Se supone que cuando nacieron, Adán y Eva les nació el pudor y la vergüenza, cuando el dolor irrumpió en su vida , cuando la piel acusó el frío y el calor buscaron con qué cubrir su cuerpo para protegerlo y , sin pretenderlo expresamente inventaron el calzado.
El hombre desde entonces ha cubierto sus pies para caminar a medida que el desarrollo de cada cultura ha ido avanzando, así hemos ido adecuando el calzado a las necesidades humanas de cada momento y cada situación.
La alpargata es una variedad de calzado,con personalidad y uso propio. Con sus antepasados y sus coetáneos constituyen la historia del calzado del mundo.
El artesano alpargatero utilizó siempre las manos y un banco de madera para trabajar, unas tijeras, lezna y aguja para coser las suelas urdidas de yute seleccionado; cosía finalmente la tela que luego envolvería los pies por encima del empeine.
La alpargata de esparto es elemental, mínima y simple en su concepción y es también elemento ideal para desarrollar sobre ella, el espíritu creativo de todo aquel alpargatero que además de oficio tenga alma de artista.
La comarca cerverana viene siendo desde años atrás , la cuna del alpargata por excelencia.
No es difícil hoy, recorrer las calles de sus pueblos y encontrar a sus paisanas dando punzadas al esparto y añadiendo una agilidad en su brazo, propio del mejor violinista.
Contemplar este retablo del grupo de alpargateras dejando sus manos día tras día en las duras suelas y buscando a su vez un resguardo en invierno y una sombra en verano, sigue siendo hoy marco inconfundible de Rincón de Olivedo.
Manos artesanas las tuyas, alpargatera. Manos llenas de trabajo artesana de Rincón. Y el arte tú haces patente, porque más que coser con las manos, bordas con el corazón. Manos artesanas las tuyas, bordadora de Rincón.
ALABASTRO (PIEDRA Y POLVO)
En los años 70 y 80 La piedra de Alabastro tuvo su máximo auge, las exportaciones de este producto perfilado en mil formas diferentes, eran demandados como motivos ornamentales en infinidad de países.
Moldear estas piezas es un oficio sucio, crudo y frío, capaz de intoxicar al más valiente de los humanos, pero del mismo modo mágico y artesano.
El arte que ha salido de manos de los alabastreros de Rincón de Olivedo, seguro que permanece presente en muchos hogares de todo el mundo, sin duda hoy, orgullo de su trabajo.
En esta zona, cuña entre la Rioja y Navarra estuvieron enclavadas no pocas empresas dedicadas a la manufactura de esta piedra, por lo cual era necesario formar buenos artesanos del oficio.
Pintoresco retablo el que hoy todavía acontece, cada tarde cuando los obreros llegan al pueblo después de terminar la jornada, boinas blancas y tez manchada, como si una tormenta de nieve les hubiese caído encima.
Actualmente y debido a la poca demanda del producto, están desapareciendo muchas industrias del gremio. Pero ahí queda su esfuerzo y su trabajo, vayan estas líneas en homenaje a esas manos artesanas.