la que Peter
ha afrontado todo el proyecto.