Las Campanas en Cataluña
Dice la
leyenda, que cuando Almanzor llegó, con su ejército, a conquistar Compostela,
(10 de Agosto del 997) como humillación
a los vencidos, descolgó las campanas y las cargó a espaldas de los cristianos para
llevarlas a Córdoba.
Otro ejemplo de esto lo vivió la ciudad de Barcelona cuando,
en una revuelta en 1773 se usó la campana Honorata ( la original, no la que hay
ahora ) para tocar “somaten”. El rey Felipe V la hizo trocear y fundir como
castigo.
....la varen fondre sense mes raons/ i del metall en varen fer canons/ per
ofegar la veu de les campanes....
J. M. de Segarra.
....la fundieron sin mas
explicaciones/ y del bronce hicieron cañones/ para ahogar la voz de las
campanas....
Las campanas, como muchas otras cosas, tienen elementos que las hacen
diferentes de un sitio a otro. Así, no se montan ni se tocan igual en Cataluña
que, por ejemplo, en Castilla. Por lo cual tampoco su sonido es igual en un
sitio que en otro.
De hecho, como en todo,
se notan diferencias, incluso, de un pueblo a otro, aun siendo vecinos. Y es
que en cada sitio “hablan” de forma diferente.
Una de las primeras cosas que resaltan al mirar una campana
montada “a la catalana” es su contrapeso de piedra, sustituido, en algunos
casos, a finales del S. XIX por unos de fundición, obra de una empresa que
después popularizó el desastroso yugo completo de hierro. Desastroso por la
gran cantidad de campanas que se rompieron debido a este sistema y porque
modifican su sonido haciendo que sea mucho mas estridente.
Y no hablemos de cuando a todo esto se le añadieron los
motores eléctricos. ¡ Un desastre !
Las
campanas, en Cataluña, se montan “a la catalana” para que puedan ser tocadas “a
la catalana”
El toque a la catalana consiste en llevar las campanas “a
seure”, es decir, ponerlas en posición invertida, con el contrapeso abajo, y
quietas,
sujetas por unos hierros, empotrados en la piedra, donde apoya el brazo de la
cuerda de la campana. Para poder conseguirlo, las campanas deben estar muy bien
equilibradas, he aquí del porqué del contrapeso de piedra. Una vez que todas
las campanas están en esta posición, el campanero las hace caer, todas juntas,
tirando de todas las cuerdas a la vez. Así la campana, en Cataluña, jamás da la
vuelta completa como hacen los motores eléctricos.
Este toque se ha probado de reproducirlo mecánicamente, pero
ante la dificultad de hacerlo, algunos han optado por decir que “ este toque no
es catalán “ ( pues, ¡ que me digan qué es ! )
Asimismo el contrapeso de piedra, que se debe hacer picando la
piedra a mano y muy bien hecho para poder fijarlo de forma segura, es demasiado
laborioso y por esto se montan los yunques industriales, aun siendo de madera,
que ya se venden acabados. Para justificarlo se usan argumentos como que en
Cataluña no se han usado nunca los contrapesos de piedra. Que me digan de donde
han salido la gran cantidad de estos
“pedruscos” ya que 
se
encuentran por todas partes, incluso convertidos en escultura moderna o en
banco para sentarse.
Ahora, que se empieza a ver un resurgir de la figura del
campanero y del gusto por las cosas tradicionales, es el momento de exigir a
los restauradores que respeten nuestras tradiciones y la voz de nuestras
campanas.
2004