Fisiología del ejercicio - Atletismo ciencia rendimiento deportivo

Índice
José Luis Alavés Clemente.
Consejos
Periodización del Entrenamiento Deportivo
Fotos
Noticias
Links
Fisiología del ejercicio
  
FISIOLOGÍA DEL EJERCICIO
ALTO RENDIMIENTO DEPORTIVO
  SI TE HA GUSTADO LA WEB PINCHA EN EL LINK PARA PODER MEJORARLA

http://galeon.com/rendimientodeportivo/principal.html

ARTICULOS PUBLICADOS: Fuerza y Resistencia,  Revisión bibliográfica sobre la hipertrofía muscular, La obesidad infantil y Como afecta el consumo de alcohol en el rendimiento aeróbico.

14-11-2006


El consumo de alcohol afecta al metabolismo aeróbico por:




1-El alcohol enlentece la producción de energía a través del ciclo de Krebs:



El ciclo de Krebs (también llamado ciclo del ácido cítrico o ciclo de los ácidos tricarboxílicos) es una serie de reacciones químicas de gran importancia, que forman parte de la respiración celular en todas las células aerobias, es decir que utilizan oxígeno. En organismos aeróbicos el ciclo de Krebs es parte de la vía catabólica que realiza la oxidación de hidratos de carbono, ácidos grasos y aminoácidos hasta producir CO2 y agua, liberando energía en forma utilizable (poder reductor y ATP). El metabolismo oxidativo de hidratos de carbono, grasas y proteínas frecuentemente se divide en tres etapas, de las cuales el ciclo de Krebs supone la segunda. En la primera etapa los carbonos de estas macromoléculas dan lugar a moléculas de acetil-CoA de dos carbonos, e incluye las vías catabólicas de aminoácidos, la beta oxidación de ácidos grasos y la glucolisis. La tercera etapa es la fosforilación oxidativa, en la cual el poder reductor (NADH y FADH2) generado se emplea para la síntesis de ATP según la teoría del acomplamiento quimiosmótico.




El ciclo de Krebs también proporciona precursores para muchas biomoléculas tales como ciertos aminoácidos. Por ello se considera una vía anfibólica, es decir, catabólica y anabólica al mismo tiempo.




 2-Inhibiendo la activación de la malato deshidrogenasa.:



OXIDACION DEL MALATO



Esta etapa es catalizada por la enzima "Malato deshidrogenasa", una oxidorreductasa que utiliza NAD+ como coenzima. El NAD+ oxida el grupo alcohol del a-hidroxiácido a grupo carbonilo para producir nuevamente el a-cetoácido que sirve de sustrato para el primer paso: el oxalacetato, completando de esta manera el ciclo.



Enzima: Malato deshidrogenasa. Esta enzima trabaja con NAD+ como coenzima



·         Sustrato: Malato (o ácido Málico)



·         Producto: Oxalacetato (o ácido Oxalacético)



¿Qué sustancias pueden inhibir la cadena respiratoria?Los inhibidores que bloquean específicamente los transportadores de electrones han proporcionado información muy valiosa sobre su secuencia en la cadena respiratoria. La rotenona (un insecticida), el amital (barbiturato) y la piericidina (un antibiótico parecido a la ubiquinona) bloquean el transporte de electrones entre el NADH y la ubiquinona. Se cree que estos compuestos actúan sobre la NADH coenzima Q reductasa (NADH-deshidrogenasa). La antimicina A bloquea el transporte de electrones entre el citocromo b y c. El cianuro, sulfuro dehidrógeno y el monóxido de carbono bloquean el transporte entre el complejo citocromótico aa3 y el oxígeno. El sitio de acción de esos inhibidores se ha determinado por medidas espectrofotométricas de los estados de óxido-reducción de los transportadores antes y después de la adición del inhibidor a mitocondrias en activa respiración. El punto de inhibición se transforma en un punto de cruzamiento, antes del cual los transportadores se hallan en estado reducido y después del mismo en estado oxidado.




 3-Aumenta la ratio lactato/piruvato y se acidifica el medio.




En condiciones anaeróbicas, la relación piruvato/ lactato es mucho menor que 1, mientras que bajo condiciones aeróbicas la razón piruvato/ lactato es mucho mayor que 1.



















































 



A.




El lactato se produce a partir del piruvato sólo en condiciones anaeróbicas.




La vía glicolítica produce piruvato, que en presencia de oxígeno será después metabolizado en el ciclo del ácido cítrico para producir NADH y FADH2 , que alimentarán la fosforilación oxidativa en la mitocondria. Normalmente, el ácido láctico descenderá bajo estas condiciones. En ausencia de oxígeno (anaeróbicas), el piruvato puede ser convertido a ácido láctico, la única reacción que puede regenerar NAD+ para que pueda continuar la glicolisis. La producción de ácido láctico, solo bajo condiciones anaeróbicas, explica porque la razón piruvato/lactato es mucho menor que 1 en células anaeróbicas y mucho mayor que 1 en condiciones aeróbicas.




B.




Bajo condiciones anaeróbicas el piruvato es convertido a dióxido de carbono.




C.




En condiciones anaeróbicas, el piruvato es convertido a glucosa usando la energía luminosa.




D.




El lactato es el aceptor electrónico terminal bajo condiciones aeróbicas.




E.




El piruvato es transportado dentro de la mitocondria bajo condiciones anaeróbicas.




 




4-Deshidrata y disminuye el rendimiento aeróbico un 2%




5-Hay menor reserva de carbohidratos en el músculo e inhibe la gluconeogénesis:



(Es una reacción anabólica. Es la vía que permite la síntesis de glucosa a partir de precursores no glucídicos (ni provienen ni son glucosa). Es muy importante en animales. Permite ver la regulación de las vías metabólicas. Es necesaria porque muchos tejidos de los animales no necesitan glucosa, mientras que otros son completamente glucosadependientes (cerebro, eritrocitos, médula renal...). Es imprescindible tener siempre glucosa disponible.




Esto en el ejercicio se traduce en una degradación muscular y una falta de energía en el rendimiento porque todos los sistemas se activan para dotar de energía a los órganos vitales como el cerebro, etc.




