| Sociedad, Cultura y Religión |
CURRÍCULO BACHILLETARO COMISIÓN EPISCOPAL DE ENSEÑANZA Y RELIGIÓN Introducción La Ley Orgánica de Calidad de la Educación, 10/2002 de 23 de diciembre, establece el derecho del alumno a recibir una formación integral que contribuya al pleno desarrollo de la personalidad. A su vez, la ley confiere a la enseñanza de las religiones el tratamiento académico que les corresponde por su importancia para una educación plena, y lo hace conforme a lo previsto en la Constitución española (art. 27.2 y 3), y en los Acuerdos suscritos al respecto por el Estado español. La ley así corrobora la relevancia del fenómeno religioso y de sus manifestaciones en la cultura de los pueblos, teniendo en cuenta que los padres tienen derecho a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones (art. 27.3 de la Constitución española). Todo ello se concreta en la creación del área de Sociedad, Cultura y Religión con dos opciones de desarrollo: una confesional y otra no confesional. En este marco, la enseñanza de la religión y moral católica se presenta como opción confesional católica que hace posible, junto a otras opciones, la formación plena del alumno. La enseñanza religiosa contribuye a la calidad de la educación que preconiza la LOCE desde la propuesta y desarrollo de unos conocimientos, valores y actitudes que conforman su propio currículo. La opción confesional católica lo hace desarrollando especialmente la capacidad trascendente del alumno, facilitándole una propuesta de sentido último para su vida e iluminando el fundamento de aquellos valores comunes que hacen posible una convivencia libre, pacífica y solidaria. No podría existir una formación integral y, por tanto, una educación de calidad, si no se desarrollasen todas las capacidades inherentes al ser humano, entre las cuales se encuentra constitutivamente la capacidad transcedente. Esta capacidad básica del individuo, adquiere su auténtico cumplimiento en la búsqueda del sentido último de la vida. Enraizada en lo más profundo del ser, el alumno va descubriéndola ‑teniendo en cuenta los niveles de aprendizaje propios de cada edad‑ en las manifestaciones religiosas y culturales de su entorno, en el progreso y humanización del propio ser humano, en los lenguajes de la Biblia, en los modelos cristianos de referencia y, particularmente, en la persona de Jesucristo y su presencia en la comunidad cristiana. La formación religiosa y moral católica cuenta con una larga tradición en el sistema educativo español y, respondiendo a razones profundas de la institución escolar y a derechos humanos reconocidos por la Constitución española, está garantizada actualmente por el Acuerdo suscrito entre el Estado español y la Santa Sede sobre Enseñanza y Asuntos Culturales, firmado el 3 de enero de 1979, en el cual se establecen los principios que hacen posible las garantías constitucionales. El currículo de la opción confesional católica es una síntesis básica y global del mensaje cristiano, adecuada a la edad del alumno, a las exigencias epistemológicas de la materia, a las expresiones culturales del entorno y a las demandas didácticas del sistema educativo. Junto con las otras opciones del área de Sociedad, Cultura y Religión, se enmarca en un contexto histórico y social, incluye parte del gran acervo cultural y artístico que emana de la fe católica y de otras confesiones, y posibilita el análisis comparado de los contenidos y líneas básicas de las grandes religiones vigentes. El área de Sociedad, Cultura y Religión contempla el fenómeno religioso en sus distintas dimensiones. La opción confesional católica aporta su propia perspectiva de las mismas: La dimensión cultural e histórica está presente en la enseñanza religiosa, dado que el patrimonio cultural, histórico y antropológico-axiológico que gran parte de las sociedades reciben del pasado está vertebrado por contenidos religiosos. En este sentido, la Religión católica ha dado sus frutos en el arte, en los sistemas de significación moral, en la creación popular y en la acción social. Por ello, el currículo de la opción confesional católica enseña la incidencia que el cristianismo ‑en sus contenidos doctrinales y sus formas históricas‑ ha tenido y tiene en la cultura española y europea. La dimensión humanizadora