El enigma del silencio cósmico

 

EL ENIGMA DEL SILECIO CÓSMICO

¿SOMOS UNA ESPECIE MILAGROSA VIVIENDO EN UN PLANETA MILAGROSO?

 

Nuestro planeta es realmente raro. Es raro por que orbita en una estrella también rara por sus características. Nuestro planeta es raro por que posee un satélite anormalmente grande, por que posee una cantidad de agua y una atmósfera justa para equilibrar la temperatura. Nuestro planeta es raro por muchos motivos físicos, pero la principal característica que tiene la Tierra es que, contra toda probabilidad, ha aparecido una especie inteligente que con el tiempo ha llegado a crear una civilización tecnológica.

Cuenta Luis Ruiz de Gopegui en su libro Mensajeros Cósmicos que en el año 1975 se encontró con el profesor Juan Oró ( de la Universidad de Houston) en un viaje en avión y le contó que había dado una conferencia en Madrid y a continuación otra en Barcelona. En la primera había utilizado la formula de Drake para convencer a la audiencia de que en la galaxia había al menos 100.000 civilizaciones. En la segunda conferencia y utilizando la misma formula pero con otras hipótesis había convencido a la audiencia de que nosotros eramos la única civilización en la galaxia. Esta anécdota demuestra lo flexible que resulta dicha formula. Según cómo hagamos las conjeturas podemos obtener cualquier resultado.

Luis Ruiz de Gopegui.


Si esta es la base matemática de la hipótesis SETI, ¿qué credibilidad ofrece esta hipótesis?

¿Cómo podemos calcular los planetas donde la vida evoluciona hasta crear seres con inteligencia?
¿Cómo podemos calcular el número de planetas en donde la vida inteligente evoluciona hasta una civilización tecnológica?
¿Cómo podemos calcular la duración de una civilización tecnológica?


No hay forma de calcular esto mas que es haciendo especulaciónes. Estos factores dependen, además de las leyes de la naturaleza, del azar y por lo tanto es absurdo dar una cifra concreta.

El silencio cósmico no demuestra que nosotros seamos los únicos, pero si pone de manifiesto que las civilizaciones, en el caso de que existan, no son tan abundantes como dicen algunos. Tal vez de deba a que la nuestra sea la única civilización tecnológica que hay actualmente en la galaxia. Otros prefieren pensar que puede deberse a falta de suerte en la sintonía de la radio u otras cuestiones técnicas.


Para los escépticos la explicación hay que buscarla en la biología.

La evolución simplemente abre el abanico de la diversidad pero sin ningún plan predeterminado. Como señaló el biólogo de Harvard Stephen Jay Gould ¨es un error creer que la evolución conduce inevitablemente hacia un perfeccionamiento de la vida¨.

Stephen Jay Gould.


Uno de los grandes descubrimientos de la biología moderna es que la supervivencia de las especies no esta vinculada solamente a su superioridad o capacidad de adaptación (teoría de Darwin). El factor suerte juega un papel importantísimo en la historia de la vida. Muchas especies muy bien adaptadas han desaparecido por catástrofes naturales y otras han sobrevivido a esas mismas catástrofes no por ser mejores, sino por suerte.
La aparición de nuestra especie se debe a una largísima cadena de circunstancias fortuitas y no por que la complejidad de la vida conduzca a una especie inteligente. Esta era la idea rompe con la antigua creencia de que nosotros somos producto del constante progreso de la evolución.


Durante la explosión cámbrica el reino animal produjo medio centenar de linajes o grupos morfológicos distintos de animales. Los vertebrados pertenecen al filum "cordados", que esta incluido en el grupo llamado "deuteróstomos". Este grupo es uno de los 25 que componen el subreino "bilateria". Los otros 24 son formas de vida mas "elementales" como los artrópodos ( arañas, cangrejos ), moluscos ( calamar, caracol ), anélidos ( gusanos ), etc. Todos los filums que ahora existen aparecieron en la explosión cámbrica y, posteriormente, ya no aparecieron nuevos filums. Tras las extinciones en masa aparecieron nuevas familias pero nunca nuevos filums.
Fue una gran suerte que en aquella explosión de vida, hace unos 550 millones de años, apareciera la rama de los vertebrados y que una de las 9 ramas ( clases ) que brotaron de esta fuera la de los mamíferos. Fue también una gran suerte que apareciera el orden de los primates entre los casi 40 ordenes que brotaron de la clase mamíferos y que toda esta sucesión de ramas y ramitas sobrevivieran a todas las extinciones.
Si no fuera por esta larga cadena de hechos afortunados nosotros no existiríamos.