 




José Luis Alavés

ALTO RENDIMIENTO DEPORTIVO
  Fuerza y Resistencia 28-1-2006

Introducción.



            Existe controversia en los efectos que se producen en  aunar el entrenamiento de fuerza y de resistencia, debido fundamentalmente a la multitud de variables que se manejan, como son:



-         Características de los sujetos: (nivel de entrenamiento, edad, sexo, características, etc.).



-         Métodos de entrenamientos:



· Fuerza: (intensidad, series, repeticiones, intervalo de descanso, etc.).



· Resistencia: (intensidad, duración, frecuencia, etc.).



-         Duración de los programas de entrenamiento.



-         Programación de los entrenamientos de fuerza y resistencia: Alternancia, simultaneidad, etc.



-         Igualdad o primacía del entrenamiento de una cualidad sobre otra.



-         Etc.



Aun con todas estas variables, existe un consenso común donde la combinación del entrenamiento de fuerza y de resistencia, tiene efectos positivos en ambas cualidades, ya sea manteniendo los mismos niveles u obteniendo niveles superiores, beneficios, pero nunca disminuyendo los niveles de consumo de oxigeno (VO2) y los niveles de fuerza (Mc Carthy et al 1995; Collins MA y Snow TK 1992; Nakao M et al 1994; Messier SP y Dill ME 1985).



 



 VO2, lo podemos definir como la diferencia entre las proporciones de oxigeno arterial y venoso. Este parámetro fisiológico expresa la cantidad de oxígeno que consume o utiliza el organismo, el cual nos permite cuantificar el metabolismo energético, ya que el oxigeno se utiliza como comburente en las combustiones que tienen lugar a nivel celular y que permiten la transformación de la energía química en energía mecánica utilizada en la contracción muscular (Chicharro JL y Vaquero AF 1995).



Así podemos definir el consumo máximo de oxígeno (VO2 max), como la cantidad máxima de oxígeno que el organismo puede absorber, transportar y consumir por unidad de tiempo (Chicharro JL y Vaquero AF 1995).



La fuerza viene definida como capacidad de producir tensión que tiene el músculo al activarse (contraerse). Así podemos definir la fuerza estática, como aquella que genera tensión sin desplazamiento, y fuerza dinámica como la que genera tensión con desplazamiento, ya sea alargamiento o acortamiento del músculo en actividad (Chicharro JL y Vaquero AF 1995; González Badillo JJ y Gorostiaga Ayestarán E 1997).



 



Nosotros nos centraremos en la fuerza dinámica, la cual la clasificaremos en tres tipos de fuerza:



-         Fuerza máxima: Es la fuerza que el sistema neuromuscular puede realizar voluntariamente durante un movimiento.



-         Fuerza explosiva: Es la capacidad de un músculo o grupo muscular de acelerar una determinada masa hasta alcanzar la velocidad máxima en un tiempo muy breve.



-         Fuerza resistencia: Es la resistencia del músculo o grupo muscular frente a la fatiga, durante una contracción muscular repetida, o sea, la duración de la fuerza a largo plazo.



(Chicharro JL y Vaquero AF 1995; González Badillo JJ y Gorostiaga Ayestarán E 1997).



 



            En nuestro estudio vamos a aunar el entrenamiento de resistencia y de fuerza durante un periodo de 10 semanas, tiempo óptimo para el desarrollo y lograr beneficios en ambas cualidades, tanto en el VO2 máx como en la fuerza (Mc Carthy et al 1995; Collins MA y Snow TK 1992; Messier SP y Dill ME 1985).



            Formaremos 3 grupos, donde todos y cada uno de los grupos tendrán el mismo entrenamiento de resistencia (posteriormente especificaremos) y cada uno de los grupos tendrá un entrenamiento de fuerza diferente: un grupo tendrá un entrenamiento de fuerza máxima, otro grupo un entrenamiento de fuerza explosiva y el otro grupo un entrenamiento de fuerza resistencia. Posteriormente especificaremos los métodos de entrenamiento de fuerza para cada uno de los grupos.



Los sujetos a escoger preferiblemente serán sanos y activos, lo más homogéneos posible, sin haber entrenado fuerza anteriormente, lo que se traduce en que los sujetos posean un nivel medio de VO2 y niveles parecidos de fuerza (que esta cualidad no este trabajada y desarrollada), ya que si seleccionamos sujetos sedentarios es predecible que sus niveles de VO2 y fuerza aumenten considerablemente (Gettman LR et al 1982).



El trabajo será de 4 días a la semana, de los cuales 2 serán de resistencia y 2 de fuerza, es decir trabajaremos fuerza y resistencia por separado, cada día una cualidad. El primer día de la semana trabajaremos resistencia, el segundo día entrenaremos fuerza, el tercer día resistencia y el cuarto entrenaremos otra vez fuerza. Programando de esta manera el entrenamiento, obtendremos más beneficios tanto en VO2  y en los niveles de fuerza, que si entrenamos en el mismo día fuerza y resistencia. Y si por necesidad tenemos que trabajar estas cualidades el mismo día, sería mejor trabajar primero la resistencia y después la fuerza, ya que los beneficios serían mayores (Collins MA y Snow TK 1992; González Badillo JJ y Gorostiaga Ayestarán E 1997).



Los ejercicios de fuerza serán para los tres grupos los mismos, lo que cambiará será el método de entrenamiento de fuerza, estos ejercicios serán:



-         Press de banca.



-         Scuat.



-         Tríceps.



-         Flexión de bíceps.



-         Press militar.



-         Isquiotibiales.



-         Gemelos.



A continuación los datos obtenidos son de Badillo JJ y Ayestarán EG 1997.















































GRUPOS



ENTRENAMIENTO



RESISTENCIA



ENTRENAMIENTO



FUERZA



EFECTOS DEL



ENTRENAMIENTO



FUERZA



GRUPO 1



RESIST



+



F. MÁX



DURACIÓN: 25 minutos de carrera continua.



INTENSIDAD: 60% VO2 máx



FRECUENCIA: 2 dias /semana.



 



METODO INTENSIDADES MAXIMAS I



INTENSIDAD: 90-100%



REPETICIONES: 1-3



SERIES: 5



INTERVALO DESCANSO: 4 min



VELOC. EJECUC: máxima



- Incremento F.Max por su impacto sobre factores nerviosos. No hipertrofia.



