el bosque caducifolio
 
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  Si hay un elemento  característico de la cordillera es el bosque, un cli- ma húmedo y no excesivamente frío  hacen que hayas, robles, abedules etc.. tengan una gran representación  es estas montañas. Refugio para la fauna donde encuentra  su alimento, y donde también es fácil escon- derse de la presencia  humana. Los usos ganaderos descontrolados, co- mo  la quema  de superficie  arbolada para  la obtención de pastos, y la explotación  maderera abusiva y sin criterios  conservacionistas han he- cho que su  extensión se haya visto  muy reducida. Respetar el bosque no significa  necesariamente el  abandono de la  obtención de los recur- sos que este nos proporciona, sino el  aprovechamiento de este de una forma racional e inteligente, el  bosque puede darnos mucho si nosotros nos preocupamos de mantenerlo.
   Podemos  destacar   entre  l os más   extensos y mejor  conservados, la Reserva Biológica de Muniellos, sin  duda el mejor ejemplo que  podemos  encontrar de robledal autóctono; El Bosque Peloñu en el  concejo de Ponga, extensa  masa de bosque mixto caducifolio; los bosques de Mo- nasterio de Hermo (Asturias), y los situados en la reserva del Saja, en Cántabria.
   En la página de árboles autóctonos podemos encontrar un breve descripción de los ejemplares más característicos