Si el azar hubiera frustrado la aparición de los vertebrados (peces, anfibios, reptiles, aves, mamíferos) la vida en la Tierra estaría representada por un amplio abanico de formas: por ejemplo, nos quedarían aun 950.000 especies de insectos, 75.000 de arácnidos, 40.000 de crustáceos, 70.000 de moluscos, 12.000 de anélidos, 10.000 de esponjas, etc.

Incluso si el reino animal no existiese el abanico de la vida sería todavía amplísimo: 270.000 especies de plantas, 80.000 de protistas (algas, diatomeas, etc.), 72.000 de hongos y 4000 de eubacterias. Y esto es solo una parte de todas las especies que existen en la actualidad.

 

 

 

Suponer que, allí donde se desarrolla vida, esta evoluciona hasta crear una especie inteligente es un gran error. La rápida aparición de la vida en nuestro planeta contrasta con la parsimonia de su posterior evolución. Desde la aparición de las primeras bacterias anaerobias, hace 3800 millones de años, hasta la aparición de los seres pluricelulares, hace 800 millones de años, es decir, durante 3000 millones de años, solo se produjeron 3 avances importantes en la evolución: la fotosíntesis (hace unos 2500 m. de años), la respiración celular aeróbica (hace 2000 m. de años) y las células eucariotas ( hace unos 1400 m. de años). Durante ese tiempo la Tierra osciló entre los margenes de un efecto invernadero abrasador y una glaciación permanente.
Según la opinión de los mas prestigiosos biólogos nuestra especie no es una necesidad de la evolución sino, simplemente, un producto de la casualidad.

El gran cuello de botella de toda la hipótesis SETI esta en biología evolutiva.
Es muy posible que existan muchas estrellas como la nuestra, con sistemas planetarios, con planetas aptos para la vida, con planetas en donde se ha desarrollado una vida compleja, etc...
Pero lo realmente difícil es que la evolución de las especies produzca un ser como nosotros.
Nuestra especie es una especie rara, extraordinaria y muy improbable de repetirse.

Pueden existir animales con una cierta inteligencia pero el hecho de tener inteligencia no garantiza que se llegue a crear una civilización tecnológica. Hay muchos animales con un notable grado de inteligencia y que jamás han creado una civilización tecnológica como por ejemplo los pulpos, los delfines, los ratones o cualquiera de las muchas especies de primates.
La vida evoluciona solo lo necesario para adaptarse a la competencia de otros seres vivos o a los cambios ambientales. La naturaleza no crea seres o atributos pensando en futuras necesidades.
Por eso resulta extraño la aparición de una especie con una inteligencia capaz de fabricar microchips.

El purgatorius es el mas antiguo primate que se conoce, vivió en el cretáceo y fue por lo tanto contemporaneo de los últimos dinosaurios.
Esta especie fue una de las que sobrevivieron a la gran catástrofe ocurrida hace 65 millones de años. Si esta especie no hubiera dejado descendencia su rama evolutiva se habría cortado y por lo tanto ahora no existirían primates, ni monos ,ni homo sapiens, ni civilización alguna.
Hay quien piensa que si los dinosaurios no hubieran tenido ese final trágico en la Tierra reinaría ahora un descendiente de reptil y no un primate, sin embargo no parece que, momentos antes de caer el meteorito, los dinosaurios estuvieran a punto de descubrir el transistor.
Hay una realidad que se ignora frecuentemente: los organismos complejos tienen mucha mas probabilidad de extinguirse que los mas simples.

 

Dibujo del purgatorius.

 

La aparición de los homínidos se debió, como sucede con todas las especies, a causas fortuitas.
En este caso fue un accidente geológico en una zona de Africa llamada ¨el valle del Rift¨ lo que desencadenó la aparición de ¨monos bípedos¨ . La reducción de la selva húmeda debido a un cambio climático estimuló a algunos primates a bajar de los arboles y buscar comida por la sabana. Un acontecimiento que, en absoluto, podemos decir que era previsible.