- Aumenta F. Explosiva.



- Mejora coordinación intramuscular.



- Reduce inhibición del SNC.



- Reduce el déficit de fuerza.



- Incremento de la fuerza con poco volumen de trabajo.



GRUPO 2



RESIST



+



F. EXP



DURACIÓN: 25 minutos de carrera continua.



INTENSIDAD: 60% VO2 máx



FRECUENCIA: 2 días/semana.



 



METODO DE ESFUERZOS DINÁMICOS



INTENSIDAD: 70%



REPETICIONES:10



SERIES:4



INTERVALO DESCANSO: 5 min



VELOCIDAD EJECUCIÓN: máxima, explosiva



- Mejora la frecuencia de impulso y sincronización (coordinación intramuscular).



- Mejora la fuerza explosiva.



- Menor efecto sobre la F. Máx.



GRUPO 3



RESIST



+



F. RESIST



DURACIÓN: 25 minutos de carrera continua.



INTENSIDAD: 60% VO2 máx



FRECUENCIA: 2 días/semana.



 



 



METODO FUERZA RESISTENCIA



INTENSIDAD: 30%



REPETICIONES: 30



SERIES:3



INTERVALO DESCANSO: 1 min



VELOC. EJECUC: media



- Retrasa la aparición fatiga.



- Mejora tono muscular.



- Mejora la solidez de las articulaciones.



- Sirve para coger el ritmo de entrenamiento después de inactividad.



Con un entrenamiento de fuerza, circuito de maquinas y un entrenamiento de fuerza tradicional con pesas, no existen diferencias significativas, en cuanto al desarrollo y mejoras en la fuerza (Messier SP y Dill ME 1985).



 



            Para conocer la fuerza máxima de cada uno de los sujetos utilizaremos el test de una repetición máxima (1 RM) para cada ejercicio, con este test podremos ajustar las cargas de trabajo a cada sujeto, según la intensidad del método que le corresponda. A la 4ª y 8ª semana de entrenamiento se ajustarán otra vez las cargas (ya que su fuerza habrá aumentado) (Collins MA y Snow TK 1992; González Badillo JJ y Gorostiaga Ayestarán E 1997; Gettman LR et al 1985).



            Por lo tanto se realizarán 4 pruebas de 1 RM; una al principio, otra a la 4ª semana, otra a la 8ª semana y otra al final, para ver los resultados.



            Con respecto al entrenamiento de resistencia, aumentaremos la duración en 5 minutos a la 4ª semana y otros 5 minutos a la 8ª semana. Realizaremos 2 pruebas de esfuerzo para saber el VO2 máx, una antes de empezar el programa y otra al final, para ver los resultados en este parámetro. El protocolo será en rampa, con incrementos continuos progresivos en la velocidad  y duración aproximada de 12 minutos, hasta llegar al agotamiento, estos protocolos son los más validos para medir el VO2 máx (Chicharro JL y Vaquero AF 1995).



            El entrenamiento de fuerza máxima (90-100%, 3-5 rep. , largos períodos de descanso)  sin combinación con entrenamiento de resistencia, el VO2 máx disminuye un 7 % en los dos primeros años, pero si este mismo entrenamiento de la fuerza máxima lo combinamos con jogging (2 millas 1día/semana), aumenta igualmente la fuerza sin reducción del VO2 máx (Nakao M et al 1994).



            Cuando combinamos el entrenamiento de fuerza y resistencia, los incrementos en la fuerza son de la misma magnitud que los producidos con un entrenamiento de fuerza sólo, y los incrementos en el VO2 máx son de la misma magnitud que cuando realizamos un entrenamiento de resistencia sólo (Mc Carthy et al 1995). Estos mismos autores muestran que los incrementos en el VO2 máx pueden ser debidos a causa de tres factores:



-         Por descenso % de la grasa corporal y aumento del % del peso magro (Mc Carthy et al 1995; Nakao M et al 1994; Gettman et al 1982).



-         Por el bajo nivel de VO2 máx,  de los sujetos al principio del programa de entrenamiento.



-         Por los periodos cortos de descanso, en las series de un entrenamiento de fuerza de alta intensidad, pueden contribuir también a mejorar el VO2 máx. (Mc Carthy et al 1995).  El mismo entrenamiento de fuerza con largos periodos de descanso entre series no tiene efectos de mejoría sobre el VO2 máx (Nakao M et al 1994).



Programas de entrenamiento de circuito de maquinas caracterizado por moderada intensidad, numerosas repeticiones y cortos periodos de descanso (método de fuerza resistencia), son efectivos en la  mejora de VO2 máx, con este entrenamiento se mejora la capacidad oxidativa del músculo(Gettman et al 1982).



El entrenamiento de resistencia produce cambios que facilitan el transporte y utilización del VO2 máx, sin un incremento en la fuerza muscular, y sin embargo el entrenamiento de fuerza produce incrementos en la fuerza muscular con pequeños o no cambios en la capacidad de transportar y utilizar oxigeno (Collins MA y Snow TK 1992).



El propósito de este estudio es ver la relación del entrenamiento de resistencia combinado con los tres tipos de fuerza. Con este estudio veremos como evolucionan el    VO2máx  y la fuerza muscular, cual de los métodos es el más efectivo en la mejora de la fuerza  y del VO2 máx.



Al ser los sujetos sanos y activos (entrenados), al finalizar el programa de entrenamiento, en  el VO2 máx  no deberían existir diferencias significativas, sin embargo si fueran sujetos sedentarios, si pudiera haber diferencias significativas entre la combinación de los diferentes métodos de entrenamiento, a priori el más beneficioso sería el método de entrenamiento fuerza resistencia, porque disminuiría el % de grasa corporal.



Los efectos de la mejora de la fuerza serían prácticamente iguales en los tres métodos, con alguna primacía del método de fuerza máxima, sin embargo parece indicar que con este método sería el que menos efectos se producirían de mejora en el VO 2 máx.



El objetivo principal de este estudio, sería ver si el método de fuerza explosiva combinado con un entrenamiento de resistencia es más beneficioso que la combinación del entrenamiento de resistencia con fuerza resistencia, tanto a nivel de mejora de fuerza muscular como de VO2 máx.



