Las
precipitaciones son abun-
dantes, aunque fluctúan mucho de un año a otro, y no siempre
se producen los mismos equi-
librios entre las distintas zonas.
Este
clima húmedo favorece la menor presencia de heladas
que en otras zonas de la Penín-
sula, aunque los inviernos sean largos y lluviosos.
En
las temperaturas máximas, se puede apreciar la
suavidad del clima, gracias entre otros factores
a las lluvías del verano