La Astrologîa - JESÚS DOCTRINA APOSTÓLICA

La astrología

Texto clave: “Y quitó a los sacerdotes idólatras y asimismo a los que, quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, y a los signos del zodiaco y a todo el ejército de los cielos.


Introducción


   ¿Es la astrología una secta falsa? ¿Se pueden considerar como herejías sus métodos?¿Es una ciencia, un arte o una religión, o simplemente una charlatanería?


1.-Síntesis histórica.


   La palabra astrología viene del griego astrón (astro) y logos (palabra, disertación o discurso). Tiene su forma principal de expresión en el horóscopo, del griego hora (división del día, hora, instante), y skopeo (mirar, observar y examinar).


   La astrología es una ciencia adivinatoria, que supone que losa astros influyen en el curso de los acontecimientos y sobre el destino de los seres humanos. Afirma que la posición de los cuerpos celestes en un momento dado (o en el momento de nacer la persona) condicionando el futuro de modo favorable o desfavorable, la vida se vuelve previsible y predicible mediante el estudio de los cielos. Todo llega a depender de la exacta configuración del firmamento a la hora del nacimiento del ser humano, que es la base del horóscopo.


   Por los documentos asirios antiguos se sabe que la idea de adorar a los astros, de rendirles culto y hasta pensar, que se es dirigido por ellos data desde los comienzos de la humanidad (después de Adán y descendientes de Noé cuando se empezó a multiplicar la maldad).


Allí están los principios de la astrología. Sus raíces son místico-religiosa; la identificación de los planetas como dioses en Babilonia (pueblo fundado por Nimrob, descendiente de Noe y que era cazador delante de Jehováh, y fue él quien inició la Torre de Babel que quiere decir confusión) y Asiría condujo a la noción de que tales planetas por haber presidido los nacimientos, no podrían dejar de influir en la vida de los nacidos.


   En sus comienzos, la astrología, era privilegio de la clase sacerdotal. Era por lo tanto, puramente religiosa. Como los reyes tenían funciones sacerdotales, pasó a ser llamada “arte real” y se aplicaba par descubrir el destino del rey y del estado teocrático de oriente.


2.-Los astros-dioses.


   Según Tolomeo (90-168 d.C.) ya se preveían los eclipses en el año 747 antes de Cristo. El curso del Sol y de los planetas había sido calculado alrededor del año 1000 a. C. Se conocían cinco planetas del sistema solar. A estos unieron el Sol y la Luna y formaron así siete, número místico. Que serían: Marduk o Nebru (Júpiter), Istar o Milita (Vénus); Ninvita o Ninbid (Saturno); Nebo o Nabu (Mercurio); Nergal o Meinodhac (Marte); Sin o Nannaru (la Luna); Samas o Shamash (el Sol). Estos dioses-planetas eran llamados “interpretes”, pues permitían interpretar el futuro, el cual era en realidad la ejecución de la voluntad de esa asamblea divina.


   Cuando nació la astrología, se creía que el Sol, la Luna y los planetas giraban entrona a la Tierra, correspondiendo así cada signo a una determinada constelación de la faja o cinturón celeste. Pero con los descubrimientos revolucionarios de las astronomía (estudio de los astros y los planetas) en la época de Galileo Galilei y de sus sucesores, los cálculos astrológicos entraron en gran confusión. Ya había más de siete planetas, y  además el Sol y la Luna, habían de ser sacados del grupo.. No era la Tierra el  centro del sistema sino el Sol y la Luna era tan solo un satélite. De esa manera la astrología sufrió un gran golpe mortal y hoy día, aunque adaptada a los conocimientos actuales, no pasa se ser creencia en la que sobreviven residuos del paganismo y del misticismo antiguo.


3.-El zodiaco y los signos.


   La astrología tomó ese termino de la astrometría (ciencia que estudia las posiciones y los movimientos de los astros y que viene de los términos griegos astrón (astro) y metría (medición)). El centro del Sol describe en la esfera celeste un círculo máximo. Su trayectoria aparente es plana y está situada en el plano que contiene la Tierra, la zona limitada por los círculos paralelos situados 8.50 de la eclíptica a cada lado de ella, recibe el nombre “zodiaco”.