La hipótesis de nuestro estudio es:



Las diferencias en cuanto a mejoría del VO2 máx (de un programa de entrenamiento de fuerza explosiva combinado con un entrenamiento de resistencia y de un programa de entrenamiento de fuerza resistencia combinado con un entrenamiento de resistencia), no van a ser significativas,  por lo tanto con el entrenamiento de fuerza explosiva más entrenamiento de resistencia podremos obtener los siguientes beneficios:



-         Mejor reclutamiento.



-         Mejor sincronización.



-         Mejor coordinación intra e intermuscular.



Lo que se traduce en:



-         Mayor y mejor economía del esfuerzo en carrera.



-         Mayor longitud de zancada.



-         Mejora la contracción concéntrica del CEA.



            Una línea de estudio interesante podría ser comprobar los efectos de estos dos programas de entrenamiento en atletas de medio fondo, fondo y maratón. En la actualidad, los finales en las carreras son cada vez más apretados, por lo que se suelen resolver al esprin, por lo que esa chispa de velocidad te puede ayudar a ganar. A medida que las distancias son menores el entrenamiento de la fuerza explosiva se hace cada vez más necesario e imprescindible. 



         







    Bibliografía.



Ferrero JA, Vaquero AF. Consumo de oxígeno: concepto, bases fisiológicas y aplicaciones. En: Fisiología del Ejercicio. Chicharro JL, Vaquero AF (Ed). Panamericana, Madrid, 1995. Pp 209 – 218.



 



Álvarez J et al . Desarrollo de la fuerza muscular: En: Fisiología del Ejercicio. Chicharro JL, Vaquero AF (Ed). Panamericana, Madrid, 1995. Pp 101- 110.



 



Messier SP y Dill ME. Alterations in strength and maximal oxygen uptake consequent to nautilus circuit weight training. Research quarterly for exercise and sport 1985, Vol. 56. Nº 4, Pp 345-351.



 



Gettman LR, Ward P y Hagan RD. A comparison of combined running and weight training with cicuit weight training. Medicine and sciencie in sports and exercise 1982, Vol. 14, Nª 3, Pp 229-234.



 



Mc Carthy JP, Agre JC, Graf BK, Pozniak MA y Vailas AC. Compatibility of adaptive responses with combining strength and endurance training. Medicine and sciencie in sports and exercise 1995, Vol.27, Nº 3, Pp 429-436.



 



Collins MA y Snow TK. Are adaptations to combined endurance and strength training affected by the sequence of training?. Journal of sports sciences 1993, Vol. 11, 485-491.



 



Nakao M, Inoue Y y Murakami H. Longitudinal study of the effect of high intensity weight training on aerobic capacity. Eur J Appl Physiol 1995. 70: 20-25.



 



González Badillo JJ y Gorostiaga Ayestarán E. Fundamentos del entrenamiento de la fuerza 1997. Barcelona (Ed) Inde.



 



Petersen SR, Miller GD, Wenger HA y Quinney HA. The acquisition of muscular strength: The influence of training velocity and initial VO2 máx. Can. J. Appl. Spt. Sci. 1984. 9:4. Pp 176-180.



 



B y F. Suslov. How much strength is needed in endurance events?. Athlete and coach. 1997. Vol 35. Nº 4, Pp 9-12.



 



Bergkvist MB, Hedberg G, Janiert U y Jansson E. Development of muscular endurance and strenght from adolescence to adulthood and level of physical capacity in men and women at the age of 34 years. Scand. J. Med. Sci. Sports. 1996. 6:145-155.

Alto Rendimiento Depotivo
  Revisión bibliográfica sobre la hipertrofía muscular.14-1-2006

DESARROLLO



 



El entrenamiento para el desarrollo de la fuerza máxima constituye uno de los problemas fundamentales en la mayoría de los deportes que dependen en gran medida de esta capacidad. Cualquier preparación de fuerza pretende desarrollar las distintas capacidades de fuerza, aumentar la masa corporal activa, reforzar los tejidos conjuntivos y de apoyo, a su vez mejorar la composición corporal.



 



            Para desarrollar la fuerza máxima existen 2 vías fundamentales, la primera a través del incremento del incremento de los mecanismos neurorreguladores (perfeccionamiento de la impulsión de la coordinación intra e intermuscular). Esta vía no provoca un aumento de la masa muscular, la adaptación de los músculos mejora el proceso de reclutamiento de las fibras rápidas (FT) y las fibras lentas (ST), desarrolla la capacidad y la sincronización de la actividad de las unidades motoras y aumenta las reservas de ATP y CP en los músculos, así como la actividad de la enzima ATP asa (Verjoshanki, 1998). Aumenta la descomposición y resíntesis anaerobia de ATP la cual es importante para el incremento de las posibilidades de contracción de los músculos sin que aumente su diámetro.



 



            La coordinación intramuscular se determina por el dominio del deportista para diferenciar la fuerza, así como para activar al mismo tiempo la máxima cantidad posible de unidades motoras. La eficacia del perfeccionamiento de esta coordinación depende de la complejidad de los ejercicios y está relacionada con la estructura de un movimiento concreto. Debemos destacar que las sobrecargas extremas son preferibles para perfeccionar la coordinación intramuscular pero poco eficaces para la coordinación intermuscular con la cual, un sujeto bien entrenado utiliza una mayor masa muscular además de sacarle mayor provecho y sólo los deportistas que saben adaptar este tipo de coordinación al movimiento específico, serán capaces de utilizar su potencial de fuerza de forma funcional (Revoredo Ramos y col., 2001).



 



            La segunda vía para incrementar la fuerza máxima es mediante el aumento del diámetro muscular, siendo necesario organizar el entrenamiento de forma tal que posibilite un intensa degradación de las proteínas de los músculos en activo porque los productos de la degradación de las proteínas estimulan la síntesis proteínica en e período de recuperación con la consiguiente supercompensación de las proteínas de contracción y el aumento de su masa. Una preparación intensa de fuerza puede aumentar las reservas de ATP en el músculo de 40% a 70%, de CP de 60% a 80% y de glucógeno de 80% a 100% (Revoredo Ramos y col., 2001)



 



            Cada persona dispone de una proporción distinta de fibras ST(lentas) y FT (rápidas). El entrenamiento específico no puede modificar esta proporción pero las características de las fibras se adaptan hasta ciertos límites a los estímulos específicos del entrenamiento. Los atletas tienen que demostrar su fuerza en el entrenamiento y la competencia lo cual exige una interrelación entre fuerza y técnica.