Hay tres hitos principales en la evolución humana: el bipedismo, el incremento del volumen del cerebro y el lenguaje.
Biólogos y paleontólogos coinciden en decir que el bipedismo es un hecho insólito en el mundo animal. Esta adaptación nos liberó las dos extremidades superiores y dejó las manos libres para manipular y fabricar herramientas y otros objetos obteniendo así una importante ventaja evolutiva.
¿Por qué si el bipedismo es tan ventajoso no se ha repetido en otras especies de primates?


Hace unos 5 millones de años algunos primates cambiaron el hábitat selvático por las praderas. Andaban erguidos y esto les daba una cierta ventaja para desenvolverse por los espacios abiertos, se desplazaban con mayor eficacia, podían transportar objetos y soportaban mejor los calores. Lo único que no se ve claro es cómo fueron capaces de defenderse de los grandes depredadores: los felinos.
Los primates están protegidos viviendo en los árboles, pero en la sabana son presa fácil de los felinos. Sus posibilidades de sobrevivir son nulas salvo que corran mas que sus perseguidores.

La única explicación a esta milagrosa supervivencia sería que estos primitivos bípedos manejaban rudimentarios bastones o palos a modo de armas y que les permitió defenderse de los ataques de las fieras.
Por consiguiente cuando aquellos primates salieron a la sabana eran ya bípedos y además tenían una capacidad para agarrar objetos con las manos superior a la que tienen otras especies.

La causa por la que nuestros ancestros pudieron manejar palos y empezar a fabricar herramientas está en una afortunada mutación en la morfología de la mano. Simplemente un dedo pulgar mas largo y oponible les permitió hacer una cosa que el resto de los primates no podían: hacer pinza.
Los chimpancés también utilizan palos para defenderse pero con una eficacia o destreza muy inferior a la de los humanos. Su mano esta adaptada para agarrarse a las ramas de los árboles, además, se precisa una adaptación del codo, cadera y pies para conseguir una buena destreza en el golpeo.

El pulgar permitió que los monos bípedos sobrevivieran en la sabana. El bipedismo favorecieó el desarrollo del cerebro pero hizo falta una cuarta mutación en la adaptación de la laringe para alcanzar ese nivel que nos diferencia de cualquier otra especie: un lenguaje rico en sonidos.
La mutación en la laringe permitió la emisión de una amplia variedad de sonidos lo que abrió el camino de las comunicaciones en el hombre moderno. Esto pudo comenzar hace unos 150.000 años.
El desarrollo del lenguaje realimentó el desarrollo de la inteligencia y viceversa y abrió el camino hacia la civilización.


En los últimos 3 millones de años el cerebro de los homínidos se triplicó. Esta evolución no formó parte de ninguna tendencia general de los mamíferos. Es algo todavía no aclarado pero, en cualquier caso, algo excepcional.

Las mutaciones son impredecibles y aleatorias. Desconocemos por qué se produjo el desarrollo del pulgar pero, sin duda, fue el comienzo de una apasionante historia. Seguramente esta fue la mutación que desencadenó todo el proceso de la humanización. Nuestra mano, autentico prodigio de la evolución, mas las otras mutaciones antes comentadas representan un escaso 2% de diferencia genética con respecto a los monos y marca la diferencia entre una especie que nunca saldrá de la selva y otra capaz de crear una sociedad tecnológica.

Por lo tanto nuestra especie no es fruto de un proyecto divino, ni la consecuencia "lógica" de la evolución biológica, es simplemente, producto de muchas casualidades y de mucha suerte.

 

 

 

La inteligencia no es la meta de la evolución, si así fuese, habría muchas especies tan inteligentes o mas que nosotros. La inteligencia solo es útil si se vive en civilización, para sobrevivir en la selva hay otras facultades mas valiosas que la inteligencia.

Desde el punto de vista biológico la inteligencia es una estrategia entre otras muchas para competir en la selva. Pero una estrategia muy poco usada en la evolución, prueba de ello es que la mayoría de los animales hacen gala de otros atributos pero no de inteligencia. La inteligencia ha sido una rama evolutiva muy marginal. La razón es que la inteligencia es un lujo que muy pocas especies se lo pueden permitir. De las mas de mil millones de especies que han aparecido en nuestro planeta solo una ha llegado a poseer una gran inteligencia. La inteligencia es una facultad extraña.