de la opción confesional católica constituye una aportación eficaz en la maduración de la personalidad integral del alumno, enraizando los mismos objetivos del sistema educativo en un núcleo referencial de ideas, valores y creencias que permiten al alumno dar respuesta a sus interrogantes más radicales, haciendo a su vez posible la formación de hombres y mujeres conscientes, críticos, libres y creadores. La formación religiosa católica aporta de esta manera una cosmovisión que hace posible la apertura hacia el fundamento y el sentido último de la vida y, por tanto, al sentido de la ciencia, de la cultura y de la identidad misma de la persona humana. Se trata de afrontar las grandes preguntas que el alumno se plantea y ayudarle a encontrar las respuestas que podrá asumir como opción libre y personal. Es finalidad de la escuela que los alumnos logren su desarrollo personal; lo que no es posible sin una conveniente fundamentación y orientación hacia un significado último y global de la existencia. La dimensión ético-moral explicita las exigencias morales que conlleva el mensaje cristiano. En la opción confesional católica se ofrece una determinada manera de ver la vida, en cuya base se encuentra un concepto de hombre, un núcleo referencial de ideas y creencias, y la propuesta de una escala de principios y valores. La enseñanza religiosa católica expone, fundamenta y jerarquiza los valores y virtudes capaces de educar la dimensión moral y social de la personalidad del alumno, en orden a hacer posible la maduración en la responsabilidad, el ejercicio de la solidaridad y de la caridad. Todo ello, como expresión coherente del conocimiento de Dios revelado en Jesucristo. La opción confesional católica se presenta en el ámbito académico, en su estructura epistemológica o disciplinar, con el carácter científico con el que, en la cultura universitaria, se abordan las ciencias de la religión y la teología. Sus contenidos son saberes con una fundamentación y una metodología científica propia, implantados con rigor y tradición en los Estados de nuestro entorno cultural. Su estatuto epistemológico original entra en confrontación y diálogo con aquellos otros tipos de saberes propios de esta etapa. La opción confesional católica en el Bachillerato tiene como finalidad básica proporcionar a los alumnos que han optado por ella la síntesis del mensaje cristiano que hace posible una fundamentación de su formación religiosa, y proporciona unos principios, valores y actitudes que favorecen su maduración personal. Teniendo como eje la dignidad de la persona, la lógica de la fe lleva al compromiso en favor de la promoción humana, la libertad, la justicia, la paz y la fraternidad, sustentadas en el amor. Los alumnos tendrán la oportunidad de aprender que Jesucristo es el fundamento de la moral cristiana sobre el amor y la convivencia. La opción confesional católica en este tramo educativo, en cuanto a su estructura epistemológica, se atiene al carácter científico con el que se abordan las Ciencias de la Religión. Los objetivos, contenidos y metodología teológica no sólo son adecuados al currículo del Bachillerato, sino que ofrecen la posibilidad de una fecunda interrelación con los propios de otros saberes de dicho currículo. Es más, el diálogo con la cultura es otra gran finalidad de esta etapa, la cual presenta así, de modo integrado, la propuesta del mensaje cristiano en la resolución de problemas y respuestas a interrogantes que el mundo de hoy plantea a los alumnos. En los Programas de Iniciación Profesional, la enseñanza religiosa aporta en especial el sentido cristiano y humano del trabajo, así como la clarificación de derechos y deberes en las relaciones con los distintos ámbitos del mundo laboral, y en cada una de las especialidades a las que pretenda acceder el alumno, de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia. Objetivos El aprendizaje de esta materia ha de contribuir a que los/las alumnos/as desarrollen las siguientes capacidades: 1. Reconocer la importancia y universalidad del fenómeno religioso en las diferentes culturas, en particular del cristianismo. 2. Sintetizar los contenidos fundamentales del mensaje cristiano desde las fuentes bíblicas y doctrinales de la Iglesia. 