 



            Es indispensable realizar ejercicios dinámicos asociando trabajo concéntrico y excéntrico. Es recomendable el trabajo concéntrico dos veces menos tiempo que el excéntrico. Cuando se ejecuta un trabajo dinámico de carácter excéntrico, el sistema nervioso activa menos unidades motoras y por tanto menos fibras musculares que en los ejercicios de carácter concéntrico porque las fibras que participan al bajar la carga tiene que realizar el mismo trabajo y están obligadas a actuar con una mayor tensión. Esto puede provocar lesiones de las fibras musculares si se trabaja con sobrecargas muy grandes. En el trabajo dinámico de carácter excéntrico los movimientos se ejecutan a poca velocidad que implican grandes cargas en lo ligamentos y articulaciones, lo que constituye un peligro de lesión, es eficaz para el máximo estiramiento de los músculos que participan en movimientos inversos lo que permite desarrollar la fuerza y la velocidad. Con este tipo de trabajo el deportista es capaz de desarrollar habitualmente entre un 10% y un 35% más de fuerza que en el trabajo concéntrico.



 



            La longitud más adecuada para el desarrollo de la fuerza es la del músculo en reposo. En dicha posición, los filamentos de actina y de miosina están dispuestos de una manera tan favorable que se puede formar un gran número de puntos de unión y se genera una mayor tensión muscular (Revoredo Ramos y col., 2001).



 



Las fibras musculares rápidas y lentas son hipertrofiadas con una actividad crónica de resistencia con pesas. Los factores que más determinan la acción de hipertrofiar la fibra muscular dentro de un entrenamiento son: la intensidad, duración y la historia biológica del sujeto.



 



            La práctica de un determinado deporte (esquí en este estudio) durante 15 días y a baja intensidad no produce hipertrofia de ninguna fibra. El trabajo de resistencia ha de durar entre 2 y 5 meses, y a una intensidad de entre el 75% y 90% del VO2 máx. para que se produzcan hipertrofia en fibras selectivas rápidas y lentas. La duración de un entrenamiento que es requerido para producir hipertrofia de las fibras rápidas con entrenamiento de resistencias con pesas no está claro. Algunos autores creen que la hipertrofia debería evidenciarse tras 4 o 5 meses de entrenamiento, otros autores creen que se requiere más tiempo aún (Abernethy, P.J., 2002)



           



            En este estudio, en las primeras 8 semanas de entrenamiento de resistencia con pesas produjeron una hipertrofia significativa  de las fibras rápidas, aunque no de las fibras lentas en sujetos sin experiencia en entrenamientos de resistencia con pesas. Bylund y cols. (2001) demostraron que entre las semanas 8 a la 24 de entrenamiento de resistencia se produjo una hipertrofia selectiva de las fibras musculares rápidas.



 



            Por otra parte, el nivel proteico de las mitocondrias esta íntimamente relacionada con el tiempo en el que un sujeto puede soportar en un esfuerzo submáximo, por lo que no es sorprendente descubrir que una actividad crónica de resistencia incrementa el nivel de proteínas de las mitocondrias aumentando el tamaño y/o el número de las mitocondrias. Podemos deducir por lo tanto que el incremento del nivel proteico de las mitocondrias son mayores en las fibras musculares rápidas que en las lentas tras un entrenamiento, aunque el contenido de las mitocondrias de las fibras musculares lentas se vuelven mayores que el de las mitocondrias de las fibras musculares rápidas tras 24 semanas de entrenamiento de resistencia con pesas.



 



            La proteína mitocondrial es incrementada por la actividad crónica de resistencia, y esos incrementos son esenciales en la realización de un esfuerzo submáximo.



 



 



 



 



 



 



 



            Por otra parte, la respuesta hormonal aguda para entrenamientos de resistencia con pesas fueron similares entre la 10ª y 20ª sesión de entrenamiento de dicha cualidad. Sin embargo, Craig y cols. dijeron que ejercicios agudos que elevaron la GH (hormona de crecimiento) incrementaros tras 12 semanas de entrenamiento, pero los cambios no fueron significativos.



 



            Se puede decir que las concentraciones de hormonas y ejercicios profundos que elevan las hormonas no son modificados entre la 4º y 8º semana en un entrenamiento de 12 semanas de resistencia con pesas en hombres que han tenido experiencias anteriores de entrenamiento de resistencia con pesas (McCall, G.E. y cols., 1999).



 



            Este dato indica que el potencial de la GH de influenciar en la consecución de hipertrofia muscular en entrenamientos de resistencia con pesas en sujetos entrenados puede ser atribuido a  las elevaciones repetidas de la intensidad y volumen de los ejercicios  que realiza el sujeto.



 



            Existen otros estudios en los que se ha demostrado que el entrenamiento progresivo de resistencia con pesas en una rata modelo a la cual se le han aplicado entrenamientos similares y en proporción a los de los humanos de resistencia, es capaz de producir hipertrofia de un modo parecido al que lo hacen los seres humanos. El tiempo en conseguir hipertrofia que se propusieron en este estudio (8 semanas), el porcentaje por día  de aumento de masa corporal, el mantenimiento de una normalidad psicológica y biomecánica en las características del músculo, y la habilidad de adaptar este entrenamiento utilizando un protocolo que imita el entrenamiento de resistencia con pesas en humanos, hace de este modelo un objeto muy útil para estudiar los efectos de la adaptación muscular durante un entrenamiento progresivo de resistencia (Hornberger, T. A., 2004).



 



En otro estudio en el que hubo un entrenamiento con resistencias de 10-16 semanas se observa un aumento de 2 kg. de masa libre de grasa. Nos muestra que la hipertrofia muscular no se produce uniformemente por todas partes, sino que se produce a nivel individual o por regiones musculares (Abe T. y cols., 2004).