Una gran inteligencia requiere de un gran cerebro y un gran consumo de energía, y eso solo es posible en organismos vertebrados y de sangre caliente. Además, para que la inteligencia se desarrolle, es preciso que el animal disponga de otros atributos morfológicos como visión frontal, extremidades libres y que estas terminen en algún órgano prensil para poder manipular objetos, capacidad de comunicación fluida, etc. El cumplimiento de estas condiciones implica dejar fuera al 99,99% de las especies.


Es muy posible que en los primeros momentos de la evolución de los homínidos la inteligencia supusiera una desventaja. Un cerebro mayor implica un parto mas difícil y un desarrollo hacia la madurez mas lento.
La supervivencia de nuestra especie se basa mas en la tecnología ( herramientas ) que en sus facultades físicas. Pero el uso de la tecnología se remonta a tiempos recientes (200.000 años? ), Todos los biólogos se preguntan cómo pudo sobrevivir un ser tan físicamente desfavorecido durante cientos de miles de años. ¿Le acompañó la suerte?

Durante varios millones de años nuestros antepasados vagaron como unos animales mas, sin crear ningún atisbo de civilización. Los primeros signos de cultura ( arte, enterramientos con rituales) datan de hace solo 50.000 años y el hombre vive en civilización ( ciudades, libros, leyes) desde hace 5000 años. El camino hacia una civilización tecnológica no es fácil, ni rápido ni previsible. El hecho de que nosotros ahora disfrutemos de una civilización tecnológica avanzada puede considerarse algo muy afortunado. La evolución humana en el campo cultural podría haber discurrido por muchos otros caminos o podría atascarse en caminos sin progreso ( una vida demasiado mística? ).


Es un error pensar que la especie humana representa el final o la meta de la evolución, somos una rama mas de las muchas que ha generado el árbol de la vida, ni mas ni menos importante que las demás.
La siguiente imagen es una muestra del árbol de la vida centrado en nuestro tronco evolutivo recortado de la página "The Tree of Life". En este recorte podemos ver cómo la extinción de pasadas especies de nuestro tronco habría abortado la futura aparición del Homo Sapiens.

Ver la imagen grande.

La evolución puede crear o no una especie inteligente y esta puede llegar o no a un desarrollo tecnológico, todo depende del azar. Por eso los biólogos evolucionistas descartan la posibilidad de encontrar alguien como nosotros en alguna otra parte.
Stephen Jay Gould destaca el papel decisivo del azar en la aparición del Homo Sapiens.

Si la vida en la Tierra volviera a comenzar de nuevo un millón de veces, piensa Gould, es muy probable que nunca más produjera mamíferos y, menos aún, una criatura como el Homo Sapiens. También Ernst Mayr , uno de los mas prestigiosos biólogos del siglo XX, considera irrepetible la especie humana y condenado al fracaso cualquier intento de encontrar señales de otro ser como nosotros.

Gaylor G. Simpson opina que " cualquier forma parecida al Homo Sapiens en cualquier otra parte del universo debe ser descartada de antemano". Comparten esta opinión otros grandes biólogos como Francisco Ayala y Theodosius Dobzhansky.

E. Mayr

G. Simpson

F. Ayala

T. Dobzhansky

 

Los caminos de la evolución no se repiten, por eso cada especie es irrepetible.
En la Tierra hay una enorme diversidad de animales y vegetales, con formas extrañas y variadas (a pesar de compartir todos un predecesor común). Resulta inverosímil que los alienígenas, que deberían ser muy distintos por tener un origen diferente, los imaginemos con un aspecto humanoide y con una capacidad intelectual parecida a la nuestra. Esta idea esta impregnada de ideología religiosa: Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, por lo tanto si hay otras criaturas con razón en el universo también deben haber sido creadas como nosotros.

La principal enseñanza de nuestra tímida exploración del espacio es que el cosmos es, en general, muy inhóspito para la vida, sobre todo para la vida animal. Los diferentes lugares son demasiado fríos o demasiado calientes, demasiado vacíos o demasiado llenos, demasiado oscuros o con demasiadas radiaciones, demasiado ligeros o demasiado densos.


El éxito de la Tierra para crear y desarrollar vida inteligente se ha debido a una larga cadena de acontecimientos fortuitos ( solares, geofísicos, químicos, biológicos) muy difícil de repetirse en su correcto orden.
La probabilidad de que se repita toda esta cadena es tanto menor cuanto mas nos acercamos a nosotros. Y en el supuesto de que existiese otra especie inteligente en algún lugar no tiene por qué coincidir en el tiempo, ni estar cerca de nosotros ni ser compatible o ser detectable.

