EL
ESCAPE CATALAN
El sistema de escape es, en efecto, la base del reloj, ya que es
el responsable de regular la velocidad de rotación de las ruedas dejando libres
los dientes uno a uno con una carencia regular.
A lo largo de la historia de los relojes
mecánicos, el sistema de escape es la parte del reloj que ha soportado más
modificaciones para adaptarse a los conocimientos de cada época, siempre
buscando una mayor exactitud.
El primer sistema de escape del que se tiene constancia, como efectivo, en los relojes, es el que se
conoce como a Verge y Foliot. El regulador es una T que en sus brazos tiene
unas ranuras donde se colocan unos pequeños pesos. Según que los pesos estén
más o menos cercanos al centro, el reloj irá más o menos rápido. Su precisión
no era muy buena, más o menos media hora al día en el mejor de los casos, pero
se mantuvo hasta el S. XVII.
Alrededor de 1650, Huygens, aplica con éxito el péndulo, descrito y
probado por Galileo, a sus relojes. Este sistema se extendió muy rápido por
todo el mundo debido a su precisión, que, en teoría, es absoluta, adaptándose a
la mayoría de relojes anteriores. Algunas de éstas adaptaciones nos han llegado
y todavía funcionan.
Dentro de los tipos de escape por péndulo, hay muchos sistemas de
rueda de escape y de áncora, ya lo trataremos en otro trabajo, pero hay dos
sistemas que, podríamos decir, son básicos. El de dientes rectos y el de rueda
Catalina.
En los sistemas de rueda Catalina, ésta tiene la forma de una seta
y el sistema del áncora conserva las paletas como en el de Verge i Foliot.
El sistema de rueda de dientes rectos, es el que nos interesa en
estos momentos. De éste tipo es el Escape Catalán.
Este tipo
de escape recibe su nombre a mediados de los años 50 al darse cuenta, los
estudiosos de la relojería de los siglos XVII-XVIII, que era único y exclusivo
de los relojes construidos en Cataluña durante estos siglos.
La principal característica del Escape Catalán es su rueda de
escape. Su dentado es de forma triangular con un ángulo aproximado de 60º, lo
que le da una forma característica.
El Escape Catalán se encuentra en los relojes de torre y en los
domésticos. De hecho, los relojes domésticos catalanes son la reducción de los
relojes de torre.
El Escape Catalán tiene una serie de particularidades que lo hacen
interesante. Una de sus virtudes principales es la robustez. Bien graduado, no
se ve afectado casi por nada y es resistente al desgaste, sobretodo con el bronce
que se usaba entonces, prácticamente sin plomo.
El desplazamiento del péndulo es bastante importante, si lo
comparamos con otros modelos de escape. Lo que ayuda a que mantenga la
oscilación aun que no esté muy bien centrado.
La falta de exactitud, que a veces se ha dicho que tiene, es
causada, en la mayoría de casos, por otros motivos, como pueda ser la varilla
del péndulo articulada o el muelle de la suspensión con un perfil no muy
uniforme. Si se corrigen éstos problemas, el reloj afina como cualquier otro (y
a veces supera a los de renombre internacional)
En algunos de los relojes fabricados en Moià por Sanesteva y
Crusat, ha aparecido una variación del escape articulado muy interesante.
Joan Pedrals
Enero 2004