 



            En este estudio se examinaron cambios en la talla del músculo, arquitectura muscular y fuerza durante 5 semanas con un entrenamiento de resistencia y sprint/jump a atletas. Se observaron que las adaptaciones de la arquitectura muscular ocurren rápidamente como respuesta a los programas de entrenamiento que llevaron a cabo estos atletas. En el entrenamiento de velocidad se observaron que disminuía el ángulo de los fascículos musculares y aumentaba la longitud de estos fascículos. En cambio en el entrenamiento con resistencias se observa que el ángulo de los fascículos aumenta y que la longitud de éstos no variaba. Pero ambos tipos de adaptaciones musculares llevaron a un aumento del grosor muscular (Blazevich A. J., Gill N. D., Bronks R. y Newton R. U., 2003)



 



Por otra parte, pocos estudios han demostrado que la suplementación de proteínas produce efectos positivos en el músculo esquelético produciendo hipertrofia si se entrena en el mismo periodo de tiempo en el que se suplementa  con proteínas, pero la ingesta aminoácidos y carbohidratos producen un mayor balance proteico que la ingesta de proteínas solamente, por lo que produce más hipertrofia si se entrena a la vez que se suplementa con dichas sustancias. Este proceso no está del todo claro, pero se cree que crea un incremento del aminoácido intracelular y/o un incremento de la concentración de insulina circulante en la sangre.



                          



            Según Gibala M. J. (2000) se puede decir que la suplementación de creatina para un entrenamiento de resistencia con pesas puede crear incrementos en la fibra muscular comparado con un entrenamiento sin suplementación de dicha sustancia. Esta intervención (consumo de creatina) está especificada para recuperar fuerza e hipertrofia de la fibra muscular tras una atrofia muscular.



 



            Para finalizar, en el caso de los niños prepúberes, en un estudio realizado por Ara Royo I. y cols (2003) nos muestra que los niños que llevan a cabo al menos 3 horas de actividad física extraescolar no sólo presentan valores superiores de masa magra y masa muscular sino que al mismo tiempo tienen un nivel de condición física superior respecto a los niños sedentarios de la misma edad.



 



 CONCLUSIÓN



 



            Esta revisión bibliográfica se ha basado en la búsqueda de artículos sobre la hipertrofia.

Alto Rendimiento Deportivo
  La obesidad infantil 14-1-2006

LA OBESIDAD INFANTIL



 



INTRODUCCIÓN:



La obesidad se puede definir como una enfermedad en la que hay un exceso de grasa corporal, la mayoría de las veces, acumulada de forma crónica, lo cual afecta de manera adversa a la salud de la persona. Es la consecuencia de un aporte de energía, por medio de los alimentos, que supera el consumo de energía a través de la actividad física. Según la (Organización Mundial De la Salud [OMS], 1997)  la obesidad se había convertido en una epidemia global, lo que presentaba una seria amenaza a la salud publica, debido al aumento de problemas relacionados con la salud y la calidad de vida en estas personas.



            La sociedad actual se caracteriza por la hipocinesia, es decir, falta de movimiento, esto, junto a los malos hábitos en la alimentación conlleva a la aparición de la obesidad, entendida como “ la excesiva cantidad de grasa corporal y cuando el exceso de peso es mayor del treinta por ciento con relación a la talla”. (Balcarcel y Castañeda, 2004, p. 36).



Según estudios de Zayas y Chiong, (2001) la obesidad se ha incrementado de forma alarmante en los países desarrollados y en desarrollo y es una enfermedad que se ha visto notoriamente aumentada en la población infantil. Esto también lo reflejan los estudios de Gómez, F. (2003) “la obesidad en la niñez es la forma más común de patología de la nutrición en los países desarrollados, además de que su prevalencia esta aumentando progresivamente tanto en estos países como en los de transición.



Balcarcel y Castañeda, (2004). Demostraron que el 5-10% de los escolares de tercero de primaria son obesos; aspecto que coincide con el presente estudio, obteniendo un 5% de escolares obesos comprendidos entre ocho y nueve años.



 



OBESIDAD: CAUSAS Y RIEGOS PARA LA SALUD:



La vida sedentaria y la obesidad están vinculadas al desarrollo de diabetes mediante la insensibilización de la insulina, el ejercicio aumenta la sensibilidad de la insulina y aumenta el consumo calórico. (Martin, 2003).



La obesidad puede acarrear otras enfermedades como la diabetes, afecciones del corazón, problemas respiratorios, ortopédicos(cadera, rodilla columna y tobillo) y traumatológicos y a todo esto se le suma el aspecto psíquico ya que los niños obesos se encuentran discriminado por los demás niños de la clase y no puede jugar con la misma agilidad que el resto, todo esto implica un serio estorbo para el desarrollo social del niño con problemas de adaptación, baja autoestima y cuadros de depresión, como el exceso de colesterol debiéndose a los malos hábitos alimenticios y a la disminución de la actividad física y también a las características de la actual vida moderna y las numerosas alternativas de entretenimiento que ella ofrece, navegar por Internet, videojuegos, televisión como demuestran los estudios de Oded Bar-Or (2000)” Se observa una fuerte relación entre el predominio de la obesidad juvenil y el grado de mirar de la TV” y también los estudios de Crespo (2003) “las explicaciones para la creciente obesidad de ejercicio y actividad física ocupacional y recreacional y un aumento de la forma de vida sedentaria incluyendo ver la televisión que se relaciona directamente con el producto de la obesidad.”. En la misma línea nos encontramos estudios que dicen que los adolescentes españoles han aumentado su talla y peso en los últimos quince años, siendo las causas principales que lo han producido: el cambio en la alimentación, el estilo de vida urbana y las modificaciones en la utilización del tiempo libre. (Enkind, 1998, citado en Aranceta, Delgado y Serra, 2004). El aumento en la prevalencia de la obesidad en la mayoría de los países se ha producido en forma paralela al aumento del sedentarismo, estimándose a esta como un fenómeno de causa efecto.



            Los niños obesos tienen más posibilidades de ser adultos obesos y desarrollar enfermedades cardiovasculares que es una de las principales causas de muerte en nuestro país, como indica en su estudio (Elvira,  2002):



 



 



“Muchas de las complicaciones metabólicas y cardiovasculares y algunas formas de cáncer asociadas con la obesidad del adulto tienen su comienzo en la infancia y la comprensión de las relaciones entre la obesidad del niño y el adolescente y la del adulto es valiosa para tratar de implementar medidas adecuadas para su tratamiento y prevención” .