Podemos predecir que le pasará a nuestro Sol al cabo de 5000 millones de años, pero no podemos predecir cómo será la vida ( qué nuevas especies habrá producido la evolución biológica ) al cabo de 50 millones de años.
La mecánica celeste es determinista, podemos predecir fácilmente su futuro, pero la biología se comporta mas bien como un sistema caótico. Pequeños cambios en las condiciones iniciales se amplifican con el paso del tiempo y dan lugar a resultados inesperados. Por eso es muy improbable que nuestro éxito se repita en otros ambientes.

Si el proceso de la vida se ha repetido en otros planetas, lo mas probable es que existan animales parecidos a moluscos ( calamares, pulpos ) y artrópodos ( cangrejos, insectos, etc.) puesto que dos filums representan el 95% de todas las especies animales que existen en nuestra naturaleza. Si esto ha sucedido en nuestro mundo no es por casualidad, es por que estas formas son las que mas ventajas ofrecen para la supervivencia.
Los mamíferos, la única rama que ha producido seres inteligentes, representa solamente un 0,3% de las especies animales. Son una rama marginal.


 

La creencia SETI se resume así:

Tanto nuestro planeta como nuestra biología responden a leyes universales. No hay motivos para pensar que el llamado milagro de la vida sea exclusivo de este planeta. Como el universo contiene infinidad de planetas y en muchos de ellos habrá aparecido la vida es muy posible que también existan seres inteligentes como nosotros deseando comunicarse.

 

Esta es una idea marcada por el antropocentrismo, es delirante y sin base científica alguna.


La visión escéptica se resume así:

Puesto que la evolución biológica parece comportarse como un sistema caótico, aunque se repitan ambientes planetarios como el nuestro en otras estrellas, no es probable que se llegue al mismo final, esto es la aparición de una especie como nosotros. Por que, entre otras razones, la meta de la vida no es llegar a producir una especie inteligente. A pesar de la gran cantidad de estrellas que hay en la galaxia puede que no sean suficientes para asegurar la repetición de un ser excepcional como nosotros y, por lo tanto, la existencia de otras civilizaciones tecnológicas sería algo muy improbable.

Improbable no es lo mismo que imposible. Claro que, el universo es muy extenso y tal vez en alguna lejana galaxia...


El misterio del silencio cósmico puede que este en nosotros.

Los creyentes del SETI han levantado un castillo de especulaciones. Si dejamos a un lado las especulaciones y hacemos uso de la razón como método de trabajo se llega a una valoración muy escéptica respecto al éxito de este reto científico llamado SETI.

 

 

¿Es una perdida de tiempo la investigación SETI?

No es mi intención menospreciar el trabajo y la ilusión de aquellos aficionados a la astronomía que se interesan por cuestiones tan profundas como esta. El debate SETI abre muchos campos de investigación y esto siempre es bueno. Lo importante es saber distinguir entre la razón y la irracionalidad, entre la lógica y por la charlatanería, entre el método científico y la fantasía.

Una de las característica de la mente humana es la de crear mitos. El pensamiento lógico y racional que se requiere para la adquisición del conocimiento científico es lento y laborioso. Es mucho mas fácil alcanzar conclusiones mediante el pensamiento mágico e irracional.
La ciencia no es un bloque doctrinal estático, crece y cambia.
La historia de la ciencia está llena de cadáveres de teorías que tuvieron que ser enterradas simplemente porque no cuadraban con los hechos, pero algunas veces las teorías alternativas subsisten largo tiempo como la astrología. Hay muchas personas que se comportan parcialmente escépticas, son escépticas respecto a la publicidad, respecto a los adivinos, etc, pero en cambio no se comportan de igual manera respecto a ciertas informaciones "científicas".

El debate SETI es en el fondo un debate biológico con repercusiones en muchos campos. Si la vida, y sobre todo la inteligente, fuese producto de la casualidad, entonces me pregunto ¿ es que Dios no tenía previsto crearnos?
Si, por el contrario, la vida y la vida inteligente en particular fuese un fenómeno abundante, bien por que fuese un proceso mecánico o por designio del Creador, entonces ¿dónde están?