El
Haya. (
Fagus sylvatica).
El
Haya es la especie más representativa de los bosques atlánticos.
El ha- yedo desempeña
un valor ecológico primordial, protege el suelo contra
la erosión y lo nutre con el aporte periódico
de la materia orgánica de sus ho-
jas muertas. Está ampliamente extendido por Europa
central. Puede llegar fácilmente a los 30 metros de altura y no suele
alcanzar la longevidad de los robles y otras especies leñosas,
pues se estima que vive alrededor de los trescientos años.
En su sotobosque se desarrollan especies como el aránda-
no, las fresas silvestres, frambuesas etc.. aunque son tan tupidos
que solo dejan entrar una luz muy reducida que no permite desarrollarse
a tantas es- pecies como
en el del roble.

El
Roble. (Quercus
Petraea, Pyrenaica, Robur).
Dentro
de los robles es necesario efectuar una subdivisión. Si establecemos
esta división en función de la especie dominante, son tres
los robledales prin- cipales
que se encuentran en el territorio atlántico, el primero es
el Roble Al-
bar o Quercus Petraea que suele medrar en
los valles interiores más conti-
nentales de la cordillera. El Roble Carballo o Quercus
Robur, se extiende por las comarcas costeras y valles menos
continentales. Los robledales de Rebo-
llo o Quercus Pyrenaica compiten con éxito
en los puntos de mayor sequía tanto en el área
del Roble Albar como del Carballo. Suelen
permitir la presen- cia
de una mayor diversidad de árboles y arbustos y tal vez
su representa- ción
más importante en la cordillera, sea en Muniellos.

El
Abedul.(Betula
Celtiberica).
El
Abedul, de inconfundible aspecto, forma bosques en el límite
superior de los hayedos y robledales, es de rápido crecimiento y
suele ir acompañado de especies como el Serbal
y el Acebo. Los abedulares forman una estrecha
franja, que no supera normalmente los trescientos metros por encima
de las hayas y robles, son bosques que se asientan en ocasiones sobre pedregales.
En ellos el sotobosque es un tupido manto de brezos y arándanos.
En la ma-
yor parte de los casos, las quemas para obtener pastos para el ganado
han originado la eliminación de extensa manchas de abedules.
Su corteza se ha usado para fabricar utensilios al ser esta
flexible y resistente.
El
Fresno.(Fraxinus
Excelsior).
El Fresno como todas las especies
anteriores es un árbol caducifolio su porte es grande y puede a vivir
hasta 200 aņos. Suele medrar en zonas húmedas y frescas, y
es más resistente al frío que hayas y robles, aunque se mezcla
con estos en los bosques cantábricos. Fuente de medicamentos naturales,
sus hojas se han utilizado como forraje para el ganado. Tiene un cre-
cimiento rápido y de ahí su presencia en los bosques mixtos
donde crece entre otras cosas de-
bido a las constantes agresiones que sufren las masas forestales
y que favorecen a estas es-
pecies que se desarrollan más que los robles.
El
Tejo.(Taxus
Baccata).
Árbol
de mediana estatura no resinoso. Legendario debido entre otras razones a
su longevi- dad, algunos
ejemplares pueden superar lo 800 años. Puede compartir
territorio con hayas y abedules y en terrenos con humedad ambiental
alta, no soporta muy bien el frío y es tóxico
tanto para el hombre, como para los animales. Su florecimiento es
al final del invierno o princi-
pio de primavera, los frutos maduran al final del verano-otoño. Medra
en pendientes frescas y sombrías en los pisos montano y subalpino.

El
Acebo.(Ilex
Aquifolium)
Altura:
4 a 10 metros. Familia: Aquifoliaceae.
Arbusto que puede alcanzar el porte de árbol. Tiene
un crecimiento lento. Querencioso a los pisos
montano y subalpino en climas templados-fríos.
Abunda en sotobosques de haya, pino silvestre y roble.
Su importancia es crucial para la supervivencia de ciertas especies
como el Urogallo, que se ali-
menta de sus característicos frutos rojos en invierno.
También la fauna se refugia en él, ya que la temperatura
en el interior suele ser superior en unos grados a la del entorno.
Actualmente es una especie protegida y se encuen-
tra prohibido recoger Acebo, costumbre típica navideña,
que hace un flaco favor a su conservación.

El
Castaño. (Castanae
Sativa).
Altura
4 a 35 metros. Familia. Fagaceae.
Árbol de tronco recto y grueso, con copa frondosa y amplia.
Hoja caediza. La floración aparece en verano. El fruto es
la castaña, fuente de alimento para muchas especies, y que
está envuelta en una corteza pinchosa, que le da protección
en su crecimiento, está táctica de autoprotección
es muy co-
mún, y podemos verla también en el hayuco fruto del
haya. Medra de forma rápida. Prefiere suelos silíceos
y húmedos.
Desgraciadamente
está atacado por una enfermedad llamada "tinta"
que estas diezmando los espectaculares bosques que aún se conservan
de está especie cantábrica.
Serbal
de los cazadores. (Sorbus Aucuparia).
Familia: Rosaceae.
Árbol de 5 a 20 metros de altura. Abundante en la cordillera. Tronco
liso y copa esbelta. Flore-
ce en primavera y sus frutos maduran en septiembre-octubre,
estos son rojos y carnosos, consumidos por los animales del
bosque.
Madroño.
(Arbutus Unedo)
Familia: Ericaceae.
Arbusto ramoso de 1,5 a 3 metros de talla, pero se hace en ocasiones árbol
de hasta 8-12 m, se encuentra presente en toda la Península.
Predilección por el piso montano. Los frutos son llamados también
"Madroños", y tardan un año en madurar. Crecimiento
lento.
Manzano
Silvestre. (Malus sylvestris)
Familia: Rosaceae.
Árbol de 8 a 12 metros. Se encuentra en la mitad norte
de la Península y es difícil su presen-
cia en la sur: Corteza verde-amarilla. Brotación a primeros
del mes de Mayo, y 15 días más tarde. Es de crecimiento
lento. Muy importante por su aporte de frutos carnosos, como
son sus manzanas silvestres.
Cerezo.
(Prunus Avium)
Familia: Rosaceae.
Árbol
que puede alcanzar hasta 30 metros de altura.
Crecimiento
rápido, florece en primavera. Corteza lisa, pardo-rojiza. Crece en
los pisos colino y montano. Resistente a las temperaturas bajas, suele estar
presen- te en los bosques caducifólios cantábricos así
como en las bosques de ribera. Sus frutos son las "cerezas".