   La astrología moderna se basa en la historia que se haya aplicada a los signos del zodiaco. ¿Cómo pués podemos explicar la existencia de esos signos? Cuando los consideramos, descubrimos que no pasan de ser convenciones, y que son muy especiales y peculiares.


   Una mujer con un ramo en la mano y algunas espigas de mijo en la otra; un toro que está arremetiendo con furia; dos peces que están atados con una cuerda por la cola; un hombre que está derramando el agua contenida en un cántaro y así sucesivamente. Hasta para el observador más despreocupado o más libre de prejuicios, está claro que nada existe en lo absoluto en la disposición de las estrellas, que sugiere las varias figuras con las cuales son identificadas esos signos del zodiaco.


   Los hindúes tienen la astrología como base fundamental de su religión, y los mismo sucede con otros pueblos orientales. En el occidente, la astrología se haya ampliamente difundida y es consultada con frecuencia. Los astrólogos montan sus “consultorios” y distribuyen sus horóscopos, hechos para los periódicos, para las revistas, para los programas de radio y televisión, la técnica de adivinación usada por la astrología, es la disposición de las estrellas, que sugiere las varias figuras con las cuales son identificados los signos del zodiaco.


4.-La astrología y la Biblia.


   Aún cuando algunos estudiosos (o curiosos) intentan combinar la astrología con la Biblia, las referencias específicas encontradas en la Escrituras en cuanto a la astrología son realmente pocas y se hayan colocadas dentro del título general de adivinación, que está terminantemente prohibida por ser una práctica de idolatría y de abominación a los ojos del Señor.


a)    Dios le habló al pueblo de Israel contra esa práctica, que consideraba como un error de los páganos de los días primitivos. “No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el Sol y la Luna y las estrellas, y a todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclinares a ellos y les sirvas; porque Jehováh tu Dios lo ha concedido a todos los pueblos debajo de los cielos” (Deuteronomio 4:19


b)   Si tal ciencia fuese verdadera; la Biblia la apoyara, vemos lo que está escrito en Isaías 47:13: “Te has fatigado en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti”.


c)    En la limpieza que hizo el rey Josías, encontramos en 2 de Reyes 23:5:”...y quitó los sacerdotes idólatras que habían puesto los reyes de Judá para que quemasen incienso en los lugares altos de las ciudades de Judá, y en los alrededores de Jerusalén; asimismo a los que quemaban incienso a Baal, al Sol y a la Luna, y a los signos del zodiaco y a todo el ejército de los cielos”.


d)   No son los astros los que gobiernan nuestra vida, sino Dios, que nos pone en contacto con JESUCRISTO (1 Corintios 10:13).


e)    La Biblia nos recomienda, además, huir de la idolatría (1 Corintios 10:14).


Conclusión.


   La astrología es de origen pagano  e idólatra. Sus “sacerdotes”, son en su mayoría espiritualistas (espiritistas) y están envueltos en el ocultismo y cuando no lo están, hacen de la astrología una profesión que es una de las más lucrativas en este momento, explotando comercialmente sus “predicciones”.


   Como las predicciones solo puedes resultar ciertas o equivocadas, el porcentaje de aciertos es del 50%, sin contar con los aciertos que cuadran bién con cualquier persona; como por ejemplo: “Usted va a pasar por una dificultad, usted tiene un gran problema que resolver; hay alguien en su vida; tenga cuidado con las relaciones que tiene con la persona amada, tenga cuidado con su salud” y cosas por el estilo. ¿A quién no le van a servir esas “predicciones”?


   La gran influencia actual del oriente sobre el occidente, ilustrada por tantos libros y por el crecimiento de la astrología, el espiritismo, la teosofía y además grupos y pensamientos orientales, se hizo posible por la apostasía de grandes grupos del mundo occidental que anteriormente se decían cristianos. Toca a los verdaderos cristianos combatir esas abominaciones, para que no logren sustituir en la dirección providencial de Dios.