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Aquí
expongo algunas
de mis dudas sobre
el proyecto.
Desgraciadamente
Málaga
no es una ciudad
de amplias avenidas
a lo largo de
las cuales tender
fácilmente
la plataforma
del tranvía.
El suelo necesario
lo aportarán;
peatones, aparcamientos
y tráfico
rodado. Teniendo
en cuenta la "popularidad"
de los carriles
bus, la implantación
del tranvía
habrá de
hacerse con tacto
para evitar el
recelo de los
ciudadanos "desposeídos".
Los
automovilistas
decían
que los bordillos
eran peligrosos
para el tráfico(¿¡!?)Nunca
he escuchado a
nadie quejarse
del peligro de
los bordillos
que separan el
tráfico
rodado del tráfico
de peatones, ¿Por
qué eran
entonces peligrosos
los que lo separaban
del carril bus?
Los
comerciantes se
quejaban de descensos
en las ventas
al disminuir el
número
de aparcamientos,
realmente lo que
pasaba es que
no se podía
aparcar en doble
fila.
Estas
mismas "pegas"
se le pueden poner
a una platarfoma
tranviaria reservada,
con el agravante
de que los peatones
podrán
decir que los
tranvías
son un peligro
al ser más
silenciosos que
los autobuses.
Además,
siempre habrá
quien lo considere
un sucedaneo barato
de un metro "de
verdad".
Será
necesaria una
buena campaña
de venta para
el proyecto.
A
estas alturas
aún no
se si se le debería
llamar metro,
tranvía
o metro ligero
de superficie.
Estoy
deseando conocer
vuestras opiniones.
Juanjo
Reina
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