Los niños obesos tienen más posibilidades de sufrir trastornos cardiacos que los que tienen peso normal. (Martínez, 2001).



Cuanto antes se detecte esta enfermedad en el niño habrá más posibilidades de evitar un mayor grado de obesidad, por lo que es importante que los padres se preocupen del aumento de peso y sea más difícil de solucionar,  motivando por parte de la familia así como apoyo y entregar estímulos positivos. Para ayudar a los niños con esta patología debemos examinar los diferentes factores que pueden provocarla: psicológico, hormonales, nutricionales y falta de actividad física; debiendo realizar un diagnóstico siendo esto un elemento central en éxito de la lucha contra la obesidad porque permite aclarar cuales son las posibles causas del problema.



 



OBESIDAD: ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA:



Según el estudio SEEDO (2000), “El 13,9% de niños y jóvenes en España (2-24 años) son obesos y el 26.3% tienen sobrepeso. Entre los 6 y los 12 años hay un 16.1 de obesos”. En este mismo sentido Klem, M. (1997) sostiene que reducir un 10% la ingesta calórica de grasas puede aumentar significativamente el desequilibrio en el balance energético y favorecer la perdida y mantenimiento posterior del peso a largo plazo.



Ross (2000) demostró  en 12 semanas la reducción de  peso a través de ejercicio físico  supervisado durante 60min durante tres días a la semana y sin modificar hábitos alimenticios.



    Podemos decir que los hábitos de la alimentación de nuestros alumnos son olvidados tanto por docentes como padres, madres y abuelos, siendo conocido por todos la recomendación de hacer una dieta  y es en sus primeros años de vida, sobre todo en edad escolar, donde tiene una mayor importancia ya que nos acompañaran en la vida adulta ya que es donde más se puede incidir en estas edades, puesto que hay mas posibilidades de corregir conductas alimentarias y estilos de vida alterados.  El contexto familiar del niño tiene la máxima importancia ya que puede estimularlo en demasía en el consumo de comida llegando a ser un niño obeso por habituación.



 Según Soto (2003), el niño en edad escolar debe recibir una alimentación equilibrada, es decir, bien combinada en calidad y cantidad.



En estas edades no se puede utilizar medicamentos absorbedores de grasas porque eliminan vitaminas esenciales o inhibidores en el apetito ya que sus efectos en el crecimiento no están determinados.



Según Muñoz (2003) las dietas no deben ser demasiados hipercalóricas en estas edades por que favorece el desarrollo de dicha enfermedad ya que el niño no es capaz de gastar todo el aporte energético que los alimentos le proporciona.



 National Heart, Lung and Blood Institute (1998), recomienda la reducción del consumo de grasa diaria no exceda del 30% de la ingesta calórica diaria. En este mismo sentido se ha demostrado que la dieta no debería comportar disminuciones del contenido superior a las 500 Kcal. como indica en su estudio (Marcos y Moreno,  2001).



Según el (American Collegue of sports Medicine [ACSM],  2001), “El objetivo principal de los programas de pérdida de peso debe centrarse en la modificación de hábitos erróneos de alimentación e inactividad física”.



            Para una mejora en la educación alimenticia de nuestros niños se debe contar con diferentes especialistas entre los que se encuentra los endocrinólogos, nutricionistas, psicólogos y un educador físico, los cuales diseñaran un plan de trabajo integral, teniendo en cuenta la importancia de la participación del niño en todo proceso, de forma personalizada con el fin de evitar el desarrollo y las consecuencias de esta patología. La respuesta a este tratamiento no obtiene resultados rápidos, de ahí que la implicación y apoyo al niño sea fundamental. Es muy importante conocer el estado nutricional del individuo, entendido como la relación existente entre el aporte nutricional y las demandas nutritivas (Martínez,  2000).



Una forma para determinar el alcance del problema de peso es realizar una evaluación al niño a través del índice de masa corporal o IMC, este índice correlaciona el peso con la superficie corporal a partir de la altura.



IMC = Peso / Talla2



 



 



Tabla 1. Clasificación del sobrepeso en función IMC.



 























































IMC (Kg./ m)



Descripción OMS



Descripción popular



< 18.5



Bajo peso



Delgado



18.5- 24.9



-



Normal, aceptable



25.0- 29.9



Sobrepeso grado 1



Sobrepeso



30.0



Sobrepeso grado 2



Obesidad



> 40



Sobrepeso grado 3



Obesidad Mórbida.



 



 



 



               Según Muñoz (2003) la importancia de tratar la obesidad escolar radica en que tiende a volverse crónica con el tiempo, se fijan los malos hábitos y se refuerza la autoimagen de obeso, transformando a los niños en pacientes precoces.



 



CONCLUSIONES:



La obesidad se está convirtiendo en uno de los principales problemas y enfermedades de los países desarrollados debido a la mala alimentación sumado con el alto grado de sedentarismo que se está produciendo en estas edades infantiles.



Esta enfermedad es más que un problema estético, ya que conlleva ciertos riesgos de salud sobre las personas que lo padecen, y es un problema muy grave que hay que combatir, ya que algunas personas que se creen que no lo es.



Todo esto sumado a los pocos hábitos saludables que se dan en las familias de hoy en día debido a la falta de tiempo y las comodidades añadidas a nuestra vida, hace muy difícil que se pueda combatir este problema.



Las causas principales de esta enfermedad es debido a:



·                 Conducta alimentaria. Iniciada por el apetito y finalizada con la sensación de saciedad. Los factores alimentarios que influyen directamente en la generación de la obesidad están relacionados con la velocidad de alimentación (cuanto más rápido coma, más probabilidad de aumentar el peso), el hecho de comer en exceso aún después de haber alcanzado la saciedad.



·                 Consumo de energía, es decir, gasto de energía. Cuando el gasto (generado por los procesos metabólicos basales, en reposo, más la energía consumida en la actividad diaria) es inferior al ingreso, se produce un exceso que es acumulado en forma de grasas



·                 Factores hereditarios: Se ha demostrado una cierta relación familiar. El riesgo de llegar a ser obeso cuando los miembros de la familia son obesos es del 27.5% para el varón y del 21.2% para la mujer. Habiéndose identificado el gen que codifica la obesidad en el cromosoma 6, denominado gen ob.