3. Descubrir el sentido de la dignidad del ser humano, partiendo de su creación, el valor de su vida y su transcendencia. 4. Analizar la relación de la fe con la cultura actual, valorando su aportación mutua. 5. Conocer los elementos básicos de la Doctrina Social de la Iglesia católica, para interpretar a su luz la realidad socio-económica del mundo. 6. Reconocer los contenidos éticos del mensaje cristiano y saberlos aplicar en la construcción de la sociedad. 7. Analizar los valores del cristianismo, contrastándolos con los valores de los humanismos de nuestro tiempo. 8. Adquirir una actitud de respeto y valoración hacia las personas de diversa cultura e ideología, a fin de construir mediante el diálogo una convivencia en paz y concordia. 9. Identificar cómo la fe se manifiesta en el arte religioso de nuestro tiempo. 10. Descubrir el significado profundo de la actividad humana, como manifestación de la propia dignidad, aplicando los criterios cristianos a la actividad laboral. Contenidos 1. Dimensión religiosa del hombre y sus distintas expresiones. Las religiones en la Constitución española. 2. La expresión de la experiencia de Dios en los distintos lenguajes de hoy. Sentido de la transcendencia. 3. Las grandes religiones monoteístas y el cristianismo en la actualidad. 4. Humanismos actuales de inspiración no cristiana. Laicismo y “religión civil”. Nuevas formas de religiosidad hoy. 5. Estudio comparado de las distintas posturas ante Dios. La increencia y sus formas. La fe ante el ateísmo, el agnosticismo y la indiferencia. 6. El humanismo cristiano como respuesta al sentido de la vida: grandes pensadores cristianos. 7. La aportación de la fe a los planteamientos que, en el mundo actual, hacen la ciencia y la técnica sobre la persona humana. La libertad y la responsabilidad. 8. El sentido transcendente y el sentido cristiano en las artes plásticas. El arte como pedagogía de la fe. 9. El fenómeno religioso y su presencia en los medios de comunicación social. La tolerancia, la libertad y la pluralidad religiosa. 10. Jesucristo, Dios y hombre, por su misterio pascual realiza el proyecto divino de salvación. El hombre nuevo, que nace del amor de Dios, coopera y se integra en el Reino de Dios. 11. La plenitud de la Salvación realizada y ofrecida por Jesucristo, y la vida eterna. Posiciones actuales sobre el más allá. 12. La respuesta del hombre a la oferta salvadora de Dios. El seguimiento de Jesucristo. La fe y el amor. 13. El compromiso en la vida cristiana. El voluntariado en la Iglesia y en otras instituciones. 14. La Iglesia y la sociedad: los católicos en la vida pública. Política y religión. Libertad religiosa. Tolerancia y pluralismo. Las relaciones Iglesia-Estado. 15. Principios y fundamentos de la Doctrina Social de la Iglesia. Encíclicas sociales. Aplicaciones al mundo del trabajo. Derechos y deberes. 16. La fe cristiana y la ética. La conexión entre ética pública y ética privada. Cuestiones morales de actualidad y respuesta cristiana. 17. El Reino de Dios, presente ya, llegará a su plenitud. Fundamentación humana y evangélica de la construcción de la paz, y de la civilización del amor. Criterios de evaluación 1. Elaborar una síntesis actualizada de los contenidos esenciales de la fe cristiana. 2. Razonar la respuesta que las religiones y humanismos han dado a la cuestión sobre el hombre y el sentido de su vida, y la respuesta que da la fe católica. 3. Detectar los valores y contravalores presentes en la sociedad actual, describir las fuentes fundamentales de la moral cristiana y analizar las dificultades que plantea actualmente el obrar según el Evangelio. 4. Describir un acontecimiento y/o un problema social relevante, obteniendo información sobre él a partir de los medios de comunicación social, y valorarlo a la luz de los criterios morales cristianos. 5. Explicar el sentido religioso de algunas manifestaciones artísticas y culturales. 6. Mostrar la presencia del Credo de la Iglesia en algunas manifestaciones artísticas y culturales. 7. Relacionar la situación del hombre actual y su cultura con una visión cristiana del mundo. 8. Aplicar a las relaciones laborales los principios cristianos que fundamentan la dignidad, la libertad y los derechos-deberes en el mundo del trabajo. Optimizado para IExplorer 800x600 - © Copyright, Conferencia Episcopal Española |