EDICTO DE TESALÓNICA
"Queremos
que todos los pueblos situados bajo la dulce autoridad de nuestra clemencia
vivan en la fe que el santo apóstol Pedro transmitió a los romanos (...)
Decretamos que sólo tendrán derecho a decirse cristianos católicos los que se
sometan a esta ley, y que todos los demás son locos e insensatos sobre los que
pesará la vergüenza de la herejía. Serán objeto en primer lugar de la
venganza divina, para ser luego castigados por nosotros según la decisión que
nos ha inspirado el cielo."
(Código
Teodosiano, XIV, 1, 2).