·                 Factores Hormonales. Donde intervienen hormonas tales como: Insulina (suele encontrarse elevada), Hormona del crecimiento (puede encontrarse disminuida), leptina (puede estar disminuida), hormonas esteroideas y las hormonas tiroideas.



·                 Factores Psicosociales y ambientales. El comer en exceso puede representar una dinámica familiar alterada. Los padres tienden a sobrealimentar a sus hijos como una forma de disipar sus culpas, como expresión de sus propias necesidades no satisfechas o como manifestación deformada de cariño. Las madres obesas tienden a servir raciones mayores que las madres no obesas y a esto se une la regla común de que el niño debe acabarse forzosamente todo lo que se sirva en el plato. La obesidad y la hipoactividad pueden surgir de estrés o duelo por ruptura de la unidad familiar, presiones o fracasos escolares o laborales.



  



Así como los principales problemas que acarrea la obesidad pueden ser:



·                 Diabetes



·                 Insuficiencia cardiaca



·                 Hipotiroidismo



Como también los siguientes problemas de tipo social y consecuencias de orden psíquico:



·                 Problemas familiares



·                 Censura de los hermanos y amigos



·                 Rechazo por los compañeros de clase



·                 Pobre desempeño de actividades deportivas



·                 Baja autoestima



 



Todo esto se agrava mucho más en estas edades infantiles, ya que los niños necesitan más protección y contención por parte de su familia, siendo más vulnerables psicológicamente sobre el problema de la obesidad.



La obesidad es una enfermedad que no se puede tratar con cualquier tipo de dietas ni tratamientos sin base científica, porque se produce el efecto "yo-yo", baja de peso y lo sube fácilmente, alterando lo que es el organismo y cambiándole incluso el metabolismo.



Para el tratamiento esta enfermedad tiene que haber dos pilares muy importantes, la dieta  y el ejercicio físico, en la que los licenciados intervenimos, aparte de una modificación del estilo de vida y tratamiento del medico según la patología. A todo esto se le suma un buen equilibrio con la ayuda de la familia, perseverancia, mucho tiempo, esfuerzo y quererse mucho a si mismo.



 



A parte de todo es necesaria una mayor difusión del problema, para permitir a la población tomar conciencia de éste y promover estrategias para disminuir su magnitud, aunque sea difícil debido a que influyen muchos factores como medios de comunicación, empresas multinacionales, etc.…



Para terminar podemos decir que la obesidad puede ser debida a muchas causas, pudiéndose dar varias a la vez; se reconocen por factores genéticos, fisiológicos, patológicos y ambientales, siendo una patología genético ambiental, en donde los factores ambientales y sociales son fundamentales para su expresión y a la larga puede causar muchos problemas de salud pudiendo incluso llevar a enfermedades crónicas y mortales. 



 



BIBLIOGRAFÍA



ACSM Position Stand on the Appropriate Intervention Strategies for Weight Regain For                                                         adults (2001).   Med. Sci. Sports Exerc, Vol. 33, No. 12. pp. 2145.



Balcarcel, G. y Castañeda, F. (2004). Sobrepeso y obesidad. Disponible en:                        http://www.geocities.com / drsierra/ bariatria. html.



 



Crespo, C.J. (2003). Obesity in the United States. The Physician and Sportsmedicine - Vol 31 - No. 11 – November 2003.



Elvira, B. (2002). Obesidad infantil y adolescente: un desafío para la prevención. Página 1. Archivo Argentina pediatría 2002; 100(5) / 355.



Enkind, J. (1998-2000), citado en Aranceta, J., Delgado, A. y Serra, L. (2004). Los adolescentes españoles han aumentado la talla en casi diez centímetros y el peso en nueve kilogramos. Congreso Bilbao.



Gómez, F. (2003). Patrones de dietas y actividad física en la patogénesis de la obesidad en el escolar urbano. Servicio de nutrición, Hospital infantil de México D.F., México.



Klem, M.L. (1997). Adescriptive successful at long-term maintenance of substantial weight loss. Am. J. Clin. Nutr. 66:238-246.



Marcos, J.F. y Moreno, B (2001). Sobrepeso y obesidad. Problemas solucionables. Archivos de medicina del deporte. 17(82), 2001, pp. 151.



Martínez, A. (2000). Fundamentos teórico prácticos de nutrición y dietética. Madrid: Mc Graw- Hill.



Martinez, G.(2001). Niños obesos y problemas cardiacos. Disponible en: http://www. nuevoshorizonte.net.



Muñoz, M. (2003). Tratamiento de un niño obeso. Revista Digital Clínica Alemana, 2, 23-30.



 



National Heart, Lung and Blood Institute (1998). Clinical guidelines on the identification, evaluation, and treatment of overweight and obesity in adult: the evidence report. Obes. Res. 6(Suppl. 2): 51s-209S,1998.



Ondasalud (2003). Niños obesos y problemas cardiacos. Extraído el 20 de Agosto, 2005, de http //:www.ondasalud.com /edicion/noticia/0,2458,20868,00.html.



Oded Bar-Or, (2000). Juvenile Obesity, Physical Activity, and Lifestyle Changes. The Physician and Sportmedicine - Vol 28 - no. 11 - November 2000.



 



Ross, R. (200). Reduction in obesity and related comorbid conditions after diet-induced  weight loss or exercise- induced weight loss in men: a randomized, controlled trial. Ann. Intern. 133:92- 103.



Saavedra, C. y Diaz, E (2000). Actividad física, condición física y obesidad. Ed. SAOTA.



SEEDO (2000).Prevalencia de la obesidad en España. Med Clin (Barcelona) 2003; 120: 608-12.



Silink, M.(2003). Obesidad, diabetes e infancia. Disponible en: http//www. diabetesvoice.org/search/es/?t=18.



Soto, P. (2003). La Alimentación en edad escolar. Revista digital Investigación y Educación, 40, 18-20.



Zaya, M. (2001). Obesidad en la infancia: Diagnostico y Tratamiento. Revista digital de Investigación y Educación, 30, 24-26.